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Democratizar las finanzas: apostar a la tecnología, mercado de capitales e inclusión financiera

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Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
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En la Cumbre Financiera de El Semanal, Fintual, Mercado Pago, la Asociación de Bancos y Nuam coincidieron en que Chile avanzó en bancarización, pagos digitales y acceso. Pero el nuevo salto exige mejores productos, educación financiera, tecnología y un mercado de capitales más profundo.


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La conversación partió con una idea simple: democratizar las finanzas no puede reducirse a abrir cuentas, entregar tarjetas o facilitar pagos. La verdadera inclusión ocurre cuando las personas acceden a productos buenos, baratos, transparentes y útiles para construir patrimonio.

Florencia Barrios, country manager de Fintual, lo resumió así: “Democratizar las finanzas no es solo que más personas tengan acceso. Es que puedan acceder a buenos productos: convenientes, baratos, con buena rentabilidad y beneficios tributarios”. 

Ese fue uno de los ejes de la Cumbre Financiera de El Semanal, realizada bajo el título “Democratizar las finanzas: inversión, inclusión y mercado de capitales para crecer”. Participaron Barrios; Matías Spagui, director senior de Mercado Pago para el Cono Sur; Nicolás Maggi, gerente de Fintech de la Asociación de Bancos; y Juan Pablo Córdova, gerente general de Nuam, el holding que agrupa las bolsas de Chile, Perú y Colombia.

El acceso ya no basta

Uno de los consensos fue que Chile exhibe buenos indicadores de bancarización, pero eso no necesariamente significa inclusión financiera real. 

Spagui fue directo: “Chile tiene una inclusión financiera casi absoluta en los indicadores, pero eso puede ser engañoso. No es lo mismo tener una cuenta vista que tener una cuenta digital sin comisiones, fácil de usar y en el celular”.

El punto es clave. Durante años, Chile se felicitó por tener altos niveles de acceso al sistema financiero, especialmente por la expansión de productos como la Cuenta RUT. Pero Spagui recordó que muchas personas usaban esas cuentas apenas como un puente hacia el efectivo: 

  • “La mayor parte de la gente que tenía una Cuenta RUT recibía su plata, iba al cajero y la sacaba toda en efectivo. Eso no es usar una cuenta como fue diseñada”.

Desde la banca, Nicolás Maggi defendió los avances del sistema: 7.700 cajeros automáticos, presencia en el 90% de las comunas y 1.400 sucursales bancarias. Pero también reconoció que quedan brechas, especialmente en segmentos desatendidos, como los migrantes, y en educación financiera.

Su ejemplo fue práctico: 

  • “Una pyme que tiene sus finanzas bien estructuradas sabe cuánto entra, cuánto sale y tiene más probabilidad de acceder a crédito”. Es decir, la inclusión financiera no es solo tener una cuenta o una tarjeta; también es entender el flujo de caja, ordenar la información y poder convertir eso en acceso a financiamiento.

La tecnología como palanca

La tecnología apareció como el gran habilitador del nuevo ciclo financiero. Para el director senior de Mercado Pago, “la tecnología es el gran habilitador de la inclusión financiera, porque reduce dramáticamente el costo de servir a las personas”.

Ese menor costo permite llegar a segmentos que antes no eran rentables para el sistema tradicional: pequeños comercios, emprendedores, trabajadores independientes o personas que manejan montos bajos. Mercado Pago ve ese cambio todos los días en la relación de las pymes con el dinero.

Spagui entregó dos datos que resumen el impacto: cuando un comercio adopta un medio de pago digital, puede aumentar sus ventas hasta 40%; y cuando suma herramientas de gestión, reportería, conciliación o control de inventario, ese aumento puede llegar a 75%.

También destacó el rol del crédito digital. “Casi la mitad de los pequeños comercios a los que les ofrecimos crédito no había podido acceder antes a financiamiento en el sistema formal”, dijo. La tecnología no solo baja costos: también permite mirar datos de comportamiento, ventas y pagos para evaluar mejor el riesgo.

El desafío cultural: hablar simple sin simplificar en exceso

Fintual puso sobre la mesa otro punto central: la forma en que la industria habla de dinero. Barrios explicó que una parte importante del éxito de la compañía ha sido evitar el lenguaje críptico típico del mundo financiero.

  • “Lo más importante en Fintual ha sido hablar de frente, hablar directo y hablar transparente. No maquillar cosas complejas para sonar sofisticados”, dijo.

La tesis es que la confianza no se construye escondiendo la complejidad, sino explicándola bien. Por eso Fintual ha apostado por contenidos, newsletters y explicaciones simples sobre rentabilidad, impuestos, APV, beneficios tributarios y movimientos de mercado.

