Medioambiente
Floración en riesgo: lluvias y vientos podrían afectar la producción de frutales
El académico Patricio González advierte que las lluvias y vientos previstos para la zona centro-sur podrían dañar la floración y calidad de los frutos, mientras la humedad y el calor favorecerían enfermedades en manzanos y viñas.
Las lluvias previstas para la zona centro-sur del país durante esta semana llegarán en una etapa particularmente sensible para la actividad frutícola: la floración. La combinación de precipitaciones y vientos podría afectar el desarrollo de las flores y, posteriormente, la calidad de los frutos.
El académico del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (CITRA) de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, llamó a los productores a seguir de cerca la evolución meteorológica durante las próximas semanas.
Lluvias y viento durante la floración
La floración es una etapa relevante para el desarrollo posterior de los frutos y, de acuerdo con González, las condiciones meteorológicas previstas podrían generar efectos en este proceso.
Las precipitaciones acompañadas de viento, explicó, “pueden dañar la floración, hacerla caer y obviamente malograr la fisiología y calidad de los frutos”.
El escenario adquiere especial relevancia ante la posibilidad de que durante la primavera se repitan episodios de precipitaciones junto con temperaturas más elevadas.
Cerezas: humedad y calor pueden afectar la calidad
Uno de los cultivos que podría enfrentar dificultades son los cerezos. El académico advirtió sobre la combinación entre lluvias y posteriores jornadas cálidas, especialmente ante posibles nuevos episodios durante octubre y noviembre.
Según González, “las probables lluvias en octubre o noviembre alternados con días de calor generan partición y eso la deja fuera de los mercados internacionales, que son muy estrictos en cuanto a calidad”.
De esta manera, la alternancia entre períodos húmedos y temperaturas más altas puede convertirse en un factor de preocupación para la producción de cerezas.
Manzanos y viñas: riesgo de enfermedades fungosas
Las condiciones de humedad y temperaturas más altas durante la primavera también pueden afectar a otros cultivos.
En el caso de los manzanos y las viñas, González señaló que estas condiciones “pueden favorecer la propagación de enfermedades fungosas, como Botrytis y Venturia, lo que obliga a realizar aplicaciones que elevan el costo de producción”.
El aumento de la humedad durante períodos de temperaturas más elevadas aparece así como otro de los factores que los productores deberán considerar durante las próximas semanas.
¿Qué se espera para esta semana en el Maule?
De acuerdo con los modelos probabilísticos mencionados por el académico, las precipitaciones y chubascos previstos para la región del Maule comenzarían durante la tarde del jueves 24 de septiembre y se extenderían hasta el viernes 25.
El episodio estaría acompañado por vientos de entre 20 y 40 kilómetros por hora y podría dejar, en promedio, entre 20 y 25 milímetros de lluvia, dependiendo de las características geográficas de cada zona.
Además, el sistema estaría influenciado por un río atmosférico de categoría 2 cálido. Esta condición elevaría la isoterma 0 °C por sobre los 2.500 a 2.700 metros, con un riesgo probable de derretimiento de nieve.
El escenario de primavera y la influencia de El Niño
La primavera se inicia el 22 de septiembre a las 21:05 horas y, según el comunicado, estará influida fundamentalmente por el desarrollo del evento cálido El Niño, que actualmente se encuentra en categoría “fuerte” y evolucionaría hacia finales de año a “extraordinario”.
De acuerdo con la información entregada, su presencia puede modificar tanto el comportamiento de las precipitaciones como las temperaturas, con posibles lluvias extremas en períodos cortos y olas de calor.
Este escenario resulta relevante para la actividad agrícola debido a la coincidencia entre las condiciones meteorológicas y las distintas fases de desarrollo de los cultivos.
El llamado a los productores
Ante la posibilidad de nuevos episodios de lluvia acompañados de temperaturas primaverales más altas, el académico recomendó mantener un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas.
González llamó a “estar muy atento al desarrollo meteorológico primaveral, que estará marcado por el evento El Niño fuerte, que sigue en evolución positiva. En los siguientes meses las fases fenológicas irán generando frutos, los cuales deben ser protegidos de la nociva asociación de humedad y calor”.
El seguimiento de las condiciones meteorológicas durante las próximas semanas será, según el académico, especialmente relevante mientras los cultivos avanzan en sus distintas fases fenológicas.