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The New York Times abre debate en EE.UU. sobre la sanidad mental de Donald Trump SIN EDITAR Archivo

The New York Times abre debate en EE.UU. sobre la sanidad mental de Donald Trump

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El decano de la prensa estadounidense publicó un reportaje que da cuenta de las crecientes dudas que existen no solo entre sus opositores, sino también en la derecha norteamericana, acerca de los dichos y comportamiento del mandatario.


Era un tema que se trataba en sordina en los grandes medios –aunque siempre estaba presente en las redes sociales–, pero luego de los dos últimos grandes exabruptos del presidente Donald Trump The New York Times decidió reportearlo: la salud mental del mandatario del país más poderoso del mundo.

El encargado de ello fue Peter Baker, el corresponsal jefe del Times en la Casa Blanca y coautor (junto a Susan B. Glasser) de un libro sobre el primer mandato de Trump. Según parte diciendo, sus comentarios sobre borrar “una civilización entera” y los que formuló sobre el papa León XIV (y la consecuente imagen de IA con él vestido como Jesús) han llevado en los últimos días a preguntarse “si solo es errático o si tiene problemas de desequilibrio”, debido a las cosas que dice y hace, las que –escribe Baker– “han dejado a muchas personas con la impresión de un autócrata trastornado y con delirio de poder”.

Sin embargo, según la Casa Blanca, lo que ocurre es que  “Trump es perspicaz y mantiene en estado de alerta a sus oponentes”.

Por cierto, como señala el reportaje, las advertencias respecto de la salud mental de Trump no solo son constantes entre los demócratas, comediantes o profesionales del área, sino que ahora abarcan a generales en retiro, exfuncionarios del gobierno e incluso de la derecha (los republicanos).

Como ejemplo de aquello, la exrepresentante (diputada) republicana Marjorie Taylor Greene dijo, tras la amenaza de destruir a Irán, que no se trataba de “retórica severa, es locura”.

Candace Owens, una influencer de extrema derecha, lo llamó “lunático genocida”, señala Baker, y el teórico de la conspiración Alex Jones, un exfanático del presidente, dijo que Trump “balbucea y parece que al cerebro no le está yendo muy bien”.

Otros casos que menciona son el de Ty Cobb, que fue abogado de la Casa Blanca en el primer periodo de Trump, quien señaló que este es “un hombre que está claramente delirante”. La exsecretaria de prensa del presidente, Stephanie Grisham, opinió que los posteos de este en redes sociales “reflejan el nivel de su locura”.

A todos ellos Trump les respondió diciendo que “son personas estúpidas, ellos lo saben, sus familias lo saben y todo el mundo lo sabe”.

Entre los demócratas el diagnóstico es unánime y uno de ellos, el presentante Jamie Raskin, pidió al médico en jefe de la Casa Blanca que evalúe la salud mental del presidente, ante sus “signos consistentes con demencia y deterioro cognitivo”.

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