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Expareja de Cerimedo rompe el silencio y lo acusa de operar una guerra sucia digital en la región
La abogada desclasificó información que le entregó el propio Cerimedo sobre su relación con Rodrigo Paz en Bolivia, el gobierno argentino, el dinero que manejaba y su “modus operandi”: junto con operar granjas de bots, pagaría a periodistas e influencers con el fin de tergiversar información.
Por primera vez desde el ataque armado que sufrió y cuya autoría intelectual atribuye a su expareja, Fernando Cerimedo, la abogada y activista argentina Nadia Beller reveló información a la que, según afirma, tuvo acceso durante su relación con el denominado “rey de los trolls”. Entre otras cosas, sostuvo que el experto en marketing político mantiene una relación laboral directa con el presidente boliviano Rodrigo Paz, acusó a Karina Milei de encabezar un sistema de coimas en Argentina y aseguró que el modelo de operaciones digitales de Cerimedo incluye granjas de bots, influencers y periodistas destinados a tergiversar información.
Durante la madrugada del 18 de agosto, Cerimedo fue detenido en el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, cuando intentaba tomar un vuelo con destino a Buenos Aires. Actualmente está imputado por el femicidio frustrado de Beller. En conversación con Clarín de Argentina, la abogada lo señaló como autor intelectual del ataque y afirmó que su defensa intentó excluir los chats de su celular durante el proceso judicial, “porque era lo que más lo incriminaba, tanto en los días previos, cuando él aparentemente intenta buscar a los sicarios, y posteriormente el día del hecho, cuando fríamente le reportan ‘ya la balearon’. Lo que sigue son puras llamadas borradas”.
Según Beller, Cerimedo manejaba grandes cantidades de dinero. Afirmó que solo en Buenos Aires llegaba a facturar US$ 800 mil mensuales, aunque dijo desconocer a quiénes correspondían esos pagos, y que él mismo le entregó esa información después de un episodio de violencia de género entre ambos. Parte de esos recursos, agregó, se habría utilizado para pagar a los guardias destinados a su custodia, pero cuyo verdadero propósito, según su versión, era “informarle si me moría o no y en qué momento me disparaban. Eso sale de los chats”.
Sobre la presencia de Cerimedo en Bolivia, la abogada sostuvo que no recibiría un sueldo por su rol como asesor del gobierno del presidente Rodrigo Paz, aunque sí dispondría de una oficina en dependencias presidenciales. “Se ubica frente a la de Rodrigo Paz, en el piso 23. Alrededor del hall principal hay cinco oficinas: la de la secretaria, la del Presidente, una sala de reuniones, la de la jefa de Gabinete y la de Cerimedo”, afirmó.
Según Beller, esa labor no remunerada tendría como contraparte “los privilegios conexos a manejar el poder” y le permitiría desarrollar actividades de lobby con las que, acusó, generaría ingresos irregulares.
“Por otro lado, el presidente Paz le dio la ciudadanía, yo tengo su carnet de residencia. Es un privilegio porque no tiene tiempo de permanencia y nadie lo ha cuestionado. Tiene la posibilidad de influenciar en toda la gente que trabaja en la investigación y de explicar [que los custodios] asuman su responsabilidad, porque tienen que explicar que dos sicarios frenan la moto a 20 metros y se van caminando y nadie los puede agarrar”, acusó Beller.
A ello agregó otro antecedente que, a su juicio, reforzaría sus sospechas: aseguró haberse enterado durante el proceso judicial de que una persona no identificada le prestó a Cerimedo US$ 50 mil un día antes del ataque.
“Al salir del hospital [donde se realizó una ecografía por su embarazo], me dejó en el Ventura Mall, en un restaurante, y él se fue al estacionamiento a dejar algo. Pienso que fue el adelanto [a los sicarios] para que me maten”, sostuvo.
Las redes de Cerimedo
Aunque el ataque ocurrió pocos días después de que Beller confirmara a Cerimedo que estaba embarazada —y la Fiscalía investiga si ese antecedente pudo constituir uno de los móviles—, la abogada plantea otra hipótesis: “Estoy segura de que el móvil fue porque yo sabía muchas cosas y las podía contar”.
Según su relato, entre los antecedentes que habría conocido durante su relación estaba la cercanía de Cerimedo con Rodrigo Paz, con quien, asegura, se reunía todos los sábados por la tarde y a quien ayudaba en tareas comunicacionales. Beller también acusó a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia argentina y hermana de Javier Milei, de ser “la cabeza” de un esquema de coimas relacionado con el área de Discapacidad.
Respecto de Javier Milei, Beller aseguró que Cerimedo decía que el mandatario “estaba mal de la cabeza”; que durante la campaña se habría pagado a su entonces pareja, Fátima Flórez; y que existía la práctica de pagar a personas “para que tengan relaciones discretas”, en algunos casos, según su relato, “para complicarlos”.
Las acusaciones adquieren una dimensión regional por la trayectoria del propio Cerimedo. El consultor argentino se hizo conocido por su participación en campañas políticas de la derecha latinoamericana y por el uso intensivo de herramientas digitales. Su nombre ha sido relacionado con los procesos electorales de Jair Bolsonaro en Brasil, Javier Milei en Argentina y Rodrigo Paz en Bolivia, además de su paso por Chile.
En Chile, Cerimedo ya había dejado huellas durante el proceso constitucional. Como reveló recientemente la Unidad de Investigación de El Mostrador en “La sombra del rey de los trolls en el Segundo Piso de La Moneda”, su empresa Numen Group contó con una filial local, Numen SpA, creada en abril de 2022, y participó en la campaña por el Rechazo al primer proceso constitucional. Cerimedo también estuvo detrás de una cuestionada encuesta encargada por el grupo de empresarios denominado “Casa Común”, que fue publicada en 2020 y proyectó erróneamente un triunfo del Rechazo.
El antecedente volvió a adquirir relevancia luego de conocerse que dos personas que participaron de ese espacio terminaron posteriormente en el Segundo Piso de La Moneda bajo el gobierno de José Antonio Kast. Uno de ellos es Alejandro Irarrázaval, actual jefe de asesores presidenciales, quien integró “Casa Común”; el otro es Ignacio Dülger, también ligado a esa organización y quien se desempeñó como asesor del Presidente hasta agosto de este año. Desde el entorno de Dülger señalaron a El Mostrador que, pese a haber participado de “Casa Común”, nunca mantuvo una relación estrecha con Cerimedo.
Además, el actual diputado argentino de La Libertad Avanza Agustín Romo, quien fue director de comunicación digital de la campaña de Milei, afirmó anteriormente en televisión que Cerimedo había trabajado no solo con ellos, sino también en las campañas de Kast y Bolsonaro. Consultada por El Mostrador sobre una eventual participación del argentino en la campaña de José Antonio Kast, Presidencia no había respondido hasta el cierre de aquella publicación.
En ese contexto, Beller aseguró que no le sorprende que hayan surgido versiones destinadas a desacreditar sus acusaciones, porque, según ella, esa sería precisamente una de las formas de operar de Cerimedo.
“Sí había guerreros digitales en la época del MAS, pero este nivel de guerra sucia lo introduce Cerimedo. Mucha gente se deja sorprender con estas granjas de bots, le pagan a influencers o periodistas para que tergiversen la información. Entonces la gente recibe digerido lo que ellos quieren que cuenten”, afirmó.
“La mayor granja de bots está en Buenos Aires. Pero están las que manejan para Latinoamérica o la que hace a favor del Gobierno de Israel, que administra Brad Pascal en Estados Unidos. En Bolivia son pequeñas”, denunció.