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Turismo MICE: el negocio que mueve al mundo y la oportunidad que Chile no puede dejar pasar Viajes

Turismo MICE: el negocio que mueve al mundo y la oportunidad que Chile no puede dejar pasar

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El turismo de reuniones vive uno de sus mejores momentos a nivel global y Sudamérica comienza a consolidarse como un actor cada vez más relevante. Mientras Europa sigue liderando el mercado y Buenos Aires encabeza la región, Chile avanza en el ranking mundial.


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Después de la pandemia, el turismo de reuniones volvió con fuerza. Congresos científicos, convenciones, viajes de incentivo y grandes ferias internacionales no solo recuperaron sus niveles de actividad, sino que hoy representan uno de los segmentos más dinámicos y rentables de la industria turística global. Con un visitante de alto poder adquisitivo, estadías más largas y un fuerte efecto multiplicador sobre la economía local, el turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences & Exhibitions) se ha transformado en un objetivo estratégico para ciudades y países de todo el mundo.

La publicación del ranking 2025 de la International Congress and Convention Association (ICCA), presentado durante IMEX Frankfurt, confirma esta tendencia y permite identificar dónde se concentrará la actividad internacional de congresos durante los próximos años. El informe, considerado el principal indicador mundial para la industria, contabiliza exclusivamente los congresos internacionales de asociaciones que rotan entre distintos países, un segmento altamente competitivo y que suele planificarse con entre dos y cinco años de anticipación.

Los resultados muestran que Europa continúa siendo el gran epicentro del turismo de reuniones. Catorce de las veinte ciudades mejor posicionadas pertenecen al continente, encabezadas por Lisboa (188 congresos internacionales), París (174), Barcelona (166), Viena (159) y Singapur (156), única ciudad asiática dentro del Top 5. Barcelona, además, cumple un hito difícil de igualar: lleva 25 años consecutivos entre las cinco ciudades líderes del mundo para este tipo de eventos.

Asia-Pacífico también consolida una tendencia sostenida de crecimiento. Singapur, Seúl, Tokio, Bangkok y Hong Kong figuran entre las veinte principales ciudades, reflejando las fuertes inversiones realizadas durante la última década en infraestructura para congresos, conectividad aérea, hoteles y estrategias de captación de eventos internacionales.

Sudamérica suma protagonismo y Buenos Aires lidera

Aunque América aún aparece subrepresentada en comparación con Europa y Asia, Sudamérica ha mostrado un crecimiento sostenido durante los últimos años. La profesionalización de los convention bureaus, nuevas inversiones en infraestructura, una mejor conectividad aérea y la articulación público-privada han permitido que varios destinos comiencen a competir por congresos internacionales de alto nivel.

En el ranking mundial, Buenos Aires volvió a consolidarse como la principal ciudad latinoamericana para el turismo MICE. La capital argentina ocupó el puesto 20 a nivel global con 91 congresos internacionales, siendo la única ciudad de la región presente entre las veinte mejores del mundo.

Sin embargo, el liderazgo regional ya no depende exclusivamente de una ciudad. Brasil, México, Colombia y Chile han fortalecido significativamente su presencia internacional mediante estrategias específicas para atraer congresos científicos, médicos, tecnológicos y empresariales.

Más allá del prestigio que supone albergar estos encuentros, la competencia responde a un poderoso incentivo económico. Diversos estudios internacionales estiman que un delegado de congresos puede gastar entre tres y cuatro veces más que un turista vacacional. Además de hoteles de categoría superior, suele consumir restaurantes, transporte especializado, actividades culturales y extender su estadía algunos días para conocer el destino, fenómeno conocido como bleisure(business + leisure).

Chile gana terreno en el escenario internacional

En ese contexto, Chile aparece como uno de los países sudamericanos con mayor potencial de crecimiento.

Según el último ranking de ICCA, el país alcanzó el puesto 39 a nivel mundial con 105 congresos internacionales registrados, lo que representa un crecimiento cercano al 7 % respecto del año anterior y lo posiciona como el cuarto destino sudamericano en turismo de reuniones.

Más importante aún es que el desarrollo ya no se concentra exclusivamente en Santiago. Ciudades como Valparaíso, Viña del Mar, Concepción, Puerto Varas y Punta Arenas comienzan a figurar en los registros internacionales, demostrando que existe una oferta cada vez más descentralizada y capaz de albergar reuniones especializadas vinculadas a distintas industrias.

Ese avance también responde al trabajo desarrollado por Sernatur mediante el programa Meet in Chile, que reúne al sector público, convention bureaus, hoteles, centros de convenciones, universidades y operadores especializados para competir por congresos internacionales.

Los resultados comienzan a evidenciarse. Durante 2024 Chile logró adjudicarse 22 congresos internacionales; en 2025 esa cifra aumentó a 26 eventos, mientras que durante 2026 ya se habían asegurado doce nuevos congresos y otras quince candidaturas permanecían en proceso de evaluación.

La reciente participación chilena en FIEXPO Latin America 2026, realizada en Costa Rica, también forma parte de esta estrategia. La delegación nacional reunió a veinte empresas y destinos especializados con el objetivo de captar futuros congresos internacionales y fortalecer la imagen del país como sede de eventos de clase mundial.

Mucho más que hoteles y centros de convenciones

A diferencia del turismo tradicional, el éxito del segmento MICE depende de múltiples factores que van mucho más allá de disponer de un buen centro de convenciones.

La conectividad aérea, la seguridad, la calidad hotelera, la infraestructura tecnológica, el transporte urbano, la oferta gastronómica y la capacidad para ofrecer experiencias memorables son elementos cada vez más determinantes al momento de elegir un destino.

En ese aspecto, Chile posee ventajas competitivas difíciles de replicar. Su estabilidad institucional, la calidad de sus servicios turísticos, la creciente conectividad internacional y una geografía capaz de ofrecer experiencias únicas permiten complementar cualquier congreso con actividades de incentivo de alto valor agregado.

En pocas horas un visitante puede combinar reuniones de negocios en Santiago con recorridos por viñas de prestigio internacional, escapadas a la costa de Valparaíso y Viña del Mar, experiencias astronómicas en el desierto de Atacama, turismo aventura en la Patagonia o programas gastronómicos centrados en la cocina chilena y sus productos locales.

Precisamente esa integración entre negocios y experiencias constituye una de las grandes tendencias mundiales del turismo MICE.

El desafío de competir globalmente

Los especialistas coinciden en que los rankings de ICCA deben interpretarse como una herramienta estratégica más que como una competencia de prestigio.

Los congresos internacionales se planifican con varios años de anticipación, por lo que las ciudades mejor posicionadas hoy probablemente ya tienen comprometida gran parte de su capacidad para 2027 y 2028. Al mismo tiempo, esto abre oportunidades para destinos emergentes capaces de ofrecer estándares internacionales con menor presión sobre infraestructura y costos más competitivos.

Para Chile, el desafío consiste en seguir fortaleciendo la coordinación entre el Estado, las universidades, los convention bureaus, la industria hotelera y el sector privado, ampliando la conectividad aérea y promoviendo nuevas sedes fuera de la capital.

El turismo MICE representa mucho más que la llegada de visitantes. Impulsa el intercambio de conocimiento, favorece la innovación, fortalece sectores científicos y productivos, genera inversiones y proyecta la imagen internacional de un país.

Chile podría transformarse en uno de los grandes protagonistas de la próxima década. La oportunidad existe, pero dependerá de mantener una estrategia sostenida, aprovechar sus ventajas competitivas y entender que cada congreso internacional es una puerta de entrada para nuevos negocios, innovación y desarrollo.

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