La resurrección de los decretos presidenciales
¡Hola a todos! Pese a que la Comisión de Hacienda aprobó en general el proyecto de ley miscelánea del Gobierno, su posible rechazo a futuro ha vuelto a resucitar la idea de gobernar por decretos, una veta que buscaría prescindir del Congreso y que el Presidente Kast ha respaldado sin sonrojarse. “Es una forma de gobernar”, comentó desde Costa Rica, confirmando lo que El Mostrador informó en agosto del año pasado: que una de sus ideas era justamente echar mano de los decretos, como lo han hecho Javier Milei en Argentina o Donald Trump en Estados Unidos, por medio de las órdenes ejecutivas.
- Aunque se estima que se presentarán más de 2 mil indicaciones al proyecto –según dijo en un podcast el diputado Jaime Araya (Ind-PPD)–, el Gobierno continúa las negociaciones para sacar adelante su plan. A estas alturas, parece que todas las micros le sirven y, ante el repentino cambio del PDG, en el oficialismo aspiran incluso a conversar con la “oposición amigable”, es decir, el PS, el PPD y la DC. Las vueltas de la vida.
La que no lo ha pasado nada bien y se repite el plato esta semana es la ministra Trinidad Steinert, después que un operativo policial en Temucuicui terminara cuestionado por su evidente capitalización política, al punto de tener que salir ella misma a admitir como un error un posteo publicado por la cartera, donde la lectura de fondo apuntaba a mostrarla como una suerte de heroína, en contraste con el frustrado viaje de la exministra Izkia Siches a dicha comunidad.
Todo ello, por cierto, sucedió justo en momentos en que diversos trascendidos de prensa indican que el informe que la Contraloría emitirá respecto de la actuación de Steinert en la petición de un informe a la exjefa de inteligencia de la PDI, Consuelo Peña, lo que finalmente derivó en la baja de esta, no será para nada favorable a la ministra, que junto con su par Mara Sedini –de quien El Mostrador hizo un perfil relativo a sus estudios– son las piezas más débiles del gabinete.
- En el Gobierno las pugnas no paran. El round político entre los ministros Poduje y Quiroz refleja a un gabinete partido entre dos lógicas: la del ajuste tecnocrático que empuja Hacienda y la de la política en terreno, que encarna Vivienda. Entre ambas, un choque de egos que dejó de ser subterráneo y se instaló como el verdadero conflicto estructural del Ejecutivo.
¿Qué hay detrás de las opiniones de Kast sobre la ciencia? Esa es otra de las inquietudes planteadas esta semana, después que el Presidente generara un nuevo foco de controversia al cuestionar el papel de la ciencia en la economía chilena. Más allá de las críticas, hay algo más profundo que campea en el ambiente: el rol de la tecnología en manos de los jerarcas de Silicon Valley.
- Acaba de asumir el nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, el mismo que prometió una guerra contra la Conferencia de Acción Política Conservadora y otros grupos de ultraderecha, entre ellos, la Political Network for Values –presidida dos años por José Antonio Kast–, a los que acusa de haber recibido fondos para financiar actividades políticas. La cuenta regresiva comenzó y hay que ver si la cuerda también llega a Chile.
En el mismo contexto se inserta una reseña sobre el heredero en lo “valórico” de José Antonio Kast, el diputado Stephan Schubert, un epígono que ha seguido al Presidente en sus viajes a eventos patrocinados por la Political Network for Values, pero también a otras instancias ultraconservadoras en Estados Unidos.
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Temucuicui: otra partida de caballo inglés
A veces, el exceso de luces termina por encandilar. Eso fue lo que ocurrió la madrugada del miércoles de esta semana, cuando un masivo operativo policial en Temucuicui fue presentado públicamente como si en el lugar se hubiera desbaratado una célula terrorista de Al Qaeda. Nuevamente, la pirotecnia inicial termina cediendo a la implacable realidad de los hechos.
