¿Por qué no usar los espacios públicos?
Señor Director:
A la luz del bochornoso incidente que sufrió el ex futbolista Marcelo Salas en un parque de Vitacura, sería bueno recordar que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, en su libro Espacios Públicos: Recomendaciones para la Gestión de Proyectos (2009), señala al espacio público como un lugar que todos los ciudadanos podemos ocupar. En efecto, se menciona en este libro que “más del 40% de nuestras ciudades son espacios públicos, parques, plazas, calles, paseos” y que “los buenos espacios públicos son la principal infraestructura social que establece la diferencia entre ciudades y barrios de calidad versus espacios urbanos abandonados o sin identidad”.
Con esto nos damos cuenta que los espacios públicos influyen positivamente en la calidad de vida de toda la comunidad, que tiene la oportunidad y el privilegio de usarlos, ya que como se señala en el texto citado, los espacios públicos son el resultado de procesos participativos, donde el diseño y la gestión logran satisfacer algunos factores claves, como la accesibilidad e integración social.
Apoyándome solo en estos dos factores, debo recalcar que los espacios públicos no son solo lugares para ser observados, sino que principalmente para ser usados y disfrutados por la comunidad.
Nos quejamos que el cemento nos invade, del aumento del sedentarismo y, por ende, el aumento de la obesidad. Aun así, es curioso que todavía haya lugares donde no se permita el uso de un ESPACIO PÚBLICO para fines deportivos y recreativos. Si visiones tan retrogradas no cambian, en poco tiempo más será común ver plazas y parques vacíos, pero muy pulcros.
Es más, a modo de sugerencia, deberían cambiar los letreros que existen en muchos parques y plazas. En vez de decir “no pisar el césped”, debería decir “por favor, pise el césped y disfrute de él”.
Juan Esteban Rayo
Profesor de Educación Física
Universidad Santo Tomás Santiago