Salud
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Estados Unidos: ¿menos obesidad gracias al efecto Ozempic?
Durante años, las tasas de obesidad severa aumentaron en EE. UU. Ahora hay indicios de un cambio de tendencia. ¿Qué papel juegan los fármacos GLP-1, como Ozempic?
Desde finales de la década de 1970, Estados Unidos sufre una epidemia de obesidad, pero hay cada vez más indicios de que esta tendencia podría cambiar.
“Hay señales de un punto de inflexión”, afirma Benjamin Rader en entrevista con DW. Este epidemiólogo del Hospital Infantil de Boston y de la Facultad de Medicina de Harvard investiga las tendencias de salud a nivel poblacional, utilizando grandes cantidades de datos. En 2024, él y sus colegas publicaron un estudio basado en datos de más de 16 millones de adultos, que identificó una disminución en la prevalencia de la obesidad en Estados Unidos por primera vez en más de una década, en 2023.
Los análisis del estudio de salud estadounidense NHANES también indicaron una ligera disminución entre 2021 y 2023.
Al mismo tiempo, una nueva generación de medicamentos para bajar de peso está en auge, los llamados agonistas del GLP-1, como Ozempic, Wegovy y Zepbound. Entre 2021 y principios de 2026, el número de recetas de GLP-1 se cuadruplicó.
Algunos de estos fármacos se desarrollaron originalmente para tratar la diabetes tipo 2. Son medicamentos que imitan a una hormona intestinal natural, promueven la saciedad y ralentizan el vaciamiento gástrico. Como resultado, muchos pacientes experimentan una pérdida de peso significativa.
Para Benjamin Rader, “parecía inevitable que se reflejara en los datos”, afirma sobre el uso generalizado de estos fármacos.
Peminda Cabandugama, especialista en obesidad y portavoz de la Sociedad de Obesidad de Estados Unidos, también cree que los datos disponibles indican claramente una disminución en la prevalencia del sobrepeso.
¿Disminución de la obesidad?
Sin embargo, Rader no ve pruebas definitivas de una relación causal: “¿Habrá un estancamiento? ¿Habrá una disminución? ¿Habrá un aumento más lento en los próximos 20 años? No lo sé”. Los cambios en el estilo de vida tras la pandemia del coronavirus también podrían influir, añade.
Cabandugama comparte una opinión similar, porque los cambios en el peso corporal y la obesidad pueden verse influenciados por muchos factores simultáneamente.
Investigadores con opiniones divergentes
De hecho, no todos los investigadores creen que las tasas de obesidad en Estados Unidos vayan a disminuir de forma permanente. Un estudio del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington predice un aumento en la tasa de obesidad hasta 2035. Según el estudio, la proporción de adultos obesos podría pasar del 42,5 por ciento en 2022 al 46,9 por ciento, en 2035.
Rader señala que muchos modelos de pronóstico se basan en datos anteriores al auge de los fármacos GLP-1 y, por lo tanto, podrían no reflejar completamente su impacto potencial. En un artículo para la revistaJAMA, advierte que los modelos podrían sobrestimar la futura carga de la adiposidad.
Si bien los autores del estudio del IHME no rechazan por completo dicha observación, enfatizan que, hasta el momento, solo una pequeña proporción de personas con adiposis utiliza este tipo de medicamentos, o muchos interrumpen el tratamiento durante el primer año. Para evaluar si los nuevos medicamentos modifican de forma real y permanente las tasas de obesidad, se necesitan datos más representativos.

Muchas personas con adipositas sufren discriminacion y estigmatización, según la Sociedad de Obesidad de Estados Unidos.
Obesidad, más que un problema de peso
Durante mucho tiempo, la obesidad se consideró principalmente una consecuencia del estilo de vida individual. Sin embargo, esta compleja enfermedad crónica implica una combinación de factores biológicos, genéticos, sociales y psicológicos.
La adiposidad aumenta el riesgo de padecer numerosas enfermedades, como diabetes tipo 2, problemas cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y otras afecciones crónicas.
Otro aspecto importante, según la Sociedad de Obesidad, es la percepción pública de las personas con adiposis. Muchos afectados sufren estigmatización y discriminación. La Sociedad de Obesidad de Estados Unidos habla de “prejuicio por peso”, es decir, mucha gente cree que el sobrepeso se debe únicamente a la falta de disciplina o fuerza de voluntad. Dichos prejuicios pueden afectar a la salud mental, disuadir a las personas afectadas de buscar ayuda médica y empeorar las consecuencias para la salud a largo plazo.
El epidemiólogo Rader afirma que “la obesidad continúa representando una grave crisis de salud en Estados Unidos, que merece atención, financiación y soluciones alternativas”. “Un punto de inflexión no significa que hayamos superado el problema definitivamente”, concluye.