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La sustentabilidad según Thanos

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Por: Germán Rubio y Judith Schönsteiner


Señor Director:

A medida que inicia un nuevo año, es bueno recordar que la COP27 de 2022 volvió a debatir el rol de las empresas en los esfuerzos de sustentabilidad y las llamadas «finanzas verdes». Pero si éstas fueran “solamente verdes”, generan un problema.

Una metáfora la proporciona el villano Thanos de la saga Avengers: preocupado por la sobreexplotación de recursos naturales, buscaba reducir a la mitad la población de cada planeta para restaurar el equilibrio. En la realidad, la disyuntiva es menos radical, pero similar: ¿podría una empresa recibir fondos verdes si, mientras reduce su emisión de gases de efecto invernadero, utiliza trabajo forzado o infantil, o arriesga de sobremanera la vida de trabajadores/as, como parece haber ocurrido en construcciones para el mundial de la FIFA en Qatar?
Para cada vez más empresas y países en el mundo, la respuesta a esta pregunta es no: los temas de derechos humanos se han incorporado en la sostenibilidad ambiental, social y de gobernanza (ASG). La Unión Europea exige “garantías mínimas” de DDHH para que una firma reciba financiamiento verde, y el programa ONU para el Medioambiente espera que los inversionistas nieguen financiamiento a empresas “verdes” que incumplen derechos laborales básicos.

Es justamente el respeto a los DDHH el que garantiza la visión de largo plazo de los esfuerzos en la comunidad, en la empresa y en la legislación, elemento a reportar a la CMF a partir de 2023, si la empresa se rige por sus normas.

Ya no bastará con ser verde: también hay que ser social y respetuoso de los DDHH. Hoy, Thanos no podría llamarse “verde”, y no sería merecedor de financiamiento de los inversionistas sustentables del mundo.

Germán Rubio B.
Director del Magister en Contabilidad, mención en reportes corporativos, UDP
Judith Schönsteiner
Directora del Diplomado de Derechos Humanos y Empresas, UDP

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