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Büchi advierte que cambiar la Constitución “por las buenas o por las malas, es estar dispuesto a tirar todo por la borda”

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“Me gustaría hacer cambios en otro sentido: que las personas tengan cada vez más libertad, no que una mayoría cualquiera en un momento determinado tenga muchas facultades. No me gustaría que un 50% más uno decida que no puedo mandar a mis hijos al colegio que quiero o me obligue a ir a uno público laico, aunque yo sea católico, musulmán o judío”, explica el ex ministro de Pinochet.


El ex ministro de Hacienda de la dictadura militar, Hernán Büchi, admite no gustarle el tono que está tomando la discusión actual y las propuestas planteadas por la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, debido a que estima que pueden socavar los pilares del éxito económico y social de las últimas décadas, afirmando que “nadie puede tratar de nivelar la cancha arriesgando perder todo lo que se ha progresado”.

“Estamos  en un momento definitorio en Chile, ya se cumplió una primera etapa que son las primarias, la carrera está en tierra derecha y esperaría un debate más centrado en las ideas. Desgraciadamente, no se cumplió el propósito de tener primarias parlamentarias generalizadas. En la presidencial participó mucha más gente de lo que se proyectaba, y la votación de la Concertación se acercó bastante a la que obtuvo en las municipales; en la Alianza fue muy inferior”, explicó en entrevista en El Mercurio.

Respecto a la votación obtenida por Andrés Velasco y la tesis de que le quitó votos a la derecha, Büchi precisa que el porcentaje obtenido por el ex titular de Hacienda fue importante, pero es prematuro afirmar si le restó votos a la derecha. Sin embargo, cree que lo valioso es que “sea una cara nueva en la política, que no está apoyada por partidos políticos y que trate de crear y no de seguir opinión”.

Además, asegura no gustarle las primarias simultáneas, ya que “esto no es una preelección presidencial, y nadie se atrevería a decir que haya quedado definida. La candidata de la Nueva Mayoría, que para mí sigue siendo la Concertación con el Partido Comunista adentro, muestra una cifra importante en las encuestas, pero cinco meses en política es bastante tiempo”.

El artífice del modelo económico actual sostiene que en política lo importante es defender los valores y principios que le hacen bien al país y explica que existe una dicotomía con el éxito que ha tenido el gobierno de Sebastián Piñera y las constantes manifestaciones sociales.

“Sería un caso de estudio entender por qué no facilita su reelección si en otros países como Estados Unidos prácticamente la define”, menciona.

Y agrega que “la economía no es todo, obviamente; pero tener trabajo significa incluso una mejor vida familiar, menos conflictos. Es una pregunta relevante por qué las personas se sienten insatisfechas cuando también reconocen en las encuestas que sus oportunidades han mejorado, y hace cuatro años se sentían inseguras respecto a su futuro. Aquí se ha generado la idea de que el progreso no es gracias al gobierno y que no hay nada que agradecerle, que no está en riesgo. Ambas cosas son erradas. El gobierno tiene mucho que ver con esto, y dependerá de lo que hagamos hacia adelante si podemos seguir progresando en condiciones mundiales adversas”.

Büchi sostiene que el gobierno ha hecho bien en canalizar la prosperidad económica, pero no lo ha hecho correctamente en transmitir cómo se ha logrado este avance.

“El Gobierno lo ha hecho bien en canalizar esta prosperidad partiendo con muchas dificultades, como el terremoto. Pero, me cuesta decirlo, no lo han hecho bien en transmitir cómo han conseguido eso. Cuando uno toma ideas del adversario, pensando que mejorará su posición, es doblemente derrotado. Tiene una postura clara y definida, pero le ha costado transmitirla: el país ha crecido y mejorado la situación de todos, especialmente de los más pobres. Soy suficientemente viejo para acordarme de los problemas que Chile tenía años atrás: que no se murieran los niños de los más pobres, que tuvieran agua en su casa y no tuvieran que salir con un balde a buscarla; que tuvieran teléfono. Hoy estamos muy lejos de eso”, señala.

Y explica que la “pregunta es cómo progresamos más: ¿tirando por la borda todo lo que nos permitió llegar hasta acá o construyendo sobre eso? Con certeza es lo segundo”. “Estamos aún en la etapa política, pero hay una gran diferencia entre lo que está planteando hoy la candidata Bachelet y lo que hizo como Presidenta. Aunque la mayoría de las Constituciones han surgido en periodos de excepción, el 91% de los chilenos votó a favor de las reformas constitucionales de 1989 que fijaron, entre otras materias, cómo podía modificarse la Constitución. Se ha modificado muchas veces en estos años, de hecho hoy lleva la firma del ex Presidente Lagos”, espetó.

Sobre la posición de algunos sectores de hacer una nueva Carta Magna, Büchi dice que “si alguien dice que cambiará la Constitución “por las buenas o por las malas”, está dispuesto a tirar todo por la borda y crea una incertidumbre muy grande. Me gustaría hacer cambios en otro sentido: que las personas tengan cada vez más libertad, no que una mayoría cualquiera en un momento determinado tenga muchas facultades. No me gustaría que un 50% más uno decida que no puedo mandar a mis hijos al colegio que quiero o me obligue a ir a uno público laico, aunque yo sea católico, musulmán o judío”.

En ese sentido cree que la Constitución debe permitir vivir unidos en la diversidad, entregando un máximo de libertad a las personas, “pero tener el poder suficiente para impedir que se impongan grupos vociferantes o que usen la fuerza como hemos visto estos días, porque no es lo mismo votar en un papel a que se impongan los que más gritan en un curso”.

Sobre el binominal, el ex ministro de Hacienda de Pinochet asegura estar abierto a escuchar propuestas, pero que hasta el momento no ha escuchado ninguna que “sea sin calculadora en mano y que no suponga un aumento en los cupos. Cambiemos el sistema electoral a uno uninominal, no a uno en que los políticos se esconden en listas pluripartidistas con mecanismos de porcentajes elegidos y acordados”.

Y añade que “tenemos que protegernos de aquellas personas que proponen cosas en forma absolutamente demagógica y aprovechan la oportunidad, sabiendo que no lograrán su propósito”.

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