Los españoles abandonan los sueños de tener un Porsche con pragmatismo post-crisis
Cuando Hugo Ramos era adolescente en La Coruña, noroeste de España, soñaba con tener un buen trabajo, su propio apartamento y un auto llamativo. Después de dos años de recesión en el país, esos objetivos son más modestos.
“Ojalá pudiera comprar un Porsche, pero para eso tendría que tener un empleo de tiempo completo y eso no va a pasar en lo inmediato”, señaló Ramos, mécanico desempleado de 21 años que hace pequeños trabajos como repartidor de pizzas, vive con los padres y conduce un sedán Seat Córdoba de dos décadas de antigüedad.
Como otros en su país, Ramos se está adaptando a las magras perspectivas de la España de post-crisis con un nuevo pragmatismo. En lugar de un Porsche, está ahorrando para un auto nuevo más económico de Opel de General Motors Co. o Seat de Volkswagen AG. Planea pagar al contado para evitar asumir el tipo de deuda que antes permitía a los jóvenes comprar autos caros y llevó a la crisis del país.
La vacilación de Ramos y otros consumidores a la hora de gastar demora la recuperación de España. El crecimiento de 0,1 por ciento en el tercer trimestre es el primer aumento en la cuarta mayor economía de Europa desde marzo de 2011. Los recortes de presupuesto más profundos desde que España recuperó la democracia en 1978 significan que las exportaciones impulsan la recuperación.
Para reactivar el gasto de los consumidores, el gobierno ofrece incentivos de 1.000 euros (US$1.340) por la compra de un auto nuevo de menos de 25.000 euros. El último programa de “dinero por cacharros”, que propone descuentos equivalentes de los fabricantes, tiene un presupuesto de 70 millones de euros. En total, el gobierno reservó 365 millones de euros para apuntalar las ventas de autos, que han caído un 56 por ciento desde la crisis financiera de 2008.
Aumentos en autos pequeños
Los esfuerzos han comenzado a dar resultado. Las matriculaciones aumentaron 34 por ciento el mes pasado en tanto los autos pequeños ganaron popularidad, ayudando a que el mercado automotor europeo tuviera un segundo aumento mensual consecutivo por primera vez desde 2011.
Se pronostica que las entregas españolas de subcompactos como el VW Polo, el Seat Ibiza y el Opel Corsa darán un salto del 17 por ciento este año, el triple del aumento de 5,3 por ciento en todo el mercado, según los datos de IHS Automotive. En cambio, las ventas de autos medianos y grandes probablemente caigan 15 por ciento.
España antes era un punto importante para la venta de autos de lujo debido a que el crédito fácil fomentaba la demanda de modelos como el sedán Serie 3 de Bayerische Motoren Werke AG y el SUV Porsche Cayenne. Las entregas de BMW se redujeron 57 por ciento en España desde 2007, cuando era una de las diez marcas de mayor venta. Desde entonces ha sido reemplazada en la clasificación por Nissan Motor Co., de acuerdo con los datos de la asociación de automotores del país Anfac.