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Abuso digital: casi 5 de cada 10 víctimas identifican a un amigo, pareja o familiar como agresor BRAGA Crédito: Cedida

Abuso digital: casi 5 de cada 10 víctimas identifican a un amigo, pareja o familiar como agresor

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Un estudio global de Kaspersky revela que el abuso digital suele provenir del entorno cercano de las víctimas. Amigos, parejas, familiares y compañeros de trabajo figuran entre los principales agresores, mientras crece la preocupación por el ciberacoso y la violencia digital.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Un estudio de Kaspersky reveló que casi la mitad de las víctimas de abuso digital identifica a un amigo, pareja, familiar o compañero de trabajo como agresor. La investigación, realizada en 19 países, también mostró que la Generación Z es la más afectada y que las mujeres reportan mayores niveles de inseguridad en línea. Los expertos recomiendan reconocer las señales de control digital, reforzar la seguridad de las cuentas y buscar apoyo ante cualquier situación de ciberacoso.
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En el marco del Día para Detener el Ciberacoso, que se conmemora cada tercer viernes de junio, un nuevo estudio global de Kaspersky revela que el abuso digital suele estar mucho más cerca de lo que parece: casi 5 de cada 10 víctimas identifican como agresor a alguien de su propio entorno. Además, cerca del 60% de los encuestados de la Generación Z afirmó haber experimentado al menos una forma de abuso digital durante el último año, mientras que el 62% de las mujeres manifestó sentirse insegura en línea, frente al 54% de los hombres.

El estudio, realizado 7.600 personas en 19 países, muestra que el abuso en línea suele ser más cercano de lo que muchos imaginan.

Entre quienes identificaron a su agresor, los amigos representaron el 15% de los casos, seguidos por parejas actuales (10%), compañeros de trabajo (8%), familiares (7%) y exparejas (6%). La investigación también encontró que las personas que sufrieron abuso por parte de amigos, parejas o familiares tenían más probabilidades de haber ejercido conductas similares hacia personas de esos mismos grupos, lo que sugiere que este tipo de violencia puede normalizarse dentro de las relaciones y convertirse en un ciclo difícil de romper.

La comprensión del abuso facilitado por la tecnología también cambia según la edad. El estudio muestra que las generaciones más jóvenes están más familiarizadas con este concepto, en parte por su mayor exposición a entornos digitales desde edades tempranas.

Entre los encuestados de la Generación Z, el 81% afirmó conocer el término “abuso facilitado por la tecnología”, mientras que entre los Baby Boomers la cifra baja al 64%. Esta diferencia refleja una brecha en la forma en que cada generación identifica y entiende los riesgos digitales.

El riesgo está en que este tipo de abuso no siempre se presenta como una amenaza directa. En muchos casos comienza con prácticas que pueden parecer cotidianas, como revisar conversaciones privadas, pedir acceso a cuentas, monitorear la ubicación o controlar con quién se comunica una persona. Sin embargo, estas conductas pueden convertirse en mecanismos de vigilancia, intimidación o control, con impactos directos en la privacidad, la autonomía y el bienestar emocional de las víctimas.

“Durante años hemos asociado los riesgos digitales con amenazas externas, pero esta investigación demuestra que una parte importante del abuso facilitado por la tecnología ocurre dentro de relaciones cotidianas. Esto plantea un desafío distinto, porque no se trata solo de proteger dispositivos o cuentas, sino de reconocer cómo ciertas conductas de control, vigilancia o intimidación pueden trasladarse al entorno digital y afectar la seguridad y el bienestar de las personas”, asegura Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky.

Cómo prevenir el abuso digital y proteger la privacidad en internet

* Reconoce las señales de control digital. Si alguien revisa tus conversaciones, exige tus contraseñas, monitorea tu ubicación, controla con quién hablas o usa información privada para intimidarte, no lo normalices. Estas conductas pueden ser señales de abuso facilitado por la tecnología.

* Actúa antes de que escale. Si algo te incomoda, guarda evidencias como capturas de pantalla, mensajes, correos o registros de llamadas. No enfrentes la situación en soledad: habla con alguien de confianza o busca apoyo especializado.

* Protege tus cuentas y dispositivos. Usa contraseñas fuertes y diferentes para cada cuenta, activa la autenticación en dos pasos y revisa con frecuencia la configuración de privacidad de tus redes sociales, correo y aplicaciones de mensajería.

* Revisa quién tiene acceso a tu información. Verifica los permisos de tus aplicaciones, elimina accesos que ya no uses y evita compartir cuentas, claves, dispositivos o ubicación en tiempo real si no es necesario. También revisa si hay sesiones abiertas en equipos que no reconoces.

* Apóyate en herramientas de seguridad confiables. Soluciones como planes de ciberseguridad más avanzados pueden ayudar a proteger tus dispositivos, detectar actividad sospechosa, identificar posibles amenazas como spyware o stalkerware y fortalecer tu privacidad digital.

Para leer el informe completo, accede a este enlace.

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