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Otherkin: la comunidad que adopta identidades no humanas y crece en redes sociales Digital Crédito: Cedida.

Otherkin: la comunidad que adopta identidades no humanas y crece en redes sociales

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La comunidad Otherkin, integrada por personas que se identifican parcial o totalmente con seres no humanos, ha ganado visibilidad en redes sociales. Una psicóloga explica por qué este fenómeno forma parte de procesos de exploración identitaria y cuándo podría requerir apoyo profesional.


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Animales, criaturas mitológicas o entidades fantásticas. Esas son algunas de las identidades con las que se reconocen quienes forman parte de la comunidad Otherkin, un fenómeno que ha ganado visibilidad en redes sociales durante los últimos años. Aunque existe desde hace décadas en espacios digitales, su expansión en plataformas como TikTok ha despertado preguntas sobre sus implicancias psicológicas, especialmente entre niños, niñas y adolescentes.

Una comunidad que encuentra espacio en las redes sociales

Los Otherkin son personas que se identifican parcial o totalmente con seres no humanos. Esta comunidad, presente desde hace años en internet, ha adquirido mayor visibilidad gracias a plataformas como TikTok, donde acumula más de 13 millones de publicaciones a nivel mundial.

El fenómeno ha abierto un debate sobre las nuevas formas de construcción de la identidad y el papel que cumplen las redes sociales en estos procesos, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Carolina Cáceres, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, explicó que “factores como la imaginación o creatividad, la búsqueda de pertenencia a ciertos grupos o el interés por determinadas comunidades, más la exploración de aspectos personales, pueden jugar un rol importante en cómo los niños y adolescentes se identifican con estas tendencias. Sobre todo cuando existen rasgos, emociones o características propias que son difíciles de definir o expresar”.

¿Qué relación tienen con los Therian?

La especialista señaló que este fenómeno comparte ciertas características con la comunidad Therian, integrada por personas que sienten una identificación con determinados animales.

“Es una dinámica similar a los Therian, donde algunas personas sienten que ciertos aspectos de su personalidad se parecen a los de un animal y, de esa manera, utilizan esa figura para describirse o comprenderse mejor”.

Desde esa perspectiva, explicó que “muchos niños, niñas y adolescentes experimentan con distintas formas o figuras de identificación para llegar a una comprensión más estable de quiénes son. Esto no implica necesariamente un problema psicológico, sobre todo si no genera malestar ni afecta su funcionamiento cotidiano”.

El rol de los algoritmos y el sentido de pertenencia

Las plataformas digitales también cumplen un papel relevante en la expansión de estas comunidades, ya que facilitan el contacto entre personas con intereses similares y amplifican la circulación de contenidos relacionados.

A ello se suma el componente comunitario que ofrecen las redes sociales. “Las redes sociales pueden facilitar el acceso a comunidades que comparten estas experiencias o sensaciones que antes podían parecer muy aisladas, y esto permite intercambiar historias, vivencias y formas de interpretar esas vivencias, lo que puede generar un mayor sentido de pertenencia y, en algunos casos, reforzar la creencia de que efectivamente se pertenece a otra especie”, señaló la especialista.

¿Cómo deberían actuar las familias?

Frente a este tipo de situaciones, la psicóloga recomienda evitar respuestas basadas en el rechazo o la descalificación, privilegiando el diálogo y la comprensión.

“Lo recomendable es mantener una actitud de escucha activa y curiosidad, evitando ridiculizar o invalidar lo que el niño o adolescente experimenta, ya que eso puede dificultar la comunicación y favorecer el secretismo respecto a su identidad y uso de internet”, agregó.

Asimismo, agregó que el acompañamiento debe centrarse en comprender qué expresa esa identificación.

No obstante, precisó que “esto no significa reforzar automáticamente cualquier idea, sino acompañar el proceso con espacios de diálogo y reflexión, que pueden ayudar también a observar e intervenir si hay confusión, malestar emocional o dificultades en otras áreas de la vida”.

¿Cuándo es recomendable buscar ayuda profesional?

La especialista enfatizó que este tipo de experiencias no constituyen por sí mismas un trastorno psicológico y que, en muchos casos, forman parte de procesos normales de autoexploración.

“Esta dinámica se considera esperable y se relaciona con la autoexploración si no genera malestar en la persona ni afecta su funcionamiento cotidiano”, explicó.

Sin embargo, comentó que existen señales que podrían justificar una evaluación profesional, entre ellas la presencia de “niveles importantes de angustia, deterioro académico y social, conflictos familiares o dificultades, o una pérdida total de contacto con la realidad”.

Finalmente, Cáceres llamó a analizar este fenómeno sin caer en interpretaciones extremas.

“Desde la psicología es importante evitar asumir que toda expresión identitaria poco común constituye una patología y tampoco existen criterios diagnósticos que nos hablen específicamente del fenómeno Otherkin. Sin embargo, antes de validar completamente, es necesario evaluar caso a caso y observar si la experiencia está asociada a dificultades adaptativas, problemas para distinguir entre experiencias subjetivas y la realidad, o necesidades emocionales que requieran apoyo”, concluyó.

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