Hizo ‘mea culpa’ por derrota de Allamand y acusó favoritismo por Longueira
Larraín dice que el gobierno fue el «gran perdedor» de la primaria y que es «difícil» que Longueira le gane a Bachelet
De todas maneras cree que se trata de una tarea que no es imposible y que dependerá, entre otros factores, de si «el sector de burgueses elegantes que votaron por Velasco puede reconsiderar su postura”. En una entrevista concedida a Pulso también se refirió a las aprensiones que despierta en su sector la figura de Joaquín Lavín, en contraste con la buena disposición, que según dijo, vio en el candidato oficial de la Alianza durante la reunión con los senadores de su colectividad.
El presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín, afirmó que el gran perdedor de las elecciones primarias fue el gobierno y no ocultó la “frustración” de su colectividad con La Moneda por su velado favoritismo por la opción de Pablo Longueira en desmedro de la de Andrés Allamand.
En una entrevista publicada este miércoles por Pulso, y tal como lo señaló el lunes el vicepresidente de la colectividad, Manuel José Ossandón, el timonel oficialista afirmó que “con La Moneda hay frustración. El gobierno es el gran perdedor en esta elección. Se perdió ocho contra dos en esta elección (…), si eso no es para hacer cavilar a un gobierno…”.
Consultado sobre la preferencia del Ejecutivo por el abanderado de la UDI, dijo que esta no fue manifiesta, “pero siento que ocurrió lo que tenía que ocurrir. En este gobierno la UDI se ha llevado tres cuartas partes de los cargos más importantes. Muchas intendencias y gobernaciones. Ellos trabajaron activamente por Longueira, yo conozco a intendentes que se les prohibió acercarse a los locales de votación, cosa insólita porque el intendente tiene que trabajar con el jefe de plaza, pero eran intendentes de RN”.
Larraín también hizo una autocrítica sobre lo que faltó para marcar la diferencia a favor de Allamand. “Nos faltó de todo, nos faltó preparación remota, nos faltó dinero, nos faltaron equipos. ¿Por qué?, porque nosotros ejercemos la política en base a buena voluntad y por un grupo diminuto, porque la carga política está extremadamente mal distribuida. Entonces, ¿respuesta? Nos faltó de todo”.
Y también reiteró que los votos que obtuvo Andrés Velasco en el sector oriente de Santiago fue uno de los factores que llevaron a la derrota del ex ministro de Defensa.
Al respecto, dijo que el otrora titular de Hacienda durante el gobierno de Michelle Bachelet “fue determinante, porque atrajo a un grupo que obedece vagamente a una definición de la centroderecha y que clavan su estaca en el asunto de un liberalismo desembozado, que, claro, tiene un lado económico y tiene otro lado cultural, otra faceta cultural, y ese grupo votó por Andrés Velasco y nos restó, bueno, nada más que en el distrito 23, treinta y dos mil personas votaron por Andrés Velasco”.
“Yo creo que esa gente iba a votar por Velasco de todos modos, por eso, porque le pareció que Andrés Velasco daba la talla de lo que ellos quisieran que ocurra: chipe libre universal. Porque nosotros tenemos esa veta también, es un hecho. Pero Andrés Velasco la encarnó de manera más propia, sin timidez”, agregó.
En cuanto a la posibilidad que el oficialismo pueda derrotar a Michelle Bachelet en las elecciones del 17 de noviembre, Carlos Larraín afirmó que es “difícil, pero no imposible. El sector de burgueses elegantes que votaron por Velasco puede reconsiderar su postura”, dijo.
Larraín también se refirió también al encuentro que sostuvo la bancada se senadores de RN con Pablo Longueira en el Congreso para coordinar la conformación del comando de la Alianza con mira a las elecciones, indicando que vio al candidato “completamente bien dispuesto y los senadores nuestros en el mismo predicamento. Él garantizó que iba a tener una neutralidad sin hacer nada que pueda dañar a los candidatos nuestros. Fue una reunión mucho mejor de lo que yo esperaba”.
El presidente de RN no ocultó tampoco sus aprensiones con la figura de Joaquín Lavín como interlocutor de la campaña de cara a las Presidenciales de noviembre, recordando las gestiones que el ex ministro de Desarrollo Social hizo con los diputados de su tienda, y no directamente con la directiva de la misma.
“Lavín, sin mala fe, quiso hablar con los diputados omitiendo a la directiva. Tenemos un acuerdo en que todo se canalice a través de la directiva. El partido tiene un orden interno y hay que cuidarlo”.
De todas maneras, consideró que para el gremialismo será difícil prescindir de él. “Es muy difícil para la UDI prescindir de Joaquín Lavín, en esto hay que aplicar la amnesia. En las campañas se dicen cosas innecesarias, pero después hay que olvidarlas rápidamente”.