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Aunque no salgan de casa: gatos indoor también pueden contraer pulgas y parásitos Mascotas Crédito: El Mostrador.

Aunque no salgan de casa: gatos indoor también pueden contraer pulgas y parásitos

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Aunque permanezcan dentro de la casa y no tengan contacto con otros animales, los gatos pueden exponerse a pulgas y parásitos internos. Estos pueden ingresar al hogar adheridos a zapatos, ropa o bolsos de sus tutores.


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La idea de que un gato que vive exclusivamente dentro del hogar está completamente protegido frente a pulgas y parásitos internos no sería correcta. Según explica el médico veterinario Sebastián Riquelme, estos animales pueden entrar en contacto con los parásitos incluso sin salir al exterior, ya que las personas pueden transportarlos hasta la vivienda. La prevención, señala, también debe considerar la desparasitación periódica.

El tutor puede convertirse en vehículo de las pulgas

Los gatos indoor, es decir, aquellos que permanecen dentro de casas o departamentos, pueden contraer pulgas pese a no tener contacto directo con perros u otros gatos.

“Erradamente, quienes tienen un gato que vive encerrado en departamento confían que no tiene pulgas porque no está en contacto con otros animales. Además, no ven estos parásitos porque mientras se acicala, el gato traga más del 60% de sus pulgas”, explica Sebastián Riquelme, médico veterinario de Laboratorio Drag Pharma.

El especialista señala que las personas pueden transportar pulgas y larvas desde el exterior hasta el hogar. Estas pueden adherirse a distintos elementos que tienen contacto con superficies donde se encuentran los parásitos.

“El tutor puede transportar larvas y pulgas adultas en la suela de sus zapatos, su vestuario o bolso. Cuando va a un parque, las pulgas pueden quedar adheridas a la mochila que quedó en el pasto. Si visita a un amigo con mascotas y se sienta en un sillón, las pulgas pueden quedar en su ropa”, explica.

El contacto también puede producirse en otros espacios. Un gato indoor puede exponerse durante una visita al veterinario, al permanecer en un hotel para mascotas o si comparte el hogar con un perro que tiene pulgas.

Crédito: El Mostrador.

¿Cómo llegan los parásitos internos?

La presencia de pulgas también puede relacionarse con la aparición de parásitos internos.

De acuerdo con Riquelme, los gatos pueden contraer estos parásitos al ingerir pulgas, ya que algunas pueden estar infectadas con microorganismos que, al ser consumidos por el felino, pueden transformarse en gusanos o tenias en su intestino.

Por ello, el hecho de que un gato no salga de casa no elimina completamente la posibilidad de exposición.

Cada cuánto desparasitar a un gato indoor

En el caso de los gatos que no tienen acceso al exterior, Riquelme recomienda utilizar antiparasitarios externos contra las pulgas una vez al mes y realizar la desparasitación interna contra parásitos intestinales cada uno a tres meses, según la indicación de un médico veterinario.

El especialista menciona las pipetas como una alternativa para el control externo y señala que existen opciones con fipronil. Para los parásitos internos, también existen productos destinados a combatir distintos tipos de tenias intestinales.

La frecuencia de desparasitación debe definirse de acuerdo con la indicación veterinaria.

Pulgas y parásitos pueden provocar distintos problemas

El control de estos parásitos busca prevenir distintas consecuencias en los felinos.

Según el especialista, algunos gatos pueden presentar una reacción alérgica a la saliva de las pulgas después de sus picaduras. Esta reacción puede provocar lesiones en la piel e infecciones.

Los parásitos intestinales, en tanto, pueden generar diarrea, vómitos, pérdida de peso y decaimiento.

Por esta razón, la prevención no depende únicamente de evitar que el gato salga al exterior.

También hay que considerar a otros animales del hogar

Cuando un gato indoor convive con un perro que tiene acceso al exterior, la prevención debe contemplar también al can, ya que puede transportar parásitos al hogar y transmitirlos a otros animales.

A esto se suman medidas relacionadas con el entorno. El especialista aconseja aspirar frecuentemente las alfombras, donde pueden depositarse larvas de pulgas, y dejar los zapatos afuera al ingresar al hogar.

Así, aunque un gato permanezca dentro de casa, existen distintas vías por las que puede entrar en contacto con pulgas y parásitos. La prevención y el control periódico permiten reducir esas posibilidades, de acuerdo con las recomendaciones entregadas por el especialista.

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