BRAGA
Crédito: El Mostrador.
Cáncer de ovario y fertilidad: avances médicos permiten proyectar la maternidad tras diagnóstico
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, especialistas advierten sobre la importancia del diagnóstico oportuno y destacan las nuevas alternativas de preservación de fertilidad disponibles para pacientes que deben enfrentar tratamientos como quimioterapia o radioterapia.
Cada 8 de mayo se conmemora el Día Mundial del Cáncer de Ovario, una fecha que busca generar conciencia sobre esta enfermedad y promover el diagnóstico oportuno. En paralelo, los avances en medicina reproductiva han abierto nuevas posibilidades para mujeres que enfrentan tratamientos oncológicos y desean preservar su fertilidad.
Uno de los principales temores de muchas pacientes diagnosticadas con cáncer tiene relación con el impacto que tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia pueden tener sobre su capacidad reproductiva, especialmente cuando afectan directamente los ovarios. Sin embargo, los avances médicos han permitido desarrollar alternativas que ayudan a preservar la posibilidad de embarazo una vez superada la enfermedad.
IVI Santiago explica que hoy existen herramientas para preservar la fertilidad antes de iniciar un tratamiento oncológico. “Gracias a la ciencia ahora podemos preservar la fertilidad antes de iniciar un tratamiento contra el cáncer, lo que abre la puerta a concretar el deseo de ser madre una vez superada la enfermedad”, señala el doctor Rodrigo Carvajal, especialista en medicina reproductiva.
La importancia de actuar a tiempo
Los especialistas advierten que las decisiones sobre preservación de fertilidad deben abordarse desde el momento del diagnóstico oncológico. Para ello, resulta fundamental la coordinación entre el equipo tratante y especialistas en medicina reproductiva, considerando factores como el tipo de terapia, el riesgo de infertilidad, la edad de la paciente, la reserva ovárica y la posibilidad de retrasar o no el inicio del tratamiento.
También se evalúa el impacto que podrían tener los tratamientos hormonales en determinados tipos de cáncer sensibles a hormonas.

Crédito: El Mostrador.
Técnicas que permiten preservar la fertilidad
Actualmente existen distintas alternativas médicas destinadas a resguardar la fertilidad en pacientes oncológicas. Una de las más utilizadas es la vitrificación de ovocitos, procedimiento que consiste en congelar óvulos a temperaturas extremadamente bajas para conservarlos hasta que la paciente decida utilizarlos.
“Este tipo de intervención resulta especialmente relevante en pacientes oncológicas, pero requiere estimulación ovárica y esto significa retrasar el inicio de la quimioterapia cerca de tres semanas. Por eso es importante actuar con rapidez y evaluar junto al equipo médico la mejor estrategia sin interferir en el tratamiento principal”, explica Carvajal.
Además de la vitrificación de óvulos, existen otras técnicas disponibles:
- Ovariopexia: procedimiento que traslada los ovarios fuera de la zona que será irradiada.
- Vitrificación de embriones.
- Criopreservación de corteza ovárica: técnica experimental en la que se extrae tejido ovárico para reimplantarlo después del tratamiento.
Esta última alternativa puede ser especialmente útil en pacientes que requieren iniciar tratamiento oncológico de forma inmediata o en niñas prepúberes.
Un cambio en la forma de enfrentar el cáncer
Especialistas sostienen que estos avances representan no solo un progreso médico, sino también un cambio en la manera en que muchas mujeres enfrentan el diagnóstico de cáncer.
“Hoy, el diagnóstico ya no implica renunciar automáticamente a la maternidad. Las pacientes pueden proyectar su vida más allá de la enfermedad, con la posibilidad real de formar una familia”, agrega el especialista de IVI.

Crédito: El Mostrador.
Una enfermedad de detección compleja
El cáncer de ovario es considerado una de las afecciones ginecológicas más agresivas y una de las principales causas de muerte dentro de este grupo de enfermedades. A nivel mundial, se ubica entre los cánceres más frecuentes en mujeres y personas con ovarios, y se caracteriza por su detección tardía, ya que en la mayoría de los casos no presenta síntomas claros en etapas iniciales.
En Chile, según datos del Ministerio de Salud, se diagnostican alrededor de 800 casos anuales y cerca de 500 terminan en fallecimiento, lo que evidencia la gravedad de esta enfermedad y la importancia de la detección temprana.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, APROFA hizo un llamado a reforzar los controles preventivos y el acceso a información en salud sexual y reproductiva.
Síntomas y señales de alerta
Las profesionales de salud de APROFA explican que el cáncer de ovario corresponde a un crecimiento anormal y maligno de células en los ovarios, las que pueden invadir tejidos y órganos sanos del cuerpo.
La enfermera-matrona Fernanda Cabrera advierte que “el cáncer de ovario la mayoría de las veces no presenta síntomas evidentes y, cuando estos aparecen, suelen confundirse con otras afecciones”.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
- Hinchazón o inflamación abdominal.
- Dolor durante las relaciones sexuales o al orinar.
- Sensación de saciedad rápida al comer.
- Pérdida de peso sin causa aparente.
- Molestias pélvicas.
- Fatiga y dolor de espalda.
Por ello, especialistas enfatizan la importancia de consultar ante cualquier cambio repentino o molestia persistente.
Brechas y desafíos pendientes
Desde APROFA señalan que el control ginecológico anual es clave para una detección oportuna, aunque su frecuencia puede variar según el historial familiar y clínico de cada persona.
La organización también advierte sobre la necesidad de fortalecer el acceso a controles preventivos, reducir las listas de espera y mejorar la educación en salud sexual y reproductiva.
En esa línea, sostienen que avanzar en prevención y diagnóstico temprano no solo mejora el pronóstico de las pacientes, sino que también permite evitar muertes que podrían prevenirse con una atención oportuna y equitativa.