Opinión
Créditos: El Mostrador.
Canastas de Cáncer 2028: Academia, Clínica y Economía de la Salud
El anuncio de que todos los cánceres serán incorporados al GES con cobertura desde 2028 marca un hito en la política sanitaria chilena. Su éxito dependerá de la capacidad de articular un trabajo conjunto entre la academia, los especialistas clínicos y los expertos en economía de la salud con el Ministerio de Salud y el FONASA.
A la evidencia y evaluación económica, la formulación de canastas debería sumar estándares de acceso a la innovación farmacológica y tecnológica. A la vez, es imprescindible abrir espacios para el tamizaje y el diagnóstico de precisión.
Estas herramientas no solo mejoran resultados clínicos, sino que corrigen tempranamente la trayectoria del gasto, evitando que los costos se concentren en etapas avanzadas de la enfermedad. La inversión en prevención y diagnóstico oportuno es, en realidad, una estrategia de sostenibilidad financiera, y que es parte de la trayectoria de cuidados de las personas.
De aquí a 2028, el sistema de salud ya debería avanzar hacia una conversación más sólida entre cómo se expresa el Régimen de Garantías GES y los esquemas de reembolso basados en Grupos Relacionados por Diagnóstico (GRD).
Adicionalmente, se requiere avanzar en pagos asociados a desempeño, valor y bundled payment -entre otros mecanismos innovadores-. Esa convergencia permitiría alinear incentivos, emplear un lenguaje común, y facilitar la gestión de la inversión pública en salud.
La cobertura universal del cáncer será un logro histórico, y su trascendencia dependerá de cómo se diseñen los mecanismos que garanticen acceso equitativo, innovación responsable y sostenibilidad fiscal.