Gastronomía
Vista al Mar en Concón: tradición costera, cocina de mar y una nueva etapa con identidad
Un clásico del borde costero de Concón inicia una nueva etapa, combinando tradición marina, un servicio más cuidado y una propuesta gastronómica que pone en valor los sabores del mar.
En Concón, uno de los fenómenos más interesantes de su escena gastronómica es cómo restaurantes con años de historia van cambiando de manos, renovando sus propuestas y adaptándose a nuevos tiempos sin perder su esencia. Ese es precisamente el caso de Vista al Mar, un clásico del borde costero que hoy vive una nueva etapa, manteniendo su conexión con el mar, pero con una impronta renovada.
Ubicado en plena Avenida Borgoño 21.270, frente al Club de Yates Higuerillas, este restaurante cuenta con una vista privilegiada al océano, que se convierte en parte fundamental de la experiencia. Desde su salón, el mar se abre como protagonista, acompañado por el faro cercano que enmarca el paisaje costero y refuerza la sensación de estar en un espacio profundamente ligado al territorio.
Hoy, el restaurante está bajo la dirección de José Antonio Dávalos, quien aporta una vasta experiencia en el mundo de la hotelería, especialmente tras su paso por el Hotel O’Higgins en Viña del Mar. Desde ahí, ha sabido imprimir una mirada más estructurada y cuidada en el servicio, elevando la experiencia sin perder cercanía.
Ese sello se percibe especialmente en la atención, donde Héctor, maître del restaurante, aparece como uno de los grandes protagonistas. Con una trayectoria que cruza Chile y el extranjero, se posiciona como un anfitrión que cuida cada detalle, generando una experiencia cálida, fluida y muy bien acompañada; de esas que hacen sentir al comensal cómodo e importante desde el primer momento.
El espacio también habla por sí solo. La estética de Vista al Mar es playera, cálida y relajada, donde elementos como cuerdas, plantas y materiales naturales construyen una atmósfera coherente con su ubicación costera. Un lugar que invita a quedarse, especialmente en las tardes, cuando el ritmo baja y el mar vuelve a imponerse como protagonista.
En cocina, la propuesta se centra en productos del mar, y una de las mejores formas de comenzar es con su tabla de frutos marinos, una de las más solicitadas. En ella aparecen preparaciones clásicas bien ejecutadas: chupe de jaiba cremoso, pulpo a la parrilla con chimichurri, anillos de calamar fritos, locos, chorito maltón y almejas en salsa verde, junto a ostiones a la parmesana. Una propuesta que recoge lo mejor de la cocina marina tradicional, con foco en el sabor.

Luego, la experiencia continúa con una trilogía de empanadas fritas. La de pulpo con queso destaca por su sabor —aunque con un punto de sal levemente elevado—, mientras que la de queso mechada cumple correctamente. Sin embargo, es la empanada de camarón, queso y curry la que se vuelve memorable, con una combinación intensa y bien lograda, donde el curry aporta carácter e identidad. Recomendada.

Entre los fondos, el congrio se posiciona como uno de los pescados más pedidos —seguido por el salmón y la merluza austral—, y no es casualidad. La preparación logra un interesante equilibrio entre un interior jugoso y fresco, y un batido crujiente, liviano y bien ejecutado, que aporta textura sin opacar el producto.
Aunque la propuesta está fuertemente ligada al mar, también existen opciones vegetarianas, como unas berenjenas apanadas, bien resueltas y sabrosas, que amplían la experiencia para distintos tipos de comensales.

La barra, por su parte, comienza a tomar protagonismo. La coctelería de autor, liderada por Valentina, bartender del restaurante, aporta una mirada contemporánea, donde los cócteles en base a whisky se posicionan entre los más pedidos. Sin embargo, no podíamos dejar de disfrutar de un clásico playero: el pisco sour peruano, que destaca por su equilibrio y el carácter que le aporta el pisco, logrando una preparación con identidad.
Vista al Mar es, en definitiva, un reflejo de lo que ocurre hoy en Concón: restaurantes con historia que se transforman, se actualizan y vuelven a conectar con el público desde propuestas más cuidadas. Un lugar que combina tradición, buena cocina y una ubicación privilegiada, consolidándose como una opción atractiva dentro de la oferta gastronómica local.