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Se le desordena el naipe a Iván Poduje: las renuncias que nadie explica en el Minvu
Pese a ser uno de los ministros mejor evaluados, existen tensiones al interior de la cartera que dirige Poduje: renuncias, traslados y acusaciones de malos tratos. La situación ha vuelto lenta la gestión y podría afectar los plazos impuestos para el proceso de reconstrucción.
Apenas cinco días después de asumir la más alta magistratura, el Presidente José Antonio Kast aseguró a Don Francisco, en el programa “Las Caras de La Moneda”, que durante su Gobierno sería prioritario recuperar las viviendas afectadas por los incendios y que el proceso de reconstrucción –a diferencia del Gobierno de Boric– sería encabezado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a cargo del arquitecto Iván Poduje.
El actual mandamás del Minvu se tomó al pie de la letra la propuesta del Presidente y desde que asumió el cargo se lo ha visto recorrer sin pausa varias regiones del país. Aun cuando ha protagonizado diversos cruces con damnificados durante sus giras, Poduje se ha transformado en uno de los ministros mejor evaluados del gabinete de José Antonio Kast.
Lo que se ha visto públicamente, sin embargo, contrasta con el clima interno que se ha desarrollado en la cartera que encabeza el urbanista. A un mes del arribo de las nuevas autoridades, al menos dos importantes incorporaciones han debido abandonar sus funciones debido a diversos “desencuentros” y también –según confirman varias fuentes– producto de problemas de trato.
Según pudo constatar la Unidad de Investigación de El Mostrador, las personas alejadas de sus funciones son la jefa de la División de Finanzas, Victoria Saud Muñoz, quien renunció a su cargo la semana pasada, y el jefe de gabinete de la subsecretaria Natalia Aguilar, el abogado Tomás de Tezanos.
A estos dos nombres, se sumaría el de la jefa de la División de Política Habitacional, Michelle Browne. Su caso es bien particular –aseguran fuentes al interior del ministerio–, porque luego de algunos días de ausencia y tras una consulta realizada por funcionarios a las jefaturas, las mismas autoridades confirmaron que se habrían retractado de solicitar su renuncia.
Gestión más lenta
Aunque desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo aseguraron a El Mostrador que no tienen “antecedentes ni denuncias de malos tratos”, altas fuentes al interior del organismo aseguran que las salidas –particularmente en el caso de Victoria Saud– se debieron a “diferencias en las formas de relacionarse e instruir”, primero con el propio ministro y luego con la subsecretaria, la ingeniera civil industrial y ex Fundación Jaime Guzmán, Natalia Aguilar.
Este medio –cabe consignar– se comunicó con la exjefa de la División de Finanzas para contrastar su opinión respecto a los comentarios sobre su salida y el clima laboral al interior del ministerio, pero Victoria Saud se excusó de participar en este reportaje, señalando que prefería no referirse al tema en este momento, sin negar o confirmar los hechos consultados.
La situación ha generado incertidumbre, al punto que los propios funcionarios han recomendado a las autoridades que emitan un boletín interno para explicar formalmente la razón de las desvinculaciones a los equipos internos. Hasta ahora –aseguran– se han informado solo a través de correos electrónicos reenviados. O sea, de manera absolutamente informal.
“Esto ha generado ruido interno, incertidumbre en la orientación de la política. No entendemos por qué no se ha realizado un comunicado para explicar. No hay una conducción concreta. La comunicación interna ha sido deficiente”, dice otra fuente al interior del Minvu.
Aunque el cargo de Victoria Saud está siendo ocupado en la actualidad por Patricia Huerta, una funcionaria de carrera que está subrogando, el dilema que enfrentan los funcionarios tiene que ver con las bajadas de los lineamientos a las distintas unidades, una orientación que no ha tenido la fluidez esperada y que ha ralentizado la ejecución de los proyectos.
“Es una tarea súper relevante en cuanto a los presupuestos, inversión para las regiones, los Servius, que, si no se realiza o se demora, puede parar la gestión financiera del ministerio y los más afectados son precisamente los de política habitacional”, dice un funcionario sobre la importancia de la División de Finanzas.
Este punto resulta fundamental, considerando que fue el propio ministro Iván Poduje quien se autoimpuso un plazo de 15 meses para la reconstrucción de Viña del Mar. No solo eso, el urbanista apuntó que había 470 viviendas terminadas –de un total de 4.600– y que era deber del ministerio “agilizar esos procesos y asignar los subsidios pendientes”. En caso contrario, “me tendré que ir”, dijo Poduje en una entrevista con Tomás Mosciatti.
Sobre el repentino desvinculamiento de Tomás de Tezanos, el ahora exjefe de gabinete de la subsecretaria Natalia Aguilar, hay fuentes que sostienen que su alejamiento se debe a “desavenencias” y otros a “malos tratos”, pero ambas posturas coinciden en que su salida también ha influido en “ralentizar” las decisiones del ministerio, debido a que se trata de un cargo que tiene que ver “con la ejecución y que permite destrabar o agilizar los proyectos”.
Sin embargo, desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo aseguraron a El Mostrador que De Tezanos llegó solo a apoyar la instalación de la subsecretaría y que acaba de ser nombrado como Fiscal del Servicio Nacional de la Biodiversidad (SBAP). “Mientras trabajó en la División Jurídica del Ministerio del Medio Ambiente, trabajó con el actual director del SBAP, en el desarrollo y elaboración del proyecto de ley del servicio. Era su destino natural”, explicaron desde la cartera.