martes, 18 de enero de 2022 Actualizado a las 08:54

Estamos acostumbrados a la violencia

por  Alejandra Energici  28 noviembre, 2021

Estamos acostumbrados a la violencia
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

Señor director: 

La discusión sobre las políticas de género se mantiene. Las variaciones entre las propuestas de los candidatos son muy significativas. La promesa de José Antonio Kast de un Ministerio de la Familia devuelve a la mujer al hogar, limitando su rol a la reproducción de la sociedad. Reduce, por no decir que diluye, las posibilidades de participación social femenina. En el otro extremo el programa de Gabriel Boric desarrolla extensa y detalladamente una propuesta feminista. Estas diferencias nos muestran un problema significativo respecto del lugar que ocupan las políticas de género; aún hay sectores de nuestra sociedad que esto les parece un tema menor o prescindible. Esto no puede omitirse políticamente; Chile aún no ha llegado siquiera a consensuar que necesitamos medidas para corregir la desigualdad, injusticia y violencia de género. En otras palabras, continuamos en la fase en que necesitamos problematizar esta inequidad ¿cómo abordar y reflexionar sobre una violencia que tenemos normalizada hasta la médula?

La famosa campaña durante del confinamiento de la Mascarilla 19, muestra que aún en medidas creadas para combatir la violencia de género, la reproducen o la admiten. El problema no es la política en sí misma, sino los supuestos que tiene a la base. En concreto se buscaba denunciar secretamente en las farmacias la violencia al interior del hogar. Si bien suena como algo apropiado y una acción para defender a las mujeres, la pregunta que falta es ¡¿Por qué es un problema que las mujeres se queden encerradas con sus parejas?! La lógica detrás es que muchas saben lidiar cotidianamente con sus agresores saliendo de la casa y esta forma de manejar el maltrato se hace inviable en pandemia. Entonces la cuestión no es que se agreda a las mujeres, sino que el manejo de los agresores que ellas hacen es lo que se hace imposible en el confinamiento. A esto se suma que la campaña tampoco se hace cargo de qué hacen las mujeres luego de denunciar. Se despliega todo un abanico de otros problemas ¿Dónde se van a vivir si sus agresores las echan de sus casas? Si hay hijos o hijas ¿cómo los mantienen en un país en que 84% de los padres no paga la pensión alimenticia?

La campaña no solo es insuficiente, sino que admite violencias hacia las mujeres. En este sentido, desde las propuestas de algunos candidatos hasta las medidas que se han tomado, se acepta como normal que un grupo social sea sujeto de agresiones e injusticias. La pregunta ¿cómo avanzamos hacia una sociedad más igualitaria en términos de género? No se puede responder con medidas y programas. Son necesarios, por cierto. Pero se requieren de cambios culturales, de reflexiones que estén a la altura de la complejidad del problema y de la participación de todos los sectores sociales. La política ya ha mostrado ser incapaz de instalar que todos merecemos vivir en una sociedad libre de violencia.

 Alejandra Energici

Académica Universidad Alberto Hurtado

 

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director
Cartas al Director

Noticias del día

TV