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Trump asegura que Canadá busca beneficios de ser el estado 51 de Estados Unidos “sin serlo”
En su primera acercamiento al tema tras el fracaso en las negociaciones arancelarias del viernes, Trump regresó a su tesis de que el país del norte debe ser asimilado a Estados Unidos como el 51° estado. Mike Carney afirmó que cualquier arancel sería igualado “dólar por dólar”.
Tras el fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países durante la noche del viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Canadá desea “los beneficios de ser un Estado [de Estados Unidos] sin serlo“.
Las declaraciones de Trump ocurren luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, calificara los nuevos aranceles de “error de cálculo” diseñado para “perjudicarnos y dividirnos”, y que confirmara un igualamiento “dólar por dólar” a los aranceles impuestos por Estados Unidos a partir del ocho de septiembre, incluyendo los impuestos sobre el acero, lácteos, electrodomésticos y electrónica.
“Pidieron demasiado y ofrecieron muy poco”, sostuvo Carney el sábado, dejando poco espacio a la interpretación en el ánimo canadiense: “Estás en guerra cuando te atacan. Nos atacaron (…) No podemos aceptar lo que han ofrecido y no daremos lo que han pedido“.
“Canadá quiere disfrutar de las ventajas de ser un Estado, sin ser uno!!! Además, llevan muchos años imponiendo aranceles exorbitantes a nuestros magníficos agricultores. No más!!!”, escribió Trump en su perfil de Truth Social, en lo que fue su primer acercamiento al tema tras el fracaso en las negociaciones que desencadenaron nuevos aranceles estadounidenses del 50 % sobre diversos productos
Las últimas declaraciones de Trump se hacen eco de sus repetidas referencias a convertir a Canadá en el “estado número 51” de Estados Unidos desde su regreso al poder. El fracaso de las negociaciones comerciales trastocó una relación comercial profundamente integrada, sin una vía clara hacia una solución.
En ambos gobiernos existió un optimismo inicial respecto de un acuerdo a principios de semana, pero las conversaciones se rompieron después de que ambas partes se acusaran mutuamente de realizar cambios de última hora. Los nuevos aranceles estadounidenses se aplicarán a una serie de productos canadienses, además de los aranceles estadounidenses ya existentes sobre el acero, el aluminio, los automóviles y la madera canadienses. Su alcance es limitado, abarcando unos 20.000 millones de dólares en importaciones canadienses, o alrededor de un 5 % del total y que incluye vino, lácteos, cemento, ropa y equipamiento de hockey.
El primer ministro afirmó que Canadá estaba tomando represalias “a regañadientes” para proteger sus intereses. Los detalles de las contramedidas se darán a conocer en los próximos días, afirmó.