Científicos japoneses lograron producir por primera vez células similares a glóbulos rojos de perros en el laboratorio. El avance podría ayudar a enfrentar la escasez de sangre para transfusiones veterinarias y abrir nuevas posibilidades para la medicina humana.
Un equipo de investigadores de Japón logró generar células similares a los glóbulos rojos de perros a partir de células madre reprogramadas, un avance que podría transformar las transfusiones veterinarias y abrir nuevas posibilidades para el desarrollo de productos sanguíneos destinados a la medicina humana.
El estudio, publicado en la revista Stem Cells Translational Medicine, fue desarrollado por científicos de la Universidad Metropolitana de Osaka, liderados por el profesor Shingo Hatoya, de la Escuela de Posgrado de Ciencias Veterinarias, en colaboración con TOKIWA-Bio Inc.
El hallazgo busca responder a un problema recurrente en la medicina veterinaria: la dificultad para acceder a sangre compatible cuando un perro requiere una transfusión de urgencia.
Un desafío para la medicina veterinaria
A diferencia de lo que ocurre con los humanos, los bancos de sangre para animales son escasos en gran parte del mundo. Cuando existen, su disponibilidad suele ser limitada y depende casi exclusivamente de la donación de perros sanos.
Además, los perros poseen distintos grupos sanguíneos, por lo que encontrar sangre compatible puede ser un proceso complejo y, en algunos casos, imposible de resolver a tiempo.
Frente a esta problemática, los investigadores apostaron por las células madre pluripotentes inducidas (iPSC), células adultas que son reprogramadas para recuperar la capacidad de transformarse en diversos tipos celulares del organismo.
Los perros comparten importantes similitudes biológicas con los seres humanos, lo que los convierte en un modelo valioso para estudiar tratamientos que, en el futuro, podrían aplicarse también en medicina humana. Sin embargo, hasta ahora no existía un método establecido para producir glóbulos rojos a partir de iPSC caninas.
Cómo lograron crear las células sanguíneas
Para desarrollar el experimento, el equipo cultivó células iPSC de perros y las indujo a convertirse en células similares a los glóbulos rojos. Durante el proceso aparecieron células progenitoras capaces de producir hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre.
Los científicos utilizaron la herramienta de edición genética CRISPR-Cas9 para identificar las células que estaban avanzando correctamente en su transformación. Mediante la modificación de una proteína llamada glucoforina A (GYPA), lograron que las células emitieran un brillo verde cuando comenzaban a adquirir características propias de los glóbulos rojos.
Gracias a este sistema de seguimiento, comprobaron que más del 96% de las células producidas expresaban el marcador característico de los glóbulos rojos.
El próximo paso: obtener glóbulos rojos funcionales
Pese a los resultados, los investigadores advierten que aún queda un largo camino antes de que estas células puedan utilizarse en transfusiones. Solo cerca del 3% completó la enucleación, un proceso fundamental mediante el cual los glóbulos rojos maduros eliminan su núcleo celular para transportar oxígeno de manera eficiente.
“Las células generadas en este estudio aún no son glóbulos rojos completamente maduros aptos para la transfusión”, precisó el profesor Hatoya.
“Solo alrededor del 3% de las células sufrió enucleación, una característica clave de los glóbulos rojos maduros de los mamíferos”, agregó.
El investigador indicó que los próximos trabajos apuntarán a mejorar ese porcentaje: “Los estudios futuros se centrarán en mejorar la generación de glóbulos rojos funcionales y en comprender las diferencias entre líneas celulares.”
Aunque todavía no pueden utilizarse clínicamente, los científicos destacan que este avance representa una plataforma experimental clave para desarrollar sangre artificial destinada a perros y, eventualmente, productos sanguíneos derivados de células madre con potencial aplicación en la medicina humana.