Llegar a tiempo en seguridad
Señor director,
Una nueva cárcel de alta seguridad es necesaria. Pero también es urgente abordar la delincuencia común y sus causas porque sus efectos tienen grandes costos para la sociedad. Pensar en la cárcel como la única solución para disminuir la delincuencia no es la opción más efectiva. Reconozcamos que cuando una persona va a la cárcel, ya se ha producido sufrimiento, temor y pérdidas. Y ese daño se multiplica en los barrios con mayor índice de pobreza, quienes soportan proporcionalmente más crímenes.
La buena noticia es que en esas mismas comunidades se construyen soluciones que no suelen estar en las crónicas. Hay organizaciones que realizan programas de reinserción o inserción de personas privadas de libertad para ayudar a prevenir la reincidencia; y otras que están apoyando a familias y atendiendo a niños por las tardes, cuando ya no están en el colegio y quedan más expuestos a riesgos. El país cuenta con instituciones que brindan oportunidades técnico-profesionales y profesionales y otras que sostienen jardines infantiles para que las madres puedan salir a trabajar. También hay sociedad civil que impulsa a microempresarias, o mejoran infraestructura pública para devolver a las comunidades sus espacios. Hay mucha colaboración que articulan las organizaciones de la sociedad civil para proteger, acompañar y prevenir.
Es hora de involucrar a las organizaciones en una agenda integral de seguridad pues son ellas quienes voluntariamente trabajan desde hace décadas en prevención de delincuencia y protección de los barrios. Actuar sobre estos ejes e incluir a los expertos en terreno es la única manera de evitar más víctimas y llegar a tiempo en seguridad.
Hans Rosenkranz
Director ejecutivo de Comunidad de Organizaciones Solidarias