Ella llora, la ciudad despierta herida
Señor Director:
«El poder está muerto pero esta en el poder», Jürgen Habermas
En mi humilde opinión de ciudadano pedestre me parece que, esto que pasa en Chile y en otras democracias occidentales es el síntoma de una enfermedad terminal de la democracia como la conocemos, reflejada en la desconexión absoluta de la clase política con el pueblo, y la consecuente desafección del pueblo con el poder, el derecho a favor de la elite y la moral coaptada por el dinero, cuando la ética se enseña en los matinales, y en las urnas se vota para que todo cambie para que nada cambie. No existen soluciones fáciles para problemas complejos, esto es infinitamente mas profundo que un alza en la locomoción. En lo personal creo en la re fundación de la democracia que debiera partir en Francia con la sexta república, ahí donde nació el concepto de Izquierdas y derechas debería justamente replantearse esta dialéctica política obsoleta que nos tiene adentro de una caja oscura que explota y seguirá explotando por todos lados, donde inmensas oportunidades al populismo. Y, dicho sea de paso., sería muy recomendable acompañar esta refundación con un concilio vaticano tercero.
Pablo Ugarte