- “El Estado va a hacer lo que le corresponda”, “los golpes se dan y no se avisan”, “Carabineros termina con la zona de impunidad”, “el Estado recupera el control”, fueron algunas de las frases esgrimidas por distintas autoridades, buscando marcar distancia con lo que se venía haciendo en la zona antes del arribo del nuevo Gobierno.
A tal punto llegó el coro de aplausos y elogios, que el Ministerio de Seguridad Pública terminó posteando en su cuenta de X lo que ni la derecha más dura se atrevió a expresar con todas sus letras: “Mientras el gobierno pasado salía a balazos de Temucuicui, la ministra Steinert salió con 5 detenidos”, planteó el mensaje en modo barra brava, que poco después fue borrado.
- La noticia se fue desinflando lentamente. A la información de que solo uno de los cinco imputados quedó en prisión preventiva, se sumaron voces contrarias a la tesis del oficialismo, señalando que no era primera vez que se hacían operativos de este tipo en la zona. “Siempre han existido, con detenidos incluso, no es primera vez que Carabineros entra a Temucuicui”, comentó a +Política la diputada Andrea Parra (PPD).
- Una muestra de aquello, señala la también exgobernadora de Malleco, es que “dotamos de vehículos blindados, drones y una serie de elementos tecnológicos, precisamente para brindarles más seguridad a los funcionarios que entraban a esos sectores más complejos. Y se entró muchas veces, al igual que ahora, a buscar autos que se encontraban allí”.
Al margen del debate sobre el ingreso a Temucuicui –un aspecto más bien comunicacional–, Parra asegura que el problema es otro: la ausencia de una política pública de seguridad en la zona. “Le pido a la ministra que de una vez por todas presente el plan y explique cuál va a ser su foco, su mirada respecto a cómo va a asegurar el control en el territorio”, inquiere la parlamentaria sobre la jefa de la cartera de Seguridad.
- Aun cuando el Gobierno ha manifestado su intención de “desescalar” el estado de excepción en la macrozona sur, tampoco existen certezas respecto a cómo se realizaría el proyecto. La incertidumbre ha sido la tónica hasta ahora, agrega Parra, pues ni siquiera a ella –en su calidad de autoridad– le han respondido los oficios que ha enviado buscando aclarar cuáles son los alcances de la propuesta.
La pregunta, entonces, parece ser otra: ¿existe o no un plan de seguridad para la macrozona sur? Para el diputado por La Araucanía José Montalva (Ind-PPD), no existiría una real estrategia al respecto. “Lo que han hecho es tratar de pescarse de cualquier cosa para mostrar que están haciendo algo y que están trabajando en eso”, dice el también exgobernador provincial de Cautín.
- El problema de estas estrategias, según Montalva, no es solo que impiden profundizar en una estratagema propiamente tal, sino que ”terminan borrando con el codo lo que se ha hecho anteriormente”. Y la idea –insiste– es que “podamos construir sobre lo que hay y no decir que no había nada, para terminar ofreciendo puras señales de marketing político”.
Pesos pesados: el round político entre Poduje y Quiroz
En una esquina del ring aparece Jorge Quiroz, ministro de Hacienda y gran arquitecto del ajuste fiscal. En el oficialismo varios lo describen como el verdadero jefe operativo del Gobierno de José Antonio Kast, con línea directa al Segundo Piso de Alejandro Irarrázaval y capacidad de incidir en las prioridades presupuestarias del resto de los ministerios.
En la otra esquina aparece Iván Poduje, arquitecto de profesión y ministro de Vivienda, que dejó hace rato de ser un simple ejecutor de políticas sectoriales para convertirse en un actor político autónomo, con peso propio, agenda personal y también con capacidad de alterar el ritmo del gabinete.
- Su relación con Hacienda se ha vuelto el principal foco de fricción interna: cuestionó los recortes, redujo la jerarquía de Quiroz a la de “un ministro más” y dijo que su único jefe es el Presidente, cuyo rol es más bien de réferi entre ambos.
- Poduje, una vez planteado el combate, tuvo que bajar la guardia y acatar los recortes.
