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Estudio revela que mujeres universitarias presentan mayor agotamiento emocional que los hombres BRAGA Créditos: El Mostrador.

Estudio revela que mujeres universitarias presentan mayor agotamiento emocional que los hombres

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Una investigación realizada con 1.301 estudiantes de educación superior en Chile reveló que el 90,5% de las mujeres presenta altos niveles de agotamiento emocional, frente al 77,4% de los hombres. El estudio también identificó diferencias asociadas a la edad y las condiciones académicas.


Una investigación liderada por la Universidad de Las Américas (UDLA), que incluyó a 1.301 estudiantes de educación superior en Chile, reveló que el 90,5% de las mujeres presenta niveles altos o muy altos de cansancio emocional, frente al 77,4% de los hombres.

El agotamiento emocional afecta a una amplia proporción de la población universitaria, aunque su prevalencia es mayor entre las mujeres. Así lo evidenció un estudio liderado por la Universidad de Las Américas (UDLA), cuyos resultados mostraron que el 87% de los estudiantes evaluados registraba niveles altos o muy altos de cansancio emocional.

Al analizar las diferencias por sexo, la investigación identificó que el 90,5% de las mujeres presentaba niveles elevados de agotamiento, mientras que entre los hombres la cifra alcanzaba el 77,4%. También se observaron diferencias asociadas a características personales y académicas: los estudiantes de entre 18 y 29 años, solteros, sin hijos y quienes asistían a programas diurnos mostraron mayores niveles de afectación.

El cansancio emocional puede expresarse mediante fatiga persistente, pérdida de motivación y dificultades cognitivas, como problemas de concentración, atención y memoria. Estas manifestaciones pueden repercutir en el desempeño académico, el bienestar general y la salud mental de los estudiantes.

La investigación fue encabezada por María Mercedes Yeomans, investigadora de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales de la UDLA, en colaboración con académicos de la Universidad Andrés Bello, Auburn University (Estados Unidos) y la Universidad de Granada (España). Los resultados fueron publicados en la revista científica Frontiers in Education.

Para desarrollar el estudio se consideró a 1.301 personas matriculadas en instituciones de educación superior chilenas. Los participantes tenían una edad promedio de 26,8 años y el grupo con mayor representación correspondió a jóvenes de entre 21 y 29 años.

Las dimensiones que componen el cansancio emocional

Uno de los principales aportes de la investigación fue desarrollar un marco interpretativo para la Escala de Cansancio Emocional (ECE), instrumento que permite analizar este fenómeno a partir de tres dimensiones.

Dimensión cognitiva: comprende dificultades para concentrarse, mantener la atención, recordar información y aprender, además de una menor satisfacción con el propio desempeño académico.

Dimensión afectiva: considera manifestaciones como ansiedad, malestar emocional, irritabilidad, indiferencia, bajo estado de ánimo y síntomas psicosomáticos.

Dimensión sociointeraccional: incluye el aislamiento social, los conflictos interpersonales y las dificultades en las relaciones y actividades de los ámbitos académico, laboral y familiar.

De esta manera, el agotamiento emocional no se reduce únicamente al cansancio físico o a la falta de energía. También puede comprometer las capacidades de aprendizaje, el equilibrio emocional y los vínculos sociales de quienes lo experimentan.

Diferencias por sexo y desafíos para las instituciones de educación superior

La investigadora María Mercedes Yeomans destacó que el análisis de las diferencias por sexo, junto con la incorporación de un marco interpretativo multidimensional, contribuye a comprender de mejor manera el agotamiento emocional y sus efectos en el bienestar de los estudiantes.

En ese contexto, planteó la importancia de que las instituciones de educación superior consideren este fenómeno como un aspecto central del bienestar estudiantil. Entre las medidas propuestas se encuentran el seguimiento sistemático de los síntomas de agotamiento, la orientación académica y la implementación de programas de salud mental que contemplen las vulnerabilidades asociadas al sexo.

Además de las diferencias observadas entre mujeres y hombres, el estudio identificó otros factores vinculados al cansancio emocional, como la edad, el promedio de calificaciones y el horario de estudio.

Sin embargo, sus autores precisaron que las asociaciones identificadas no permiten establecer relaciones causales. Aun así, los resultados aportan antecedentes para comprender las distintas manifestaciones del agotamiento emocional y contribuir al diseño de estrategias de prevención y apoyo en el ámbito de la educación superior.

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