No todos comparten la fórmula de atacar abiertamente a la ex Presidenta
Los roces internos que genera en La Moneda «la obsesión» por Bachelet
No todos comparten lo que trató de hacer la vocera Cecilia Pérez, cuando se lanzó en picada contra la ex mandataria. Con esto, puso al gobierno a la cabeza de una estrategia que en palacio consideran razonable para dirigentes UDI y RN, pero no —sentencian— para los ministros de Estado. Antes de irse de vacaciones, Chadwick marcó los límites al respecto.
La proximidad del tercer aniversario del terremoto del 27/F y el hecho que marzo ya esté a la vuelta de la esquina —con el anunciado regreso de la ex Presidenta a la arena política—, ha reactivado desde hace unas semanas la suerte de obsesión de la derecha con Michelle Bachelet. Especialmente, este síndrome llegó de nuevo a la administración de Sebastián Piñera, cuyos ministros han remarcado los puntos débiles de Bachelet para tratar de menguar su liderazgo en las encuestas. Una estrategia que siempre ha tenido detractores en el oficialismo, porque la ex mandataria ha demostrado en los sondeos que es incombustible a los ataques. Y ahora ha generado roces no menores en el seno de La Moneda sobre la forma y el estilo cómo se debe aplicar.
En el gobierno no hay discrepancias en que el Presidente Piñera intente desplegar un liderazgo estas semanas que le permita poner sobre la mesa los “logros” de su gestión estos tres años, particularmente en el ámbito de la reconstrucción. De hecho, en los días del aniversario del 27/F, el mandatario encabezará una gira por el sur a diversas localidades de las zonas que fueron más afectadas por el terremoto y tsunami: el Maule y Bío Bío.
De telón de fondo tiene el último informe de la PDI sobre lo ocurrido la noche del terremoto en la Onemi, que desde el momento que se dio a conocer el miércoles 6 de febrero sirvió de guión al gobierno para emplazar nuevamente a Bachelet. Fue eso lo que generó roces en palacio; discrepancias que pasaron por el hecho de hacer “tan evidente” la estrategia y por lo mismo, regalar con ello nuevamente —explicaron— una razón para victimizar a la ex mandataria ante los ojos de la ciudadanía.
La ministra Cecilia Pérez llevaba cinco días de un riguroso silencio, a pesar que la agenda estaba marcada por la polémica del conflicto de interés del director de Servicio de Impuestos Internos, Julio Pereira, pero la mañana de ese 6 de febrero la vocera salió rápidamente a opinar al respecto: “La candidata de la Concertación debiera dar un paso más y reconocer públicamente la responsabilidad política que tuvo en el desastroso manejo del terremoto y tsunami. Debiera romper el silencio para pedir perdón a los familiares”, sentenció.
En palacio se dijo que esa vocería cayó como piedra, porque no fue consultada ni con el Presidente Piñera —de vacaciones pero que a diario se comunicaba por teléfono con La Moneda— ni con el ministro del Interior, Andrés Chadwick, que aún estaba en funciones. Es más, se comentó que el tono y el contenido habrían surgido de una iniciativa de la Segegob y RN.
En La Moneda inmediatamente se dieron cuenta que con ese estilo se iban a incendiar los ánimos con la oposición, a riesgo que la gira presidencial por la reconstrucción se viera empañada por emplazamientos y cuestionamientos públicos.
LA LLAMADA
Por protocolo, a todos quienes se han cruzado la banda presidencial, se les trata públicamente de ex presidentes, siempre, y una vez que fallecen, hay que referirse a ellos como Presidentes. En el caso de la vocería de Pérez, junto con olvidar ese detalle, trató a Bachelet como la candidata, en circunstancias que aún no ha sido proclamada formalmente por ningún partido y la explicación de la ministra no mejoró las cosas, porque aseguró que lo hacía porque «es lo que pide a gritos toda la Concertación». Son los pequeños grandes rituales de la política y el Estado de Derecho —explicaron— y de las buenas costumbres que evitan poner en el ojo del huracán a La Moneda.
[cita]El 27/F y el regreso de Bachelet —barajado por La Moneda aproximadamente para el día 15– marcarán la agenda las próximas semanas. Actos no menores para el día de la mujer se preparan desde el oficialismo, con miras a empatar el impacto del aterrizaje político de la ex mandataria. Todo en un mes de marzo marcado por el trabajo de campo de la próxima encuesta CEP, la más esperada por el mundo político.[/cita]
Es que el hecho que la vocera se lanzara en picada contra Bachelet expuso al gobierno, explicaron en palacio, y lo instaló a la cabeza de la estrategia contra la ex mandataria, algo que está bien y corresponde para los dirigentes de la UDI y RN pero no —sentencian— para los ministros de Estado. “Esa declaración fue algo que no estuvo nada bien… hubo que arreglarlo”, reconocieron en palacio.
De hecho, terminado ese punto de prensa de la ministra, no pasaron ni diez minutos y fue llamada por el propio Chadwick a su oficina para conversar del tema, reunión en la que —trascendió— se le hizo ver lo desafortunado de la puesta en escena y su contenido.
Es más, no fue gratuito que 24 horas después, el propio Chadwick diera declaraciones públicas en las que fue evidente el giro en la forma de abordar el tema. “Lo más relevante del informe es que a las 5:17 horas de la madrugada del 27 de febrero en la Onemi estaba toda la información que se requería para que cualquiera que fuese la autoridad que estuviese en la Onemi tomara la decisión de la evacuación de las ciudades y pueblos que estaban amenazados por el tsunami. Y eso no se hizo”, precisó el ministro del Interior.
Incluso dijo que el no haber adoptado esa media “costó la vida de cientos de chilenos que se pudo haber evitado (…) ése es el hecho fundamental. No se hizo lo que se debió haber hecho, teniendo todos los elementos técnicos y de hecho para haber tomado esa decisión”.
Se hizo notar en La Moneda la diferencia. Que en ningún momento Chadwick mencionó a Bachelet, no la criticó ni menos la emplazó e incluso que centró lo importante no en quien puntualmente había estado en la Onemi esa noche, sino en que nadie hizo nada.
Un detalle no menor. Cabe precisar que de los querellantes por este caso, solo uno apunta directamente a la responsabilidad de Bachelet, el abogado Raúl Meza, con conocidos vínculos con RN y una postulación en ciernes como candidato a diputado.
Ese mismo abogado la semana del 11 al 15 de febrero fue a La Moneda a dejar una carta sobre el tema e inicialmente iba a ser recibido por la ministra Pérez, pero luego de percatarse en La Moneda de las implicancias que eso podía tener, finalmente derivaron a Meza con el jefe de la división jurídica del Ministerio del Interior.
El 27/F y el regreso de Bachelet —barajado por La Moneda aproximadamente para el día 15— marcarán la agenda las próximas semanas. Actos no menores para el día de la mujer se preparan desde el oficialismo, con miras a empatar el impacto del aterrizaje político de la ex mandataria. Todo en un mes de marzo marcado por el trabajo de campo de la próxima encuesta CEP, la más esperada por el mundo político.