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Depresión postparto en Chile: hasta un 24% de mujeres presenta síntomas y muchos no se detectan BRAGA Crédito: El Mostrador.

Depresión postparto en Chile: hasta un 24% de mujeres presenta síntomas y muchos no se detectan

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Especialistas advierten que el malestar emocional tras el parto sigue siendo invisibilizado, lo que retrasa su diagnóstico y acompañamiento oportuno.


Aunque el postparto suele asociarse a una etapa de plenitud, la evidencia muestra una realidad más compleja. En Chile, entre un 13,9% y un 24% de las mujeres presenta síntomas de depresión tras el nacimiento, un fenómeno frecuente que aún enfrenta barreras de reconocimiento y tratamiento.

La depresión postparto es una condición que afecta a un número significativo de mujeres, pero que muchas veces permanece invisibilizada.

Yanira Madariaga Baeza, explica que “entre un 13,9% y un 24% de las mujeres presenta sintomatología depresiva durante el postparto. Se trata de una experiencia frecuente, pero que aún circula con baja visibilidad y escaso reconocimiento temprano, lo que retrasa su detección y acompañamiento”.

Este escenario contrasta con la imagen social de la maternidad, que suele instalar expectativas de bienestar inmediato y conexión plena con el recién nacido.

Señales que no deben normalizarse

Identificar la depresión postparto implica observar más allá del cansancio habitual tras el parto.

Entre las señales más relevantes se encuentra la tristeza persistente que se prolonga por semanas, así como una sensación de desconexión emocional con el entorno o con el propio bebé.

“La maternidad no debiera vivirse desde el extrañamiento constante. Cuando una mujer siente que no logra habitar ese vínculo o que está funcionando en automático, es importante detenerse y observar qué está pasando”, detalla la académica de la Universidad Andrés Bello.

A estos síntomas se suman irritabilidad sostenida, agotamiento profundo, dificultades para dormir incluso cuando existe la posibilidad de descanso, pensamientos reiterativos y una autocrítica constante.

“Mucha mujeres expresan culpa por no estar experimentando la felicidad que se espera de ellas, y eso profundiza el malestar”, agrega.

Crédito: El Mostrador.

El impacto de la experiencia de parto

Los factores asociados a la depresión postparto no son únicamente individuales. La experiencia del parto puede influir de manera directa en el estado emocional posterior.

“Un parto vivido sin contención, sin participación en las decisiones o con vulneración de derechos deja huellas emocionales que inciden directamente en cómo se transita el posparto y en el inicio del vínculo con el recién nacido”, señala Madariaga.

Además, la presencia de síntomas depresivos durante el embarazo puede proyectarse hacia el postparto si no existe una detección temprana.

“El embarazo y el posparto no son compartimentos estancos; lo que ocurre emocionalmente en uno influye en el otro”, enfatiza.

Más allá de lo individual: un problema estructural

Desde una perspectiva más amplia, especialistas advierten que la depresión postparto no puede entenderse solo como una experiencia individual.

Factores como la sobrecarga de cuidados, la falta de redes de apoyo y las exigencias culturales en torno a la maternidad inciden directamente en la salud mental de las mujeres.

“Esperamos que las mujeres maternen con recursos limitados, poco descanso y altos niveles de autoexigencia. En ese escenario, el malestar termina siendo leído como una falla personal y no como una señal de alerta”, indica la académica.

La importancia de visibilizar el problema

Reconocer las señales de la depresión postparto es clave para avanzar en su detección oportuna y en el acceso a acompañamiento.

En ese sentido, especialistas coinciden en que abrir la conversación y nombrar el malestar permite cuestionar las expectativas sociales sobre la maternidad y promover entornos más adecuados de apoyo.

La evidencia muestra que, lejos de ser una experiencia aislada, la depresión postparto forma parte de un fenómeno extendido que requiere mayor visibilidad, comprensión y respuesta desde el sistema de salud y la sociedad.

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