Publicidad

Liderazgo político en crisis

Publicidad
Por: Germán Gómez Veas, académico y consultor en materias de liderazgo y gestión educacional


 

Señor Director:

Se ha vuelto una tendencia la murmuración de que enfrentamos una crisis de liderazgo. Ahora bien, ¿quiénes serían los protagonistas de esta crisis?

Algunos apuntan a nuestros gobernantes, esto es, a la Presidenta y su equipo de ministros; otros singularizan por separado tanto a los parlamentarios que sustentan a la actual administración como a los de oposición; otros, en cambio, expresan que la ausencia de liderazgo es de toda la dirigencia política. No hay conformidad.

Y no la hay porque en la actual crisis de liderazgo político hay algo mucho más profundo, que no descansa totalmente en esos referentes. Además, y para ser justos, esa parcial atribución a los personajes mencionados se sostiene en que muchos actos que equivocadamente se califican de liderazgo, realmente no lo son.

La temática del liderazgo viene creciendo con fuerza desde hace más de veinte siglos, si lo consideramos, por ejemplo, desde Sófocles (Antígona) o Aristóteles (La Retórica). Desde esas primeras reflexiones, más bien intuitivas, colaterales, pero fundamentalmente abiertas, se han introducido numerosas nociones específicas que nos permiten apuntar distingos y observar limitaciones al ejercicio del liderazgo ante situaciones muy distintas.

En efecto, un aspecto relevante en este asunto tan actual, es que no existe una expresión de liderazgo que interprete un despliegue homogéneo respecto de las destrezas humanas en contextos diversos. Así, someter a escrutinio el liderazgo por ejemplo en un combate naval, en una sala de clases, en la dirección de una orquesta sinfónica, en una competencia de baloncesto, o en el gobierno de una Nación, implicaría atender a las singularidades que refieren esas diversas situaciones para poder reconocer las conductas de liderazgo.

Sin embargo, conviene tener presente que más allá de los contextos que hacen que los liderazgos exhiban espontáneas diferencias, hay algo que se mantiene invariable, a saber, la actitud y aptitud de quien ejerce liderazgo. En este aspecto, es necesario subrayar en primer lugar, que es propio del ejercicio del liderazgo actuar y no ser un mero espectador. Esto significa que liderar supone razonar, tomar partido por un marco de acción y poner en marcha al conjunto de colaboradores que permitan cumplir con ciertos objetivos.

De ahí que, en segundo lugar, la capacidad de convocatoria, esto es, de comprometer voluntades sobre la base de la autoridad y no a partir del poder ni del carisma, sea una aptitud central de quien pone en práctica el liderazgo. Aptitud que es fortalecida por las virtudes éticas que sustentan precisamente su autoridad, y que es lo que en la práctica posibilita la configuración de equipos de colaboradores con los que mutuamente se crece en términos humanos a la vez que avanzan en la conquista de los objetivos prácticos que sean del caso. El conjunto de estas características es precisamente lo que diferencia a los líderes respecto de los caudillos o de los demagogos.

Por eso, y tal como lo explica Ronald Heifetz, en definitiva el ejercicio del liderazgo no es un atributo exclusivo de quienes tienen poder. Apunta el académico que el liderazgo es la actividad de un ciudadano de cualquier condición, que moviliza a personas para que hagan algo socialmente útil, que sea adecuado a una problemática fundamentalmente de índole adaptativa y no solamente técnica (liderazgo sin respuestas fáciles).

A mi parecer, la crisis de liderazgo político que sobrellevamos actualmente, estriba en dar por sentado que quienes ostentan poder son de suyo líderes precisamente porque gozan de ese poder y, simultáneamente, en no reconocer el liderazgo de ciudadanos comunes y corrientes que, no teniendo esa cuota de poder, sin embargo, realizan sin excentricidades y la mayoría de las veces en forma voluntaria, algo socialmente necesario, movilizando a personas en un contexto determinado.

Germán Gómez Veas
Académico y Consultor en materias de liderazgo y gestión educacional

Publicidad