Salud
Día Mundial de la Prevención del Suicidio: señales de alerta, qué preguntar y dónde pedir ayuda
El Día Mundial para la Prevención del Suicidio se realiza cada 10 de septiembre. Para el período 2024-2026, la campaña internacional ha tenido como lema “Cambiar la narrativa”, con énfasis en reducir el estigma y generar una cultura en que sea posible hablar del suicidio y buscar ayuda.
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha que busca generar conciencia sobre un problema de salud pública que puede prevenirse. Este 2026, el Ministerio de Salud puso el foco en una acción concreta: aprender a reconocer las señales de alerta, escuchar y acompañar a una persona que podría estar atravesando una crisis.
En Chile, durante 2025 se registraron 1.927 defunciones por suicidio, según cifras informadas por el Ministerio de Salud, que señala que se mantiene una tendencia a la baja desde 2023. En el marco de la conmemoración de este año, la cartera lanzó la campaña “Identifiquemos las señales”, orientada precisamente a que familiares, amigos, compañeros de trabajo y personas de la comunidad puedan detectar situaciones de riesgo y facilitar el acceso a ayuda.
Pero ¿qué señales deben llamar la atención? ¿Cómo saber cuándo preguntar? ¿Y qué se puede hacer si una persona reconoce que está pensando en hacerse daño?
Prevención del suicidio: ¿qué señales de alerta hay que observar?
No existe una única señal que permita determinar que una persona intentará suicidarse. Sin embargo, algunos cambios de comportamiento, expresiones o situaciones requieren especial atención, sobre todo si aparecen de manera repentina, se intensifican o se presentan conjuntamente.
El Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud identifican entre las principales señales de alerta:
- hablar sobre querer morir, desaparecer o no tener razones para vivir;
- expresar desesperanza o sentir que no existe una salida a los problemas;
- decir que se siente una carga para familiares o amigos;
- aislarse o alejarse de personas cercanas;
- presentar cambios importantes o bruscos de ánimo;
- despedirse de familiares o amigos de una forma poco habitual;
- regalar objetos personales especialmente valorados;
- mostrar alteraciones importantes del sueño;
- aumentar el consumo de alcohol u otras drogas;
- expresar sentirse atrapado o experimentar un dolor emocional que considera insoportable;
- buscar formas de hacerse daño o manifestar amenazas de suicidio.
También es importante prestar atención a frases que a veces pueden ser interpretadas como comentarios pasajeros, como señalar que “todo estaría mejor” sin esa persona, que “ya no puede más” o que no encuentra motivos para continuar. La recomendación sanitaria es no minimizar este tipo de expresiones cuando existen otras señales de sufrimiento.
¿Qué preguntas hacerse si uno mismo está atravesando una crisis?
Una situación de tristeza, estrés o angustia no significa automáticamente que exista riesgo suicida. Pero hay algunas preguntas que pueden ayudar a reconocer cuándo el malestar está alcanzando un nivel que requiere apoyo.
- ¿Siento que el dolor o la angustia se han vuelto insoportables?
- ¿Me cuesta imaginar una salida distinta a desaparecer o morir?
- ¿Me siento sin esperanza frente al futuro?
- ¿He pensado que las personas que me rodean estarían mejor sin mí?
- ¿He pensado en hacerme daño o en quitarme la vida?
- ¿Esos pensamientos se han vuelto más frecuentes o difíciles de controlar?
La OMS incluye entre las situaciones que requieren atención la sensación de un dolor abrumador, la desesperanza, la soledad, los pensamientos negativos persistentes y la dificultad para imaginar otra forma de afrontar los problemas. Tener pensamientos suicidas constituye una señal de malestar intenso y es recomendable hablar de ello con una persona de confianza o buscar ayuda profesional.
¿Cómo preguntar a alguien si está pensando en suicidarse?
Uno de los principales mitos en torno a la prevención del suicidio sostiene que hablar directamente del tema podría “darle la idea” a una persona.
La evidencia recogida por la OMS y el Ministerio de Salud indica lo contrario: preguntar directamente si alguien está pensando en suicidarse no aumenta el riesgo y puede facilitar que la persona hable de lo que está viviendo y se sienta comprendida.
Por eso, si existe preocupación, es posible plantear preguntas claras y sin rodeos: “¿Has pensado en hacerte daño?”, “¿Has pensado en morir?” o “¿Has pensado en suicidarte?”.
Si la respuesta es afirmativa, se puede preguntar si existe intención de hacerlo próximamente o si ha pensado un plan. Esto permite dimensionar la urgencia de la situación. No es necesario interrogar a la persona ni pedir detalles innecesarios: lo importante es escuchar, evitar juzgar y conseguir apoyo.
¿Qué hacer si una persona dice que quiere suicidarse?
Lo primero es tomar lo que dice en serio. No corresponde discutir si sus razones son suficientes, intentar convencerla mediante reproches ni minimizar el problema con frases como “anímate”, “otros están peor” o “tienes muchas cosas por las que vivir”.
La recomendación es escuchar y acompañar.
Si existe un riesgo inmediato, la persona no debe quedar sola. Se debe contactar a familiares u otras personas de confianza y buscar atención sanitaria. Cuando sea posible hacerlo de manera segura, también se recomienda limitar el acceso a objetos o elementos con los que pueda hacerse daño.
Una conversación puede comenzar de manera sencilla: explicar que se ha observado un cambio, expresar preocupación y preguntar cómo se siente. Escuchar sin interrumpir ni juzgar puede abrir el camino para buscar ayuda profesional.
¿Cuándo es una urgencia?
La situación requiere atención inmediata si la persona señala que tiene intención de suicidarse próximamente, está realizando acciones para hacerse daño, ha efectuado un intento o existe riesgo de que actúe en ese momento.
En esas circunstancias, la recomendación del Ministerio de Salud es no dejar a la persona sola y acudir al servicio de urgencia más cercano o llamar al SAMU al 131.
¿Dónde pedir ayuda por pensamientos suicidas en Chile?
En Chile está disponible la Línea de Prevención del Suicidio *4141, “No estás solo, no estás sola”, del Ministerio de Salud.
El servicio es gratuito y confidencial, funciona las 24 horas del día durante todo el año y permite contactar desde un teléfono celular a profesionales capacitados para atender crisis asociadas al suicidio.
También se puede llamar a Salud Responde al 600 360 7777 para recibir orientación en salud y salud mental.
Ante una emergencia vital, se debe acudir a un servicio de urgencia o llamar al SAMU al 131.