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Estudio revela que más de la mitad de los chilenos no distingue entre manjar y dulce de leche Gastronomía Créditos: El Mostrador.

Estudio revela que más de la mitad de los chilenos no distingue entre manjar y dulce de leche

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Un estudio de CORPA Estudios de Mercado reveló que el 51% de los chilenos no distingue entre el manjar y el dulce de leche, pese a sus diferencias técnicas. La investigación también confirma el liderazgo del manjar, consumido por el 73% de los chilenos al menos una vez al mes.


El Mostrador Fuente Preferida

Aunque en el lenguaje cotidiano suelen utilizarse como sinónimos, el manjar y el dulce de leche no son el mismo producto. Sin embargo, para la mayoría de los consumidores chilenos esa distinción pasa desapercibida. Así lo demuestra un estudio de CORPA Estudios de Mercado sobre los hábitos de consumo de esta categoría, que revela que el 51% de las personas no identifica diferencias entre ambos, pese a que poseen formulaciones y estándares de elaboración distintos.

La investigación también confirma la fuerte presencia del manjar en los hogares del país. El 73% de los encuestados afirma consumirlo al menos una vez al mes, cifra que supera ampliamente el 32% que declara consumir dulce de leche, reflejando una preferencia asociada principalmente a la tradición y la familiaridad.

Diferencias técnicas que pasan inadvertidas

Si bien ambos productos comparten similitudes, su elaboración presenta diferencias importantes. En Chile, el manjar debe cumplir exigencias específicas de composición establecidas por la normativa nacional, como un contenido mínimo de sólidos lácteos y una textura homogénea. En contraste, el dulce de leche, especialmente en versiones internacionales, como la argentina, admite una mayor flexibilidad en ingredientes y procesos de fabricación, lo que puede generar variaciones en color, dulzor y textura.

Pese a ello, estos aspectos tienen escasa influencia en la percepción de los consumidores. Entre quienes sí aseguran distinguir ambos productos, el sabor (38%) y la textura (20%) son las principales diferencias mencionadas, aunque no existe un criterio común que permita diferenciarlos de manera consistente.

“Desde lo técnico existen diferencias en formulación, proceso y estándares de composición que las empresas deben cumplir. Sin embargo, esas características no están en el centro de la decisión del consumidor. Lo que finalmente pesa es el sabor, la familiaridad con el producto y la marca”, explica Pavel Castillo, Gerente de Intelligence de CORPA.

El peso de la tradición en el consumo

Los resultados muestran que el manjar continúa siendo el producto predominante dentro de la categoría. Sus principales momentos de consumo son la once (62%), los postres (58%) y las celebraciones, como los cumpleaños (44%), lo que evidencia su arraigo en las costumbres familiares de los chilenos.

La preferencia también se refleja en las decisiones de compra. El 81% de los consumidores elige manjar tradicional, mientras que el 33% opta por dulce de leche en su versión clásica, consolidando el liderazgo del primero en el mercado nacional.

“El manjar tiene un espacio muy consolidado en Chile, con una historia cultural, familiar de pertenencia e idiosincrasia. En ese escenario, el dulce de leche logra integrarse a la categoría por una similitud visual y de sabor, sin que necesariamente el consumidor chileno note claras diferencias, aunque en la práctica sí existen”, señala Castillo.

Una categoría de consumo estable

El estudio también muestra que los hábitos de consumo en esta categoría se mantienen prácticamente inalterables. El 87% de los encuestados asegura no haber cambiado su consumo durante los últimos seis meses, lo que evidencia un bajo nivel de sustitución entre ambos productos.

Al momento de escoger una marca, el buen sabor (69%), la relación precio-calidad (63%) y la confianza en la marca (53%) continúan siendo los atributos más valorados, por sobre las diferencias técnicas entre el manjar y el dulce de leche.

“En la práctica, el consumidor chileno enfrenta esta decisión como una elección entre dos productos equivalentes. El manjar sigue siendo la referencia principal dentro de la categoría, mientras que el dulce de leche entra a su espacio competitivo dentro de la misma góndola”, concluye Castillo.

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