Aclaración de Osvaldo Puccio
Señor Director:
En un artículo publicado en su periódico el día de hoy nuevamente se me atribuyen vínculos y actuaciones que no se compadecen ni con los hechos ni con lo que ha sido mi conducta personal en los diversos ámbitos en que me he desempeñado.
En una afirmación tan inexistente como calumniosa se me endilga el rol de “hombre de Ponce Lerou en la Concertación”.
En este contexto quisiera puntualizar que efectivamente conocí al señor Ponce en el marco de mis funciones como embajador en Austria y mantuve con él como con un sinnúmero de empresarios chilenos una relación cordial, profesional y, en su caso, muy esporádica.
Ya habiendo abandonado toda actividad política y pública y del todo dedicado a actividades privadas, ejercí por algunos meses como director independiente en la empresa Pampa Calichera presidida por el señor Ponce a la que renuncié por razones personales.
Desde luego no he realizado nunca las actividades de las que el artículo me acusa, basado al parecer en el libro del señor Manuel Salazar, a quien conozco y me conoce aunque no hablo con él hace muchos años. Si el señor Salazar o la periodista del artículo se hubiesen tomado la molestia de hablar conmigo mientras preparaban sus escritos probablemente hubiesen estado mejor informados y se habrían ahorrado afirmaciones injustas, falsas y dañinas.
Hace ya años que abandoné toda actividad pública y me he concentrado en mi vida particular. Mantengo, desde luego, un compromiso profundo con las ideas y principios que han guiado la vida, mía y de los míos, por lo que imputaciones como las del artículo solo son comprensibles en una atmósfera de profundo deterioro del diálogo, la responsabilidad por el país y el cuidado de la honra de las personas.
Osvaldo Puccio