Londres pierde ante científicos de Cambridge en términos de capital de riesgo
Los inversores de capital de riesgo británicos han cambiado en los últimos años los espacios arbolados de Cambridge por los cafés y depósitos reciclados de Shoreditch, una zona del este de Londres que antes se caracterizaba por su deterioro y que en la actualidad abunda en emprendimientos. Ahora desempolvan sus sacos de tweed y los abonos de tren.
Cambridge, sede de la universidad que ha producido científicos desde Charles Darwin hasta Stephen Hawking, así como una serie de emprendimientos tecnológicos en sectores como semiconductores y big data, vuelve a estar de moda, dicen los inversores. La razón es el creciente interés en tecnología que resulta más difícil de replicar que las ideas de comercio electrónico y medios sociales que surgen de Londres.
“Asistimos a más eventos en esa zona, a la que viajamos con mayor frecuencia, mucho más que hace un par de años”, dijo Harry Briggs, un inversor de la firma de capital de riesgo londinense Balderton Capital. “Estas tienen ciclos. El auge de las compañías que apuntan al consumo comienza a ceder y la gente busca modelos de negocios más sólidos”.
La ciudad universitaria, que tiene una población de 124.000 habitantes, cuenta con algunos admiradores de perfil alto. Mike Lynch, que fundó Autonomy Corp Plc en Cambridge, ha establecido un fondo de capital de riesgo de US$1.000 millones en la zona. La venta por parte de Lynch de Autonomy a Hewlett-Packard Co. por US$11.100 millones en 2011, la transacción más grande de la historia de Cambridge, se encuentra bajo investigación de la Oficina de Estafas de Gran Bretaña por presuntas irregularidades contables. Lynch niega que haya nada turbio y sigue siendo un miembro importante de la comunidad tecnológica británica, así como un destacado impulsor de los emprendimientos de Cambridge.
Innovación y propiedad intelectual
La cantidad de capital de riesgo invertida en Londres declinó en 2012 a 126 millones de libras, mientras que había sido de 131 millones de libras un año antes, mientras que en la región que comprende Cambridge creció por primera vez desde por lo menos 2009, y pasó de 19 millones de libras a 23 millones de libras, según la Asociación Británica de Capital de Riesgo, BVCA por la sigla en inglés.
El renovado interés por Cambridge es un retorno a los orígenes del sector tecnológico británico. Los primeros casos exitosos de la era digital del país se concentraron ante todo en esa ciudad y sus alrededores. Eso comprende a Autonomy, al fabricante de software de ingeniería Aveva Group Plc, y a las productoras de chips CSR Plc y ARM Holdings Plc, la compañía tecnológica más valiosa de Gran Bretaña, que tiene una capitalización de mercado de 13.900 millones de libras.
“Cambridge siempre ha tenido compañías caracterizadas por un fuerte nivel de innovación y de propiedad intelectual”, dijo Harry Nelis, socio de la firma de capital de riesgo Accel Partners, que ha respaldado emprendimientos londinenses como la firma fabricante de juegos para niños Mind Candy y Wonga, una proveedora de préstamos online. En Shoreditch, “la gente está mucho más cerca de los consumidores, pero no siempre tiene una fuerte base de propiedad intelectual ni modelos de negocios sólidos”.