De carácter reservado
El instructivo de Carabineros que no cumplió el sargento que disparó el chorro de agua contra Rodrigo Avilés
Manuel Noya, como el resto de los efectivos policiales que participan en la disuasión de una protesta, debió atenerse a un manual que claramente prohíbe usar el «pitón» de la manera en que lo hizo. El documento sólo autoriza un chorro directo cuando se trata de manifestantes armados con molotov u otros elementos y nunca directamente al centro del cuerpo, para evitar precisamente «lesiones y caídas».
Como en todas las manifestaciones públicas en las que interviene Carabineros como parte de su labor disuasiva, los uniformados deben cumplir un instructivo para enfrentar las protestas y evitar las lesiones o daños a las personas que participan en ellas. Estas disposiciones están claramente detalladas en un instructivo al que este diario tuvo acceso y que, según se puede constatar, el sargento Manuel Noya no cumplió mientras manejaba el carro lanzagua que dejó en estado crítico al estudiante Rodrigo Avilés el 21 de mayo en Valparaíso.
Como primera disposición el instructivo especifica que el efectivo que controla el cañón del carro, debe ser un carabinero con un mínimo de 15 años de experiencia. Puede ser un sargento y hasta un suboficial. Este jefe está obligado a informar de todos los movimientos del móvil al oficial a cargo del pelotón de Fuerzas Especiales y a la Central de Comunicaciones (CENCO).
En cuanto al uso disuasivo del agua y el control del chorro que sale de los carros, el manual grafica las maneras en que se debe utilizar: en modo lluvia cuando no se trata de una manifestación violenta y, en el caso de que el grupo de personas se muestre absolutamente “beligerante”, se autoriza el disparo de chorros directos. Pero en este punto hubo una instrucción clave que el sargento dado de baja no cumplió: apuntar siempre a extremidades inferiores o con rebote en el pavimento “para no causar lesiones con el chorro ni caídas” y como requisitos para su uso es que sujetos porten molotov o armas, para manifestaciones muy agresivas, y nunca usar si hay menores y evitarlas cuando hay mujeres. Ninguno de estas condiciones estaban dadas en el momento en que el carro disparó contra Rodrigo Avilés.
Por otra parte, el instructivo es muy claro en cuanto a que la acción de los carros “nunca puede acorralar a una masa humana” y debe dejar siempre una vía de escape. Condición que en ese momento, como se observa en las imágenes que se conocen, tampoco se cumplió, porque fueron dos carros los que acorralaron a los manifestantes.
Instructivo Interno Uso Lanza Aguas by Diario ElMostrador.cl