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“La política también puede ser circular”: Scanner Social explica por qué se desinfló el 58% de Kast PAÍS Foto: AgenciaUNO

“La política también puede ser circular”: Scanner Social explica por qué se desinfló el 58% de Kast

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Andrés Cárdenas Guzmán
Por : Andrés Cárdenas Guzmán Periodista El Mostrador
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El estudio concluye que buena parte del triunfo de diciembre respondió más al rechazo a Jeannette Jara que a una adhesión sólida al proyecto de Kast, y advierte que ese capital electoral comenzó a erosionarse apenas iniciada la gestión.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Las conclusiones globales del estudio de Gemines Consultores y El Mostrador trazan un diagnóstico que trasciende la coyuntura: una crisis de representación estructural, un mandato nítido que no impide el deterioro acelerado, una ciudadanía que premia resultados por sobre banderas ideológicas, y una base propia que empieza a separar lealtad política de evaluación de gestión. Guido Romo, director de Scanner Social, lo explica a El Mostrador: parte del triunfo de diciembre fue “voto de rechazo” al comunismo, no adhesión convencida.
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José Antonio Kast llegó a La Moneda con un mandato que no admitía matices: 58,21% en segunda vuelta, triunfo en todas las regiones del país, casi 17 puntos de ventaja sobre Jeannette Jara.

Seis meses después, el Scanner Social de Gemines Consultores y El Mostrador —aplicado entre el 23 y el 30 de junio a 815 personas— entrega un diagnóstico que ese margen electoral no logró comprar: gestión percibida como deficiente, erosión acelerada y una base electoral que empieza a fracturar su lealtad.

Las conclusiones globales del estudio —la lectura de fondo que cruza todos los módulos, más allá de la fotografía trimestral— apuntan en una misma dirección: en Chile, ni la crisis institucional ni el desgaste presidencial distinguen entre gobiernos de turno, y menos entre proyectos con o sin identidad ideológica definida.

Una crisis que no es de Kast, es del sistema

El primer hallazgo global del informe es el más incómodo para cualquier actor político: la crisis de representación —un Congreso al que el 78% de los encuestados siente que representa poco (41%) o nada (37%) sus intereses, y una satisfacción con el funcionamiento de la democracia que cae al 42%— es estructural y trasciende al gobierno de turno.

El estudio es categórico: ningún actor político, oficialista u opositor, puede capitalizar completamente el descontento ciudadano sin abordar ese problema de fondo.

Es una fotografía que no favorece a nadie, pero que golpea especialmente a un gobierno que llegó prometiendo ruptura con la política tradicional.

El mandato nítido que no protegió a Kast

El segundo punto es, quizás, el más contraintuitivo del informe: la claridad ideológica y programática no protege de la erosión de aprobación. Kast llegó con un proyecto sin ambigüedades —seguridad, migración, ajuste fiscal— y aun así exhibe un deterioro acelerado en su primer trimestre.

El Scanner lo documenta módulo por módulo: 66% cree que la explicación de la “metáfora” migratoria fue una mentira, 73% considera incumplida la promesa en esa materia, el resultado en seguridad quedó 51% a 49% a favor de la gestión de Boric —un empate que, advierte el propio estudio, es en los hechos una derrota para quien construyó toda su campaña sobre esa oferta—, 67% cree que el Presidente no es sincero y la misma proporción declara que su opinión sobre él empeoró tras la cuenta pública.

El ajuste fiscal, por su parte, no logra legitimarse: 57% lo considera innecesario y 79% dice sentirlo en el bolsillo.

El informe concluye que el desgaste es una condición casi estructural del ejercicio del poder en el Chile actual, no una consecuencia evitable con mejor gestión comunicacional.

Dicho de otro modo: ni siquiera gobernar con un libreto claro inmuniza contra la caída.

Consultado por El Mostrador, Guido Romo, director de Encuestas y Opinión Pública de Gemines Consultores y director de Scanner Social, ofrece una lectura que conecta este hallazgo con la elección de diciembre: “Lo que el Scanner muestra es que la ciudadanía no percibe que se está gobernando bien y eso fue rápidamente reflejado en las encuestas. Por otra parte, la diferencia entre la votación obtenida en la segunda vuelta y la aprobación actual se explica por más de una razón: los problemas ya señalados y que parte de su votación fue de rechazo a la otra candidatura (comunista en un país anticomunista) más que un voto convencido. Parecido al voto anti Kast que le dio la victoria a Gabriel Boric. La política también puede ser circular”.

La frase de Romo no es menor: sugiere que el 58% de diciembre nunca fue una base de apoyo sólida, sino un techo inflado por el rechazo a Jara, y que ese techo —igual que le ocurrió a Boric con el “voto anti Kast” de 2021— estaba destinado a desinflarse en cuanto empezara a evaluarse la gestión concreta.

Bukele sí, ideología no

El tercer eje global del Scanner apunta a un patrón que debería inquietar a toda la clase política, no solo al oficialismo: la ciudadanía exhibe una lógica marcadamente pragmática y poco ideológica en sus referencias de liderazgo.

La transversalidad de Nayib Bukele —elegido por 45% como el modelo internacional al que debería parecerse el liderazgo de Kast, con presencia relevante incluso fuera de la derecha— así lo indica. El informe lee esto como una ventana relevante de cara a 2026: la demanda ciudadana se orienta más hacia resultados percibidos que hacia el posicionamiento ideológico clásico.

La lealtad que empieza a resquebrajarse

El cuarto y último hallazgo global es, para el propio gobierno, el más peligroso a mediano plazo: el Scanner documenta con datos duros un fenómeno de lealtad fracturada. El respaldo declarado a la gestión y la evaluación de sus políticas concretas ya no se mueven de manera sincronizada, ni siquiera dentro de la propia base electoral de Kast.

El informe lo prueba con cifras que salen directamente de su sector: 39% de la derecha reconoce el incumplimiento en materia migratoria, 61% de los identificados con la derecha admite sentirse afectado económicamente por el ajuste pese a respaldarlo, y 28% de ese mismo bloque rechaza los embargos del CAE.

Es una base que todavía sostiene al gobierno en el juicio general, dice el estudio, pero que ya no es homogénea en su evaluación de la gestión.

Cuatro conclusiones, una misma lectura: Kast gobierna con un problema que no se resuelve con relato ni con la fortaleza del mandato de diciembre. La distancia entre el 58% que lo eligió y el 49% que hoy lo considera más seguro que a Boric en materia de seguridad —su propia bandera— no es ruido estadístico. Es, según el propio estudio que él mismo podría citar como evidencia de fortaleza electoral, la prueba de que ese triunfo nunca fue lo que pareció.

Si quieres revisar el Scanner Social completo, sigue el siguiente link:

Scanner Social Junio 2026

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