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Día de los Patrimonios, golpeado por los ajustes CULTURA

Día de los Patrimonios, golpeado por los ajustes

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Marco Fajardo Caballero
Por : Marco Fajardo Caballero Periodista de ciencia, cultura y medio ambiente de El Mostrador
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Muchas de las actividades programadas debieron ser reducidas o eliminadas. “Es urgente que la ciudadanía tome conciencia de lo que está en peligro”, señaló un comunicado firmado por más de 100 organizaciones en una protesta esta semana. Además, alertan sobre el impacto de la Ley Miscelánea.


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Un fin de semana diferente a los años anteriores vivirá el Día de los Patrimonios, en medio del ajuste de 10% implementado en el Ministerio de las Culturas por su titular, Francisco Undurraga.

El ámbito del patrimonio ha sido uno de los más afectados por los recortes, como sucede con el Fondo del Patrimonio (-74,4%), el Fondo Concursable del Patrimonio (-44,3%) y Programación y Difusión de los Patrimonios (-17%), según informó el Observatorio de Políticas Culturales (OPC).

En lo concreto, se disminuyó el presupuesto de difusión en más de 500 millones, lo que implica que muchas de las actividades programadas debieron ser reducidas o eliminadas, actividades que implicaban retribución a cultores locales como payadores, circos familiares, tejedoras y otras manifestaciones”, alertó Margarita Hormázabal, presidenta Nacional de Anatrap.

Al menos en regiones, se dejarán de hacer talleres, funciones y se disminuye la presencia territorial de los equipos. Esto genera concentración en las capitales y centros urbanos y se disminuye el impacto y la cobertura territorial de este tipo de actividad. El Día de los Patrimonios no es solo palacios o museos, es una fiesta ciudadana de todo el país, a la cual se ha invitado a menos habitantes”, lamentó.

Casos concretos

Ya hay casos concretos que evidencian la situación. Por ejemplo, a nivel general en todas las regiones, el ministerio canceló una actividad abierta a la ciudadanía, que se realizaba tradicionalmente al finalizar las jornadas del Día de los Patrimonios, según fuentes sindicales de la secretaría de Estado.

El evento consistía en un concierto de clausura que incluía la invitación y presentación de diversos artistas. Debido al ajuste presupuestario, este evento fue completamente eliminado de los programas regionales, siendo que habían regionalizado y comprometido contratos con artistas locales.

También se multiplican los casos de entidades determinadas. Por ejemplo, el Museo Mapuche de Cañete se ha visto obligado a reducir sus actividades al mínimo posible y, en la práctica, ha tenido que cerrar sus puertas debido a la falta de servicios básicos. Al no contar con una museografía adecuada ni con acceso a agua potable, pozos o vertientes, la institución depende del abastecimiento de agua a través de camiones aljibe. Al no poder costear este servicio por los recortes, no pueden abrir con normalidad.

El Museo del Limarí es otro caso crítico donde las actividades habituales debieron suspenderse por completo. Actualmente, el museo presenta graves problemas eléctricos que obligaron a su cierre. Debido a la falta de recursos económicos para solucionar este desperfecto técnico, la entidad se encuentra hoy en día sin la posibilidad de realizar actividades.

Asimismo, el Sitio de Memoria Londres 38 tendrá cerradas sus dependencias debido a problemas de infraestructura, cuyo proyecto de reparación fue desestimado por las actuales autoridades de Gobierno.

Solo habrá acceso a la zona de entrada y realizarán actividades e interacción en la calle. Usualmente en esta fecha el sitio recibe más de 2 mil visitantes.

Protestas

Este lunes, los trabajadores del ministerio se manifestaron contra los recortes y llamaron a tomarse el Día de los Patrimonios “para tomar conciencia”.

“Mientras las familias recorren las calles y llenan los espacios públicos celebrando nuestros patrimonios, reconociendo las huellas de quienes construyeron el país que hoy habitamos, es urgente que la ciudadanía tome conciencia de lo que está en peligro”, señaló un comunicado firmado por más de 100 organizaciones.

Citaron que peligran “museos, bibliotecas, archivos y monumentos históricos que resguardan y preservan nuestra historia y memoria; sitios de memoria y derechos humanos que mantienen viva nuestra memoria para que nunca más en Chile ocurran las atrocidades de la dictadura de Pinochet; y tradiciones vivas y expresiones artísticas y culturales diversas que nos dan identidad a lo largo y ancho de todo nuestro territorio”.

También “zonas típicas y barrios patrimoniales que resisten el paso del tiempo; patrimonios naturales y paisajes culturales que forman parte de nuestra identidad y biodiversidad, y que también requieren protección y conservación; centros culturales y teatros que permiten a las ciudadanas y los ciudadanos del país practicar y disfrutar de las artes y las culturas; y hallazgos arqueológicos, paleontológicos y su investigación, que nos permiten entender el pasado para proyectar el futuro”.

