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Review de Star Fox para Nintendo Switch 2 Digital

Review de Star Fox para Nintendo Switch 2

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Tincho Calderón
Por : Tincho Calderón Periodista especializado en tecnología, gadgets y videojuegos.
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Nintendo y Velan Studios reviven uno de los mejores rail shooters de la historia con un lavado de cara espectacular. Es fiel hasta la médula a Star Fox 64, lo cual es su mayor virtud y, para algunos, su único pecado. Lo demás, sencillamente, es impecable.


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Star Fox no necesita presentación para quien creció con un Nintendo 64, pero vale la pena explicar por qué este remake importa tanto. La saga lleva una década dormida, con Star Fox Zero (2016) como un experimento de controles que dividió a la base de fans y la dejó en pausa.

La gracia de Star Fox como arcade

Para quien nunca jugó la saga, conviene explicar qué la hace especial. Star Fox es un rail shooter: tu nave avanza automáticamente por el escenario mientras tú controlas la puntería, las maniobras y el momento exacto para esquivar o atacar. No es un simulador de vuelo libre como otros juegos espaciales. Es algo más cercano a una máquina arcade clásica, de esas que premiaban reflejos, memoria y precisión.

La gracia está en el ritmo. Cada misión dura pocos minutos pero exige atención total: encadenar un “rizo” con un impulso del G-Diffuser para sacarte de encima a un enemigo, calcular el ángulo justo para un disparo cargado, ejecutar un barrel roll en el instante preciso para desviar el láser que te iba a dar de lleno. Es un juego que se aprende con el cuerpo, no solo con la cabeza, y que te recompensa la repetición: cada vuelta a una misión que ya conoces se siente más fluida, más precisa, más tuya.

A eso se suma el diseño de rutas alternativas, marca de fábrica de la saga. Cómo te desempeñes en una misión (a quién rescatas, qué jefe derrotas, qué ruta tomas) determina qué planeta visitas después. Es un mapa ramificado que invita a rejugar la campaña una y otra vez para descubrir caminos que la primera vuelta no te mostró.

Esa combinación (sesiones cortas, tensión constante, recompensa a la repetición y un mapa que cambia según tus decisiones) es la receta que convirtió a Star Fox 64 en clásico instantáneo en 1997. Este remake entendió eso perfectamente y no le tocó una coma.

Un salto visual y sonoro descomunal

Lo primero que sorprende al encender el juego es cuánto cambió todo alrededor de esa fórmula intacta. Velan Studios (el estudio detrás de Mario Kart Live: Home Circuit) rediseñó por completo el apartado visual. Los personajes, antes polígonos simples, ahora tienen expresividad real: Slippy hace una mueca de fastidio cuando el General Pepper subestima a su planeta natal, Falco sonríe con suficiencia durante los briefings de misión. Son pequeños detalles que humanizan a un elenco que durante años fue puro arquetipo.

Los escenarios también se transformaron. Zoness, que en el original era un océano gris y genérico, ahora es un mundo acuático turbulento y detallado. Sector X pasó de campo de escombros abstracto a un espacio denso, sucio y amenazante. El salto técnico es total, tanto en modo portátil como conectado a la TV, donde el juego alcanza una resolución nítida de 1440p.

El audio acompaña al mismo nivel. La banda sonora orquestal renueva los temas clásicos sin perder su esencia, y las nuevas secuencias cinemáticas con diálogo completamente doblado le dan al elenco una profundidad de personaje que el original, con sus líneas sueltas y genéricas, nunca tuvo.

Acá vale la pena un comentario aparte. El doblaje en español latino quedó mejor logrado que el original en inglés. Las voces en inglés cumplen, son correctas, pero se sienten un poco planas en comparación. El elenco latino le imprime más emoción a los diálogos, especialmente en los momentos de tensión entre Fox y la sombra de su padre, James McCloud, que es el corazón emocional de esta nueva versión de la historia. Es un detalle que normalmente pasa desapercibido en los doblajes de Nintendo, pero acá se nota y suma.

Los controles, la otra gran mejora

Star Fox 2026 corre a 60 cuadros por segundo sólidos, muy lejos de los 15-20 cuadros que arrastraba el Nintendo 64 original en sus momentos más exigentes. Esa fluidez transforma misiones que antes se sentían lentas. Corneria, el nivel inicial, ahora se juega casi como si estuviera acelerado, con todo llegando a una velocidad que obliga a reaccionar con precisión real.

El juego también suma controles por movimiento con el Joy-Con 2: deslizando el control sobre una superficie no reflectante, funciona como mouse de PC para apuntar con el cursor. Es una opción interesante para quien busca mayor precisión, aunque el esquema tradicional con stick analógico sigue siendo el más cómodo y el que mejor honra cómo se jugaba originalmente.

Lo que no cambió

Acá está el único punto de fricción real del juego. La historia es la misma de siempre: el científico Andross invade el sistema Lylat y el equipo Star Fox sale a detenerlo planeta por planeta. La estructura de seis misiones principales con rutas alternativas tampoco cambió. Si jugaste Star Fox 64 hasta memorizarlo, no vas a encontrar sorpresas en el mapa ni en los jefes.

La campaña, además, es corta: entre media hora y dos horas dependiendo de las rutas que elijas, aunque el juego está diseñado para rejugarse y el modo Desafío más el multijugador online 4 contra 4 extienden bastante la vida útil. Algunos críticos lo han señalado como el mayor problema del juego: en una época donde los remakes suelen expandir agresivamente el contenido original, Star Fox se conformó con pulir lo que ya existía en lugar de añadir misiones nuevas.

Es una crítica válida. También es, de cierta forma, el punto. Este remake no intenta ser otra cosa que la mejor versión posible de Star Fox 64. No reinventa, perfecciona. Para quien busca contenido nuevo a toda costa, eso puede sentirse insuficiente. Para quien solo quería volver a sentir la magia del N64 con gráficos de 2026, es exactamente lo que se pidió.

Veredicto: 8.5/10

Si jugaste Star Fox 64 decenas de veces y memorizaste cada atajo, este remake te va a sacar una sonrisa nostálgica sin ofrecerte sorpresas narrativas. Si nunca tocaste la saga y te gustan los juegos de acción arcade con sesiones cortas e intensas, es una de las mejores puertas de entrada posibles: corto, satisfactorio, hermoso de ver y oír.

Star Fox en 2026 no se arriesga. Toma la mejor entrega de la franquicia, le da el lavado de cara más ambicioso que ha tenido un juego de Nintendo en Switch 2, y confía en que la fórmula de hace casi treinta años sigue siendo tan sólida como entonces. Tenía razón en confiar.

Es un remake que entiende profundamente lo que hizo grande al original: la tensión del rail shooter, las rutas alternativas, la satisfacción de dominar un nivel hasta hacerlo propio. Le suma un salto visual y sonoro descomunal, un doblaje latino que brilla por encima del inglés, y controles más fluidos que nunca.

Lo único que le falta es atrevimiento. Pero quizás, después de una década de ausencia, lo que Star Fox necesitaba no era reinventarse, sino simplemente volver, y volver bien.

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