Pero el choque no es técnico, es de egos y de conducción del Gobierno. Quiroz representa el orden fiscal y la lógica centralizada del diseño económico; Poduje, en cambio, instala una política de terreno, directa, sin filtro y con alta exposición pública, que rompe la disciplina interna y reordena la agenda a punta de conflicto.
- Lo raro es que un ministro de Vivienda asuma ese rol. Al otro lado de las cuerdas quedaron los ministros más políticos, Claudio Alvarado (UDI) y José García Ruminot (RN), ambos golpeados por una pelea donde –según reconocen incluso en Chile Vamos– Hacienda terminó adueñándose del ritmo, la estrategia y hasta del micrófono.
Mientras tanto, el ruido político crece. Poduje ha logrado algo incómodo para La Moneda: que sus intervenciones –incluso las más polémicas– le generen apoyos cruzados y lo mantengan en el centro de la agenda. En paralelo, Quiroz concentra poder real, pero también resistencias cada vez más explícitas por el alcance de su control económico.
- “Me convenció el ministro Poduje”, dijo la diputada Parisi al explicar su decisión de abstenerse en vez de rechazar la ley miscelánea en la Comisión de Hacienda.
- “Bien, Poduje”, señalaron diputados del Frente Amplio y el Partido Comunista, que aplaudieron la resistencia del ministro frente a las políticas y recortes impulsados por Quiroz.
El resultado es un gabinete partido en dos lógicas: la del ajuste tecnocrático que empuja Hacienda y la de la política en terreno que encarna Vivienda. Entre ambas, un choque de egos que ya dejó de ser subterráneo y se instaló como el verdadero conflicto estructural del Gobierno.
Desde Hacienda y Vivienda bajan el perfil al roce y aseguran que no hay incomodidad de fondo, sino “las típicas fricciones del momento”, en un Gobierno que está a plena máquina. Desde ambas carteras dicen que siempre hay disposición a ordenar el debate y mantener abiertos los canales de diálogo para destrabar diferencias cuando aparecen.
El plan de emergencia para apuntalar la ley Quiroz
La tramitación del Plan de Reconstrucción, conocido también como “ley miscelánea”, ha entrado en una etapa de alta tensión legislativa y política. Ante la fragilidad de apoyos, el Ejecutivo articuló una “troika oficialista” para el lobby legislativo, liderada por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, recién ungido como primus inter pares del gabinete. A él se suman José García Ruminot (Segpres) y el senador Arturo Squella, quienes buscan por doquier los votos necesarios ante la fragmentación opositora.
- Ello, aun cuando la mente maestra detrás de la iniciativa del Gobierno, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó que, de no obtener los 78 votos necesarios en Sala, el Gobierno seguiría gobernando mediante gestión y decretos. Fuentes internas aclaran que, aunque existen facultades administrativas para temas ambientales o económicos menores, “obras gruesas” como la invariabilidad tributaria o la rebaja de impuestos corporativos no pueden implementarse por decreto.
A esto se suma la tensión entre Hacienda y la Segpres, por la descoordinación en las negociaciones con partidos como el PDG. Cuando la diputada Pamela Jiles reclamó que el borrador del proyecto de ley de devolución de IVA a los remedios era otra cosa, desde la cartera apuntaron a la mano de Quiroz sobre el texto. Ahí se cayeron los votos, dicen.
PDG: la estrategia del intercambio
El Partido de la Gente (PDG) ha vinculado su apoyo a la aprobación de proyectos paralelos para la devolución del IVA en pañales y medicamentos. La relación se tensó cuando el Gobierno envió un borrador que el PDG consideró “insuficiente”, tildándolo de un simple “bono” en lugar de una devolución real.
- Tras reunirse con el ministro Quiroz, Franco Parisi se mostró optimista sobre alcanzar consensos técnicos, aunque la diputada Zandra Parisi se abstuvo en la comisión, como señal de que las conversaciones continúan. En La Moneda creen que el PDG busca “subir el precio” de sus 13 votos para mostrarse como una fuerza decisiva.
