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Chile busca su clasificación al Bocuse d’Or, el torneo gastronómico más importante del mundo Gastronomía

Chile busca su clasificación al Bocuse d’Or, el torneo gastronómico más importante del mundo

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La selección nacional competirá el próximo 26 de julio en Nueva Orleans por uno de los cinco cupos para la Gran Final de Lyon 2027. Por séptima vez consecutiva, el país buscará consolidar una trayectoria que refleja el posicionamiento internacional de la gastronomía chilena.


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Chile volverá a medirse con la élite culinaria del continente en uno de los escenarios más prestigiosos de la alta cocina mundial. El próximo 26 de julio, la selección nacional competirá en el Bocuse d’Or Américas, el clasificatorio continental que reúne a los mejores equipos de la región y que otorgará cinco cupos para la Gran Final del Bocuse d’Or Lyon 2027, en Francia, considerada los Juegos Olímpicos de la gastronomía.

Creado en 1987 por el legendario chef francés Paul Bocuse, este certamen es la competencia culinaria más importante del mundo. Cada país presenta un equipo integrado por un chef, un asistente y un entrenador, quienes deben demostrar creatividad, precisión técnica y capacidad para representar la identidad gastronómica de su nación a través de elaboraciones de alto nivel. Más que una competencia, el Bocuse d’Or se ha transformado en una vitrina para mostrar la riqueza de los productos, el patrimonio culinario y el potencial turístico de cada país.

Chile llega a esta nueva edición con una trayectoria consolidada. Liderado por el chef Jorge Diez, ganador del concurso nacional organizado por la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), el equipo buscará clasificar por séptima edición consecutiva a la final mundial. Desde 2015, el país ha logrado estar presente de manera ininterrumpida en Lyon, un hito que refleja la evolución de la cocina chilena y el trabajo sostenido para posicionarla en la escena internacional.

La propuesta con la que competirán este año busca transformar el paisaje y el territorio chileno en una experiencia gastronómica. Inspirada en los cielos del norte del país —reconocidos entre los más limpios del planeta y hogar de algunos de los observatorios astronómicos más importantes del mundo—, la presentación construye un relato que une mar, cordillera y desierto a través de ingredientes locales, productos del mar y técnicas tradicionales reinterpretadas desde la alta cocina.

“Queremos que nuestra propuesta transmita de manera clara y directa la esencia de Chile. Por ello, decidimos construir todo el relato en torno a la observación de nuestros cielos, donde el norte chico es protagonista indiscutido. Desde ese concepto, comenzamos a diseñar un viaje gastronómico que parte en el mar y se conecta de forma armoniosa con nuestros ingredientes terrestres y técnicas tradicionales”, explicó Jorge Diez.

Para Sebastián Salas, presidente del equipo Bocuse d’Or Chile, el desafío va mucho más allá de la competencia. “Este es el resultado de un esfuerzo conjunto y multidisciplinario que rescata nuestra identidad culinaria, pone en valor nuestra gastronomía y consolida a Chile como un destino turístico de primer nivel”, señaló.

La delegación nacional está integrada además por jóvenes talentos formados en Inacap, institución que participa como auspiciador principal del equipo y que ha sido un actor clave en la formación de nuevas generaciones de profesionales. La participación en este tipo de competencias representa una plataforma de aprendizaje, innovación y proyección internacional para chefs emergentes, quienes tienen la oportunidad de medirse con algunos de los mejores exponentes de la cocina mundial.

La presencia de Chile en el Bocuse d’Or forma parte de una estrategia de largo plazo impulsada por Achiga junto a Marca Chile para fortalecer el posicionamiento internacional de la gastronomía nacional. El objetivo es consolidar la cocina chilena como una expresión de la identidad cultural del país, destacando su biodiversidad, la calidad de sus productos y el trabajo de productores, pescadores, agricultores y cocineros que dan vida a una despensa única en el mundo.

Con una propuesta que combina técnica, creatividad y un relato profundamente ligado al territorio, el equipo chileno buscará nuevamente instalar el nombre del país entre los mejores del continente y asegurar su presencia en Lyon 2027, donde la gastronomía mundial vuelve a encontrarse para celebrar la excelencia culinaria.

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