Hospital de Lebu a la vanguardia de la utilización de energías renovables en Chile
Casi $40 millones anuales ahorra el hospital debido a que dejó atrás la utilización de carbón e implementó el uso de energías renovables.
El Hospital Santa Isabel de Lebu se convirtió en el primer servicio público de salud en utilizar este tipo de energía renovable térmica: desde 2013 las calderas funcionan con pellet, dejando atrás el humo y la escoria.
Las calderas a carbón, que utilizaba anteriormente el hospital, generaban un problema medioambiental para el centro hospitalario. La junta de vecinos había presentado su preocupación por el constante humo negro que emanaba de sus chimeneas y, al mismo tiempo, el hospital debía gestionar mensualmente una camionada de escorias.
Mediante una licitación pública, la empresa Woodquality se adjudicó el proyecto de recamnio de la caldera a carbón, por una a biomasa. “El hospital no tendría costo de transformación, porque nosotros asumiríamos la inversión inicial de $40 millones; el nuevo combustible sería más barato que el carbón, produciendo un ahorro desde el primer día”, explica Manuel Gallego, director de la empresa.
Beneficios medioambientales y económicos
El ahorro teórico ofrecido a estas instituciones va desde el 20 al 30% del costo, cuando se utiliza petróleo, y es aún mayor en el caso de quemar gas. “Comprar el carbón de mejor calidad, que solicitábamos, costaba $250 el kilo, mientras que el pellet cuesta $173 el kilo. Hubiésemos gastado $79.500 millones anuales al utilizar el carbón, versus los $45 millones en pellet que ahora gastamos anualmente. Es un ahorro del 36% si incluimos el costo de trasladar la escoria”, explicó el Director del Hospital, doctor Rodrigo Monsalvez.
“Nunca se hizo un estudio que relacionara las patologías respiratorias de la población a la caldera, pero desde el cambio hemos visto que las hospitalizaciones en pediatría y urgencia, disminuyeron por causa respiratoria”, agregó el Director del Hospital.
El pellet es un biocombustible carbono neutral, que alcanza una eficiencia del 98% durante la quema. Genera apenas 5 gramos de ceniza por kilo, que a su vez se utiliza como abono, versus los 200 gramos de escoria que produce el carbón. “Cuando utilizábamos carbón, todos los meses debíamos pagar alrededor de $350.000 para que un camión retirara la escoria. Además, contaminábamos el aire, con una emisión continua de dióxido de carbono (CO2) que molestaba a los vecinos”, explica el ingeniero asesor mecánico del Hospital de Lebu, Juan Garrido.
En el sur están las ciudades con la peor calidad de aire en Chile, producto de décadas de uso de leña húmeda y tecnologías de combustión ineficiente. La demanda por energía térmica va en aumento y el analista del Centro de Innovación y Fomento de Energías Sustentables (CIFES), Ricardo León, asegura que “es posible llegar a abastecer casi la totalidad de la demanda térmica, de calefacción nacional, con el uso de recursos propios como la biomasa forestal. Hoy esta opción genera beneficios ambientales, económicos y además genera una industria local de servicios, componentes, pellet, entre otros”.
El Hospital de Lebu quiere seguir avanzando y busca convertirse en un Hospital Verde. Este año, el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet asignó $30 mil millones para construir un nuevo Hospital. La infraestructura de los 4.200 metros cuadrados construidos, era insuficiente para abarcar a las 47 mil personas de su área de influencia.
Otro hospital que quiere seguir la senda del Hospital de Lebu es el Hospital de Lota, que se prepara para hacer un recambio de caldera y sustituir el uso de diésel por el de pellet.