Ante el repentino cambio de adhesión del Partido de la Gente (PDG), que ahora dejó en suspenso su apoyo a la idea de legislar el proyecto, en el oficialismo giraron a priorizar negociaciones con la “oposición amigable”, es decir, el PS, el PPD y la DC.
Mulet en “pausa reflexiva” y la DC dividida
El diputado de la Federación Regionalista Verde Social ha protagonizado un giro notable. Inicialmente cuestionó la constitucionalidad de la invariabilidad tributaria por 25 años, pero tras un informe técnico de la Cámara, que validó la medida, anunció que votaría a favor para no ser “obstructivo”.
- Recientemente, sin embargo, entró en una “pausa reflexiva”, argumentando que el proyecto está cuestionado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), y que aprobar una ley de esta envergadura por un solo voto no entrega la estabilidad necesaria para desatar la inversión.
La Democracia Cristiana pasa por una crisis similar. Mientras su directiva nacional rechaza la “megarreforma”, varios parlamentarios se han mostrado llanos a aprobar la idea de legislar. En la Comisión de Hacienda, la diputada Priscilla Castillo votó en contra, impulsada por el lapidario informe del CFA. No obstante, el partido no ha dado un “portazo” definitivo y supedita su voto en Sala a que el Gobierno incorpore sus propuestas técnicas.
El Consejo Fiscal Autónomo: el “baño de realidad” técnico
- El informe del CFA ha sido el factor más disruptivo en la discusión. Sus planteamientos han inyectado incertidumbre técnica y “temor” entre los parlamentarios. El ministro Quiroz ha señalado que el Gobierno analizará detenidamente este informe para responderlo “en tiempo y forma”, mientras que el Presidente Kast reafirmó su compromiso de dar respuesta a cada una de las inquietudes planteadas por la institución.
Stephan Schubert, el heredero “valórico” de José Antonio Kast
Varias fuentes coinciden en dos hechos relacionados con José Antonio Kast: uno es que la campaña presidencial y la coyuntura lo han hecho dejar a un lado –por ahora– la agenda “valórica” que tanta importancia tenía para él, especialmente en temas como el aborto o la eutanasia.
El segundo punto es que dentro del Partido Republicano ven como una suerte de heredero de él, en ese ámbito, al diputado por La Araucanía Stephan Schubert Rubio, quien, sin embargo, no es católico, sino un activo evangélico, aunque a nivel local Schubert es más conocido por su interés en temas del ámbito internacional.
En efecto, es presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, lo que también ha combinado con su participación en la cuestionada Political Network for Values (PNfV, el think tank ultraconservador financiado por el Gobierno de Viktor Orbán y que ahora es investigado en Hungría) y en otras instancias semejantes.
De hecho, fue uno de los expositores en el encuentro de la PNfV de 2022, realizado en Budapest, y en el efectuado en Madrid, en 2024. En el segundo expuso el tema “El impacto de la cultura de la vida en el desafío democrático”, y en el primero –hablando en un muy buen inglés– comenzó agradeciendo a Dios, a Lola Velarde (la directora ejecutiva de PNfV) y “al presidente Kast”, aludiendo a que en ese momento el actual Mandatario presidía la Political Network for Values.
- Luego, sonriendo, añadió “me gusta como suena eso: Presidente Kast”. Hoy por hoy, Schubert es el único chileno que aparece en el consejo de asesores de la PNfV.
De acuerdo con el sitio de Transparencia de la Cámara de Diputadas y Diputados, ambos viajes fueron financiados por la ONG. En el caso de España, el valor del viaje fue de 1.354.147 pesos y, en el de Hungría, de 2.583.737 pesos.
- Sin embargo, no es esa la única red ultraconservadora con la cual se vincula. También registra un viaje a Mesa, Arizona –en enero de este año, por un valor de 2.6 millones de pesos–, financiado por la ONG Family Watch International, con el fin de participar en el “Foro global de políticas públicas de la familia”. Family Watch, según un reportaje de The Guardian, ha financiado viajes de políticos africanos a EE.UU., con el fin de entrenarlos en políticas antigay, antiabortistas y antiorganizaciones de diversidad sexual.
