Hace unos meses, la Fundación Respuestas, la diputada Gael Yeomans y presidente de la cámara, José Miguel Castro presentaron un proyecto de ley que propone declarar el 27 de noviembre como el Día Nacional de la Insuficiencia Ovárica Prematura, con el objetivo de visibilizar esta condición y sus efectos en la salud ósea, cardiovascular, cognitiva y en la fertilidad de las mujeres.
Sobre la presentación del proyecto, la directora ejecutiva de Fundación Respuestas, Isabel Farías, subrayó la relevancia de la iniciativa y su alcance regional. “Es un hito a nivel latinoamericano y, por sobre todo, lo que queremos es prevenir enfermedades complejas y además poder concientizar para que, desde una manera responsable, se aborde la Insuficiencia Ovárica Prematura”, afirmó.
El proyecto de ley se frenó. Ahora es un proyecto de resolución que se presentó por Yeomans, firmado también con el diputado y presidente de la cámara, José Miguel Castro, quien también se suma a la causa, así como el diputado y presidente de la comisión de Salud, Patricio Rosas.
Bajo este contexto, la Fundación Respuestas lanzó Los Ovarios de Catalina, el primer libro en Latinoamérica dedicado exclusivamente a la Insuficiencia Ovárica Prematura (IOP), un diagnóstico que impacta la salud reproductiva, física, emocional y cognitiva de miles de adolescentes, jóvenes y mujeres, y que aún es poco conocido en la región. La publicación es gratuita y está disponible para descarga en el sitio web de la fundación.
Con esta obra, Chile se posiciona como referente regional al combinar divulgación científica, narrativa personal y orientación práctica. El libro incorpora el relato en primera persona de una mujer diagnosticada con IOP, testimonios de distintas partes del mundo y una guía técnica basada en recomendaciones de especialistas y sociedades médicas internacionales.
Isabel Farías, directora ejecutiva de Fundación Respuestas, destacó que “Los Ovarios de Catalina es un hito a nivel mundial. Es una obra creada para concientizar, educar y, sobre todo, impulsar el diseño de políticas públicas y privadas que reconozcan la IOP como una realidad que debe abordarse desde la salud, considerando el impacto que tiene un diagnóstico tardío. Este síndrome puede diagnosticarse desde la adolescencia hasta los 40 años, etapas de desarrollo muy distintas que generan impactos diversos en la vida de quienes lo enfrentan”.
Una condición que puede afectar la fertilidad mucho antes de los 40 años
La insuficiencia ovárica primaria, también llamada falla ovárica prematura, es una condición en la que los ovarios dejan de funcionar de manera adecuada antes de los 40 años. Aunque es normal que la fertilidad disminuya y los ciclos se vuelvan irregulares cerca de esa edad, en este caso los síntomas aparecen mucho antes e incluso pueden iniciarse en la adolescencia.
A diferencia de la menopausia prematura, donde la menstruación se detiene por completo y ya no es posible quedar embarazada, la insuficiencia ovárica primaria no implica necesariamente el cese total de los ciclos. Algunas mujeres continúan teniendo períodos esporádicos y, en ciertos casos, pueden lograr un embarazo. Sin embargo, en la mayoría de las pacientes no se identifica una causa clara.
En cerca del 90% de los casos, se desconoce el origen exacto de la insuficiencia ovárica primaria. Las investigaciones apuntan a alteraciones en los folículos ováricos, los pequeños sacos donde crecen y maduran los óvulos. Estos pueden dejar de funcionar antes de tiempo o hacerlo de manera insuficiente, aunque en la mayoría de los casos no se logra determinar por qué ocurre este deterioro.
Diversos factores pueden aumentar la probabilidad de que una mujer enfrente insuficiencia ovárica primaria. Entre ellos, destaca la historia familiar: quienes tienen una madre o hermana con este diagnóstico presentan un riesgo más alto. También influyen ciertas condiciones genéticas, como el síndrome X frágil o el síndrome de Turner, que elevan significativamente la posibilidad de desarrollar esta falla ovárica.
Algunas enfermedades, especialmente las de origen autoinmune, así como infecciones virales, también pueden desencadenarla. A esto se suman los tratamientos contra el cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia, que pueden afectar la función ovárica.
Aunque la insuficiencia ovárica primaria puede aparecer incluso en mujeres muy jóvenes, su incidencia aumenta entre los 35 y los 40 años.