“Como Frente de Trabajadores/as del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y el Servicio Nacional de Patrimonio Cultural, y en particular desde ANFUCULTURA, rechazamos la política de recortes aplicada por el Gobierno, sin mediar análisis, conversaciones, ni responsabilidad, poniendo en riesgo planes y programas fundamentales para los habitantes de este país”, manifestó Jorge González San Martín, presidente nacional de ANFUCULTURA.

A su juicio, en el caso específico del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, existe, además, un verdadero “ensañamiento” al triplicar el porcentaje, llegando a un 10% de disminución en los planes y programas.

En cifras, $36.000 millones corresponden a la Subsecretaría de las Culturas y las Artes y $15.000 millones a la Subsecretaría y el Servicio del Patrimonio Cultural.

Esto sucede “siendo ya una de las carteras con menos recursos en el Estado y afectando de manera irreparable a museos, bibliotecas, centros culturales, teatros, la formación artística de las nuevas generaciones, la producción de obras de arte que en otras épocas nos han traído reconocimiento internacional, entre otros aspectos clave para el desarrollo de un país. En este sentido, la afectación al Día del Patrimonio Cultural será progresiva, por lo que hacemos un llamado amplio a participar en este 2026, demostrando al Gobierno el interés por la mayor fiesta ciudadana del país”, enfatizó.

Reacción oficial

Sin embargo, ante consultas de este medio, el Ministerio de las Culturas evitó pronunciarse sobre los recortes en el área del patrimonio.

Desde la subsecretaría del Patrimonio Cultural se limitaron a indicar que “el Día del Patrimonio se ha consolidado como la principal fiesta cultural de Chile, instancia en la que millones de personas a lo largo del país se reencuentran con sus historias, tradiciones y con aquellos espacios que conforman nuestra identidad”.

“Más que una actividad centrada en edificios o monumentos constituye una experiencia ciudadana que promueve el encuentro entre las personas y el patrimonio, fortaleciendo el sentido de comunidad, pertenencia y participación. Asimismo, representa una oportunidad para reconocer la diversidad cultural del país desde una mirada integradora del patrimonio, que pone en valor tanto a las instituciones como a los oficios, las tradiciones y las expresiones vivas de las comunidades”.

“A 27 años de su primera versión, el Día del Patrimonio se ha posicionado como una celebración ciudadana, construida gracias al compromiso de organizaciones culturales, municipios, voluntarios y miles de personas que, año a año, abren sus espacios para compartir la historia que nos une”, aseguró la entidad.

Más allá del tema patrimonial

Finalmente, otros actores advirtieron los impactos más allá de la fecha en concreto.

Sonia Neyra Rojas, presidenta de la Asociación Chilena de Barrios y Zonas Patrimoniales, advirtió que en el tema patrimonial los recortes implican menos recursos para Infraestructura Patrimonial en Sitios de Memoria, Museos, Archivos y Bibliotecas a lo largo del país.

Estos “requieren urgentes mejoras con amenaza de cierre y menor disponibilidad para conservación, restauración, sobre todo en regiones, lo que amenaza directamente su operación diaria, continuidad de servicios básicos a la ciudadanía”.

También hay “menor disponibilidad para digitalización de bienes patrimoniales impactando su acceso para todos y todas; son menos recursos para conservación, rescate y puesta en valor de nuestros patrimonios vivos e inmateriales”, como cultores locales, payadores, circos familiares, entre otros; “patrimonios indígenas” (tejedoras, orfebres, oralidad, entre otras); y otras manifestaciones patrimoniales.

Asimismo, “al mermar los fondos concursables regionales, se frena la cadena de valor que permite la investigación, protección y puesta en valor de los patrimonios locales” (material e inmaterial).

Gato por liebre

Neyra alertó  que, pasando “gato por liebre”, el proyecto de Ley Miscelánea incorpora la modificación de la actual Ley 17.288, de Monumentos Nacionales, por ejemplo, los artículos 6, 21, 22, 26, entre otros, generando en los procesos de autorización lo que se podría denominar como “el vacío administrativo”.

Este permitirá no tener permiso o respuesta, en los plazos que indica el proyecto, para que las empresas puedan operar sin el mismo; y por otro lado, en caso de que el proyecto sea rechazado, obligará al fisco a devolver la inversión inicial completa, con los recursos de todos los chilenos.

“Esto constituye un atentado gravísimo a la protección patrimonial, modificando de facto el accionar del Consejo de Monumentos Nacionales, órgano autónomo del Estado, que tiene como principal función la protección de los patrimonios”. Será un “cambio que solo beneficiará a grandes empresas nacionales, transnacionales y extractivistas”, dijo Sonia Neyra.

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