El año pasado, en tanto, Schubert viajó a Washington DC a participar del “American Advocacy Forum” (ADF), por un valor de 2.3 millones de pesos, viaje que se indica fue financiado por ADF y “recursos propios”. En la web de ADF Internacional, en su versión en español, una de sus misiones, definida como “que los derechos de los padres estén garantizados”, se ilustra con una foto en la cual se aprecia una bandera chilena.
- En 2024 también estuvo en Washington, en aquella ocasión para asistir a la conferencia “Road to majority”, vuelo que financió a costa de su peculio. Dicha conferencia es organizada por otra ONG ultraconservadora y evangélica, la Faith & Freedom Coalition. Cabe indicar que en dicha conferencia el principal invitado fue el entonces candidato presidencial Donald Trump.
Por cierto, como ha informado El Mostrador, Schubert no ha sido el único diputado que ha viajado a los encuentros de la PNfV. Entre otros asistentes, figuran también Chiara Barchiesi y Cristián Araya.
- Las invitaciones, en todo caso, han sido recíprocas. En julio de 2024, Velarde y Rodrigo Cortés (otro de los directivos de la PNfV) estuvieron presentes en la sesión del 24 de ese mes de la Cámara Baja, y el 17 de diciembre del año pasado Schubert subió una foto a su cuenta de Instagram en la que indica que “nos reunimos con la directiva de Political Network for Values (Red política por los valores) para analizar las distintas estrategias de trabajo en promoción y defensa de los valores fundamentales. Desde el Congreso seguiremos trabajando por la dignidad humana, el valor de la vida y la protección de la familia”.
¿Qué hay detrás del simplismo de Kast respecto de la ciencia?
El Presidente José Antonio Kast generó un nuevo foco de controversia al cuestionar el papel de la ciencia en la economía chilena. En Puerto Montt, expresó que algunas investigaciones académicas, financiadas por fondos públicos, terminaban siendo “un libro precioso, empastado, en la biblioteca”, sin generar empleo.
El mundo científico no se la dejó pasar.
Aisén Etcheverry, exministra de Ciencia, escribió en El Mostrador que esta postura reduce el valor de la ciencia a una mera medida económica de corto plazo, ignorando su rol estratégico como motor de innovación y bienestar social. Y recordó que, hasta el año pasado, los titulares del campo de la ciencia eran del tipo “Chile lanzará el primer satélite construido en territorio nacional: el SUCHAI 1” o “Tecnología antisísmica ‘made in Chile’ se abre al mercado mundial”, entre otros. Y, luego, se preguntó: “¿Cuándo la evidencia dejó de ser suficiente para sostener un consenso básico?”.
- Flavio Salazar, exministro de Ciencia, complementó señalando que esta visión simplista podría tener consecuencias devastadoras para el desarrollo científico y tecnológico del país. “Chile no puede darse el lujo de relegar el conocimiento”, dijo.
Pero más allá de las críticas, hay algo inquietante detrás de estas palabras del Presidente. ¿Realmente estamos frente a un tema de desconocimiento? ¿O hay algo más profundo en juego que simplemente una visión simplista de lo que la ciencia representa?
- En +Política contrastamos posturas y surgió una hipótesis clara, pero no evidente. No parece ser solo una cuestión de ignorancia frente al valor del conocimiento científico. Detrás de estas intervenciones se ocultaría un enfoque político estructurado y muy propio del llamado “tecnofascismo” de Silicon Valley, que prioriza los resultados tangibles y económicos inmediatos por sobre la exploración y el conocimiento profundo que la ciencia genera.
Es importante entender, apuntan las fuentes, que en el contexto global las derechas radicales suelen ser propensas a privilegiar el desarrollo tecnológico y la innovación del mercado antes que la inversión en la ciencia pura.
