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Embarradas de la Iglesia

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Por: Luis León Cárdenas Graide, Ingeniero Civil en Computación, Universidad de Chile


 

Señor Director:

En un golpe a la cátedra de la lógica, el sacerdote católico de los SS.CC. y ex capellán de La Moneda, Sr. Percival Cowley, declaró (22/03, CHV, ‘Tolerancia Cero’) que «la prueba más grande de la existencia de Dios es la sobrevivencia de la Iglesia, a pesar de las embarradas», a propósito del nombramiento de Juan Barros como obispo de Osorno. Antes, en 2012 (26/07, TVN, ’24 Horas’), también agregaba que (como Iglesia) «en dos mil años hemos cometido todos los pecados imaginables», a propósito del procesamiento al Legionario de Cristo, John O’Reilly, por (la entonces presunta) pederastia.

Si bien es valorable su honestidad al reconocer la historia de su institución, poco lo es la calidad lógica de su argumentación para demostrar la existencia de Dios, pues excluye varias explicaciones alternativas para la sobrevivencia de la Iglesia. Consideraciones metafísicas aparte, por brevedad, refiero dos. Dada su reconocida historia de crímenes (Historia criminal del cristianismo, Karlheinz Deschner): su supervivencia, más bien, 1) daría cuenta de nuestra incapacidad como civilización para erradicar instituciones flagrantemente criminales debido a su intestina relación con el poder; y/o 2) sería una majestuosa obra diabólica.

Entendiblemente, tal disyuntiva tiene sentido en cuanto se asuma que la Iglesia represente algo divino.

Salvo que se pretenda conformidad con limitarse a insistir eternamente en los lamentos por haber cometido todos los pecados posibles, podrían tomar cartas en los asuntos terrenales sobre los que sí tienen injerencia, realizando una básica medida de sanidad institucional, como lo es la abolición de su monarquía autárquica en pos de un diseño institucional que prevenga la concentración del poder y de la riqueza, promoviendo la transparencia y la activa rendición de cuentas, tanto económicas como morales, no sólo a su feligresía, sino que a todo el mundo.

Que por sus obras se le juzge y que su historia dé cuenta de qué existencia demuestra.

Luis León Cárdenas Graide
Ingeniero Civil en Computación, Universidad de Chile

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