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Foto: AgenciaUNO
Mientras Kast destacaba avances migratorios en la ONU cae reforma clave para expulsiones en Chile
La Cámara rechazó por apenas un sufragio la iniciativa del Ejecutivo para ampliar los plazos de detención antes de una expulsión administrativa, en una votación marcada por ausencias oficialistas y abstenciones del PDG. El Gobierno, eso sí, aún puede intentar reactivarla en el Senado.
Mientras José Antonio Kast exhibía ante la Asamblea General de Naciones Unidas los avances de su Gobierno en control migratorio, en Chile una pieza relevante de esa misma agenda se desplomaba por apenas un voto.
La Cámara de Diputados rechazó este martes la reforma constitucional impulsada por el Ejecutivo para ampliar el plazo de detención de extranjeros sometidos a una expulsión administrativa. La iniciativa consiguió 88 votos a favor, 28 en contra y 19 abstenciones: necesitaba 89 para alcanzar el quórum de cuatro séptimos.
El revés ocurrió prácticamente en paralelo al debut de Kast ante la ONU. Desde Nueva York, el Presidente aseguró que, tras seis meses de administración, el país está recuperando el control de sus fronteras. “Estamos poniendo orden en la casa”, afirmó.
Kast aseguró que, con el Plan Escudo Fronterizo, los ingresos irregulares se han reducido en 86% y que las expulsiones aumentaron 50% respecto del año anterior. También destacó el Acuerdo de Santiago, impulsado para coordinar a países de la región frente al crimen organizado transnacional.
Pero mientras el Mandatario mostraba esas cifras como uno de los resultados de su gestión, su Gobierno no consiguió aprobar en Valparaíso una reforma destinada precisamente a facilitar la ejecución de expulsiones.
La iniciativa modificaba el límite constitucional de cinco días y, en su versión sometida a la Cámara, permitía extender la detención hasta por 30 días, con posibilidad de prórrogas, mientras se concretaba la salida del país. El Ejecutivo había defendido el cambio argumentando que el plazo vigente dificulta completar trámites de identificación, documentación y coordinación necesarios para materializar una expulsión.
La derrota estuvo marcada, además, por una suma de abstenciones, desmarques y ausencias. El diputado José Montalva (PPD) no emitió su voto pese a que se esperaba su respaldo, seis parlamentarios del Partido de la Gente se abstuvieron y también lo hizo Marcos Ilabaca (PS). A ello se sumaron las ausencias de los republicanos Felipe Ross y Stephan Schubert, quienes se encuentran en Estados Unidos junto al Presidente.
Desde el Gobierno reconocieron que algunos respaldos que daban por asegurados finalmente no estuvieron. El Ejecutivo defendió el trabajo previo para cuadrar la votación, pero admitió que al momento de llegar a la Sala hubo parlamentarios ausentes o que modificaron su posición.
La caída abrió inmediatamente un cruce de responsabilidades. Desde el oficialismo apuntaron al PDG y a parlamentarios de izquierda que no respaldaron la reforma, mientras también surgieron cuestionamientos por las ausencias dentro del propio sector que sostiene al Gobierno.
Eso sí, la reforma no está necesariamente sepultada. Al tratarse de un mensaje presidencial rechazado en su Cámara de origen, el Ejecutivo puede recurrir al mecanismo constitucional de insistencia y llevar la discusión al Senado, aunque para hacerlo deberá reunir una mayoría de dos tercios y, por tanto, conseguir votos de la oposición.
Por ahora, el episodio dejó una incómoda coincidencia para La Moneda: mientras Kast presentaba ante la ONU el control migratorio como uno de los avances emblemáticos de sus primeros seis meses, en Chile su Gobierno no logró reunir los votos para aprobar una de las reformas con que pretendía profundizar esa misma agenda.