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Condenado periodismo

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Por: Celeste Jamacg, periodista


 

Señor Director:

El periodismo está en crisis. No solo en un nivel pragmático del quehacer. Estamos en crisis desde la ley misma que parece que no tiene el peso que pretende a la hora de defender nuestros derechos, sobre todo cuando el poder político socava hondo este “quinto” poder, que de poder ya no tiene nada, los primeros en caer es la mano de obra.

Primero, siempre está en el aire ese fantasma de colusión de poderes en los grandes directorios de medios de comunicación o empresas que presionan desde todo ángulo de qué, cuándo y cómo deben entregar la información. De ahí parte el problema, es cosa de ver cómo un medio se ve afectado por un caso SQM, o un caso Penta y todo lo que eso conlleva al ser vinculado con alguien importante en la columna empresarial de un canal. Recuerden que los empresarios hoy han clavado banderas en los negocios más lucrativos en Chile y uno de ellos es el mundillo de la tevé. Mi molestia es de ahí para abajo.

¿Qué pasa con los colegas, con sus ideales intactos, esperando cumplir con el deber de llevar y honrar con la verdad cuando ésta ya está coartada?

Ojalá los libros me dieran respuestas, pero no se puede. La corrupción es ya un cáncer que prolifera en toda esfera pública y privada. Digo propiamente corrupción porque justamente hoy, escasea algo llamado ética, y si la hay no llega a las audiencias como tal. Sumémosle a esto, la mala paga, la falta a la libertad, las horas extensas. Claro mientras unos se hacen millonarios con facturas ideológicamente falsas, o crean negocios con sus influencias privilegiadas, hoy periodistas que vienen manchados con un injusto prejuicio, están aceptando trabajos por 300 mil pesos. Alrededor de lo que salía la mensualidad de la universidad si no contaba con “descuento”. Sin menospreciar a los bellos oficios de este país, hoy una cajera de supermercado está ganando algo más que eso. Los empleadores no están viendo que se trata de un profesional. Hoy muchos somos, una mala inversión de nosotros mismos.

Hoy todos quieren sacar lo máximo a menor costo sin importar lo que se pasa a llevar con esa idea. No solo pasa en el periodismo, pero es necesario que se visibilice no porque hoy, canales de televisión cierran programas, despiden gente y sin mirar, dejando atrás y a la deriva profesionales intachables quedan quizás a la suerte, todo por malas jugadas de los altos mandos. Es nuestro deber contabilizar a los que no salen en la noticia, a la cifra de desempleados, a las malas prácticas laborales que hoy sufre nuestro rubro.

Esto no es sólo La Red y TVN, esto tiene que ver con todas empresas de comunicaciones, de medios que ofrecen largas horas de empleo pero poca paga. Estamos tan mal vistos, que la lógica hoy responde a que el periodista es casi el secretario/a del departamento de comunicaciones de cualquier casa.

¿Qué pasará con el desempleo de colegas, que al parecer muchas de las realidades lo describen una condenada cesantía luego del examen de título? La inestabilidad de la carrera nos obliga a seguir invirtiendo en nosotros mismos, endeudándonos más, para ver si nos alcanza una tajada del pastel. Porque además las universidades siguen vendiendo una carrera con baja proyección laboral, pero eso no les importan mucho, luego de venderla ya es asunto de nosotros. Una cadena de instituciones desafortunadas. Periodismo condenado.

¿Qué debiera ser lo justo? Dejemos el debate abierto. ¿Quién supervisa la probidad de esta profesión, que se cumpla con el deber, que se cumpla con los derechos laborales? Hoy estamos en crisis transversal visibilizar y debemos atacar el problema.

Por Celeste Jamacg
Periodista

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