Los furiosos invisibles
Señor Director:
No hay peor ciego, que el que no quiere ver…
Los creen pasivos y los llaman invisibles, porque según algunos, ellos se esconden y la sociedad no los quiere ver. Son excusas para no enfrentar la realidad, ellos son de una generación de esfuerzo y sufrimiento. Son los que han tragado polvo y paja. Vivido la escases y represión. Que se han levantado y también han levantado al país.
Los invisibles fueron pasado, son presente, son nuestra memoria y nos muestran el futuro.
Viven el pago de Chile -ojalá fuese una frase positiva-.
No es justo tratar así a quienes nos heredaron el país que tenemos, menos, cuando aunque les digan pasivos, retirados o jubilados, ellos siguen aportando a nuestra sociedad.
No los vemos y tampoco reconocemos el rol que en muchas familias cumplen, llevando la cordura y con esfuerzo incansable, el sustento.
Están cansados, pero no de cuerpo, tampoco de espíritu, sino de ser utilizados e ignorados.
Están furiosos y no se sienten invisibles, tampoco débiles y menos inútiles.
Ellos quieren respeto y el espacio que se merecen.
Son los adultos mayores, los que como el buen vino envejecen, manteniendo su fuerza dentro para darnos una herencia noble.
Michel Toledo Ortiz
Fundación del Adulto Mayor CBR