  • “Queremos que las personas sientan que tienen el control de la información y de sus inversiones. Que no sea un tercero el que se las maneja y ojalá todo esté bien”, agregó Barrios.

Ese punto conecta con un problema más profundo: en Chile muchas personas delegan sus decisiones financieras sin entender realmente qué están pagando, cuánto rentan sus productos o qué alternativas existen.

Invertir también es inclusión

Juan Pablo Córdova, de Nuam, llevó la conversación hacia el mercado de capitales. Su argumento fue que hablar de inclusión financiera solo desde cuentas, pagos o crédito es insuficiente.

  • “La inclusión financiera es más que una cuenta de ahorro o un crédito. También pasa por el acceso a productos de inversión y a los mercados públicos de valores”, dijo.

Para Córdova, la bolsa y el mercado público cumplen un rol democrático que muchas veces se subestima: permiten que cualquier persona participe en las fuentes de generación de riqueza de las empresas. “El mercado público de valores es el único lugar donde cualquier persona puede acceder a las fuentes de generación de riqueza de las empresas privadas”, afirmó.

  • La tecnología cambia la escala del problema. Antes, invertir en acciones, bonos o fondos podía parecer reservado para grandes patrimonios. Hoy, dijo Córdova, “prácticamente cualquier persona puede invertir mil pesos o quinientos pesos”. El desafío ya no es solo tecnológico: es generar acceso, confianza y productos adecuados.

Mercado de capitales, crecimiento y bienestar

En la última parte de la conversación, Córdova conectó el mercado de capitales con el crecimiento económico. Su tesis: un mercado profundo no solo beneficia a quienes invierten directamente; beneficia al país completo.

  • Un mercado de capitales desarrollado permite que empresas, pymes y emprendedores accedan a financiamiento. Si acceden a capital, pueden invertir. Si invierten, pueden mejorar productividad. Si mejoran la productividad, pueden contratar más y pagar mejores salarios.

Por eso, afirmó, “aunque una persona no participe directamente en el mercado de capitales, se beneficia si ese mercado funciona bien”. El vínculo entre ahorro, inversión, empleo y salarios fue una de las ideas más relevantes de la cumbre.

  • Nuam busca aportar desde la infraestructura: conectar los mercados de Chile, Perú y Colombia, facilitar el acceso a productos regionales y abrir más alternativas para inversionistas y emisores. 

Banca vs. Fintech: confianza, seguridad y competencia

El panel también abordó la regulación. Maggi planteó que el nuevo ecosistema financiero exige innovación, pero sin poner en riesgo la confianza. Su advertencia fue clara: cualquier institución financiera maneja fondos, ahorros, dinero e información sensible de las personas.

Por eso, dijo, la regulación debe cuidar tres ejes: seguridad, funcionamiento y valor real para los usuarios. Especialmente en sistemas interoperables, donde participan bancos, fintechs, proveedores tecnológicos y plataformas de datos, no puede existir un eslabón débil.

  • “Cuando los mercados son interoperables y tienen muchos actores en la cadena, no puede haber un eslabón más débil. Si lo hay, se pone en riesgo la confianza del sistema completo”, sostuvo.

Spagui coincidió en la importancia de proteger datos y consumidores, pero advirtió que una regulación mal diseñada puede matar la adopción. Su ejemplo fue la portabilidad financiera y los sistemas de finanzas abiertas: si el usuario debe atravesar demasiados pasos, formularios o fricciones, simplemente no usará el sistema.

  • Su frase resume el dilema: “Cuando tú generas una regulación con una experiencia pésima, no va a haber adopción”.

La confianza como barrera pendiente

El cierre de Barrios apuntó a uno de los temas más sensibles: la confianza en actores no bancarios. Fintual, dijo, compite bien en costos y rentabilidad, pero todavía enfrenta la barrera cultural de que muchos chilenos prefieren dejar sus inversiones en instituciones bancarias, aunque no siempre tengan los mejores productos.

  • “El mayor desafío sigue siendo la confianza en una institución no bancaria. Los datos muestran que Fintual es competitivo en costos y rentabilidad, pero muchas personas siguen invirtiendo en productos más caros y menos claros”, afirmó.

Esa frase sintetiza buena parte de la discusión. Chile tiene infraestructura, bancos sólidos, fintechs dinámicas, plataformas de pago masivas, gestores digitales y una bolsa que busca escala regional. Pero todavía enfrenta una brecha entre acceso y uso efectivo; entre bancarización y bienestar financiero; entre tener productos y entenderlos; entre ahorrar e invertir bien.

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