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Cable China Express sigue en evaluación a cinco meses de crisis con EEUU PAÍS Archivo

Cable China Express sigue en evaluación a cinco meses de crisis con EEUU

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A 135 días de las sanciones impuestas por Estados Unidos a tres exautoridades del gobierno de Gabriel Boric por el proyecto Chile China Express, la iniciativa permanece bajo análisis. La Subtel solicitó nuevos antecedentes a la empresa china mientras el Ejecutivo evalúa implicancias de seguridad.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El proyecto del cable submarino entre Hong Kong y Valparaíso continúa sin una definición tras la crisis diplomática que provocó con Washington. La Subtel pidió más información a China Mobile International y el Gobierno mantiene gestiones paralelas con Estados Unidos y China antes de resolver el futuro de la iniciativa.
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A 135 días de que Estados Unidos revocara las visas de tres exautoridades del gobierno de Gabriel Boric por el proyecto Chile China Express, la iniciativa para instalar un cable submarino entre Hong Kong y Valparaíso continúa sin una definición por parte de la administración del Presidente José Antonio Kast.

Según informó el diario El Mercurio, el proyecto permanece bajo evaluación luego de que el Ministerio de Defensa concluyera un informe técnico que fue remitido a la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel). Posteriormente, el organismo solicitó nuevos antecedentes a la empresa China Mobile International (CMI) para continuar con el análisis.

La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, explicó que la revisión considera distintos factores. “El análisis de los antecedentes de este cable submarino no responde únicamente a consideraciones técnicas, sino que también incorpora dimensiones geopolíticas, de ciberseguridad y protección de datos, por lo que se han solicitado antecedentes adicionales para evaluar el proyecto desde una perspectiva amplia e integral”, señaló.

La controversia comenzó el pasado 20 de febrero, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos, encabezado por Marco Rubio, retiró las visas al entonces ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz; al subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya; y al jefe de gabinete del primero, Guillermo Petersen. Washington sostuvo que las exautoridades “dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones”.

Ese mismo día, el entonces canciller Alberto van Klaveren afirmó que el proyecto impulsado por las empresas chinas se encontraba en una “fase sumamente inicial” y que aún no había sido aprobado. Sin embargo, cuatro días después se conoció que el entonces ministro Muñoz había firmado, el 27 de enero, el decreto que autorizaba a China Mobile International a instalar y operar el cable submarino entre Hong Kong y Valparaíso. El documento fue posteriormente anulado, antes de ser enviado a la Contraloría para su toma de razón. En ese momento, Muñoz explicó que “la firma del decreto fue anulada justamente con el objetivo de recabar más antecedentes en el marco de su análisis”.

Las diferencias entre Washington y Beijing escalaron rápidamente. Marco Rubio afirmó que “el legado del gobierno del presidente Boric quedará aún más empañado por acciones que, en última instancia, socavan la seguridad regional”, agregando que esperaba trabajar con la nueva administración de José Antonio Kast en prioridades compartidas para fortalecer la seguridad hemisférica.

La respuesta de China no tardó en llegar. La embajada del país asiático en Chile sostuvo que el proyecto “nunca socava los intereses de terceros países” y acusó a Estados Unidos de obstaculizar la iniciativa mediante “acusaciones infundadas” con el objetivo de mantener su posición dominante.

Ya iniciado el nuevo gobierno, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, aseguró que “el cable chino ya se acabó. No creo que vaya a seguir, pero vamos a ver. Chile puede elegir lo que quiere hacer, pero la cosa es que si Chile quiere ser socio de nosotros, y si nosotros queremos ser socios de Chile, nosotros tenemos que aprender lo que es mejor por los ambos países”.

Mientras el Ejecutivo mantiene pendiente la decisión sobre el proyecto, la Cancillería ha desarrollado gestiones con ambos países. A fines de mayo, la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, viajó a China para reunirse con autoridades de ese país. Paralelamente, el canciller Francisco Pérez Mackenna inició una visita oficial a Estados Unidos que contempla reuniones con el Departamento de Estado y la Oficina del Representante de Comercio. Hasta ahora no se ha confirmado si Marco Rubio participará en esos encuentros, que constituyen el primer contacto político de alto nivel entre ambos gobiernos desde las sanciones aplicadas durante el verano.

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