- Para estos sectores, la tecnología –que puede ser rápidamente aplicada para generar productos y servicios de valor económico inmediato– es más importante que los procesos más sistemáticos de la ciencia. La ciencia básica, la investigación profunda, que no necesariamente genera un retorno económico inmediato, se ve como un gasto innecesario.
En lugar de invertir en un conocimiento que podría tardar décadas en materializarse en resultados palpables, el énfasis está en crear un ambiente que promueva la inversión privada, especialmente en sectores tecnológicos. Aquí, el riesgo se vislumbra claro: la ciencia se convierte en una actividad subordinada a las demandas del mercado.
- Este tipo de enfoque no solo se refleja en las declaraciones de Kast, sino también en sus decisiones políticas clave. Uno de los ejemplos más claros de este pensamiento es la elección de Ximena Lincolao como ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. La secretaria de Estado no proviene del ámbito científico, sino del mundo de las startups.
Lincolao tiene una exitosa trayectoria como emprendedora tecnológica al cofundar la empresa Phone2Action. Su orientación hacia el emprendimiento privado y su experiencia en el ámbito de las startups la posicionan como alguien ideal para fortalecer las conexiones entre la tecnología y el mercado.
Y vuelta… la reunión de Rabat y Mira con los jueces de DDHH
Luego de varias semanas con una serie de ácidas polémicas, relativas al desarme de las directivas del Programa de Derechos Humanos, la recomendación de Hacienda de hacerlo desaparecer y las instrucciones de no apelar a decisiones favorables a exagentes de la dictadura, el jueves comenzó en Santiago el VII Encuentro Nacional de Ministros en Visita en Causas de DDHH.
Allí estaban presentes magistrados como Paola Plaza (Santiago), Marianela Cifuentes (San Miguel), Álvaro Mesa (Temuco) o Waldemar Koch (Concepción), así como el ministro de Justicia y exabogado de Augusto Pinochet, Fernando Rabat, el subsecretario de DDHH, Pablo Mira, y la nueva jefa del Programa de Derechos Humanos, Constanza Garrido. También estaban presentes oficiales de la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones.
- Por parte del Poder Judicial, la cita la encabezaba el ministro de la Corte Suprema Omar Astudillo, coordinador de causas de DDHH. Según informó el ese Poder del Estado, en la ocasión “el ministro Rabat Celis reiteró el compromiso del Gobierno con la continuidad del apoyo a las investigaciones de causas por graves violaciones a los derechos humanos y el Plan Nacional de Búsqueda”.
Astudillo, a su vez, recordó que “este encuentro no solo se concibe como instancia de trabajo, sino que como un espacio de reflexión, una reflexión que nos remite a la vigencia universal de la dignidad de la persona humana, del derecho a la verdad, y a partir de ello la necesidad de consolidar las garantías de no repetición”.
- Todo lo anterior ocurrió teniendo como telón de fondo la decisión de la Corte Suprema de acoger un amparo presentado por la defensa del exagente de la DINA César Manríquez (de 95 años y condenado en 49 causas), gracias al cual fue entregado al cuidado de su esposa, debido a que –a juicio de los jueces– padece de enajenación mental, mientras que cerca de 80 organizaciones vinculadas a la defensa de los derechos humanos pidieron a la Comisión Interamericana de DDHH (CIDH) pronunciarse respecto de la actuación del Estado chileno en la materia a partir del 11 de marzo de este año.
Para lo anterior, argumentaron –entre otras cosas– “el desmantelamiento y eliminación de unidades especializadas en derechos humanos dentro del Estado”, dado que a lo sucedido en el Programa de DDHH se suman la disolución de la Unidad de Derechos Humanos y Pueblos indígenas del Ministerio de Bienes Nacionales y el cierre de la Unidad de Estudios del Servicio Nacional de Migraciones.
Y aquí termina esta edición de +Política. Si tienen algún comentario, duda o información que quieran compartir, pueden escribirnos a maspolitica@elmostrador.cl.
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