Sustentabilidad
Pobladores de Chaimávida exponen en el Congreso daños socio ambientales causados por empresa de relleno sanitario y piden su cierre definitivo
Comunidad cataloga a la compañía como un mal vecino que contamina y que no cumple con sus compromisos.
Durante la jornada del pasado jueves 29 de abril, el secretario de la Agrupación por la Defensa del Agua del Andalién Rural, Francisco Córdova Echeverría, presentó frente a la Comisión de Recursos Hídricos y Desertificación de la Cámara de Diputados, los problemas ambientales y sociales que han causado 20 años de presencia de la empresa Relleno Sanitario e Industrial Hidronor Copiulemu.
Córdova, además de relatar los constantes episodios de malos olores y de presencia de vectores, recalcó los eventos de derrames de lixiviados a los esteros. “Ya son tres derrames que demuestran que las leyes, las normas, los reglamentos y los procedimientos no son útiles para proteger realmente a las comunidades de empresas contaminantes. Las y los vecinos perdieron la fe en las instituciones y por eso estamos acá en la comisión, para colaborar en cambiar esa realidad”.
De hecho, la Superintendencia del Medio Ambiente ordenó medidas provisionales de carácter Pre Procedimental (MPP) en marzo pasado, tras un derrame de lixiviados ocurrido el 23 de febrero hacia el estero El Rabito, tributario del estero Curapalihue que en su trayecto cambia de nombre a Estero Chaimávida.
El incidente fue reportado por la propia empresa y posteriormente constó de inspección ambiental se debió a un rotura de un ducto que produjo el escurrimiento a través de canaletas de aguas lluvia del depósito, alterando la calidad de las aguas, utilizadas para riego, bebida animal y recreación con contacto directo, lo que generó un riesgo inminente de daño al medio ambiente y a la salud de las personas.
Si bien la empresa reconoce problemas con los olores y vectores producidos, asegura que ha estado trabajando en solucionar la situación,
“Nos hemos comprometido a ir resolviendo y adoptando medidas correctivas y paliativas, como son: la disminución del tamaño del frente de trabajo, vale decir, el lugar donde se depositan a diario los residuos, aplicación de neutralizadores de olores o el rechazo de residuos con alta carga odorante, los cuales no son recibidos por Hidronor. Lo mismo ha ocurrido para el caso de vectores, como las aves, respecto de las cuales se está utilizando una tecnología de láser para alejarlas del relleno y las desinsectaciones y desratizaciones participativas en los territorios afectados”, dijo la compañía mediante un comunicado.
Sin embargo, dentro de las solicitudes que presentó Córdova están el de generar una instancia de fiscalización desde la Cámara de Diputados para un plan de cierre anticipado de la planta, aumentar las exigencias de instalación y operación de rellenos sanitarios, detener el solapado fraccionamiento de los proyectos para eludir sinergia, solicitar el aumento de recursos a las instancias fiscalizadoras, que se cree una instancia de coordinación ante emergencias ambientales y que las comunidades cuenten con apoyo técnico financiado por el Estado para el proceso de observaciones ciudadanas en los EIA.
Ante estas peticiones la empresa comunicó que la planta Hidronor recibe fiscalizaciones de la autoridad sanitaria y medio ambiental de manera mensual, en cuanto a situaciones de emergencia esta contaría con un procedimiento que contempla la coordinación con diversas autoridades así como acciones de intervención inmediata.
Además agregó que la continuidad operativa no significa un aumento en la cantidad de residuos que se reciben, sumando que la quinta etapa está sustantivamente más alejada de las comunidades que las anteriores, por lo que los efectos negativos y molestos se verán drásticamente reducidos.
Las y los vecinos llegaron acompañados al parlamento por la abogada y académica Amaya Álvez Marín, que aportó los fundamentos jurídicos que respaldan las demandas y peticiones de las comunidades. “Debe haber una mejor distribución de las cargas ambientales para que no sean los poblados pequeños de personas los que tengan que cargar sobre sus hombros toda la administración y la gestión de la basura de la región del Biobío», sostuvo.
«Como bien expuso el dirigente, ha habido afectaciones de contaminación muy grave de agua, específicamente en marzo pasado, con muerte de animales, con muerte de cultivos, y eso tiene a los vecinos y vecinas muy preocupados porque en la actualidad se está evaluando la quinta etapa de esta empresa, que es igualmente extensa que las cuatro anteriores, o sea se va a duplicar el tamaño de la planta”, destacó.
El Relleno Sanitario e Industrial está ubicado en el Km. 25, comuna de Florida, provincia de Concepción, Región del Biobío y se dedica a gestionar, tratar, inertizar y disponer en sus instalaciones, tanto residuos sólidos domiciliarios como residuos industriales. Recibe residuos sólidos domiciliarios y urbanos procedentes de las comunas de Hualpén, Talcahuano, Florida, Lota y Cabrero.