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Una constitución regresiva para las mujeres BRAGA

Una constitución regresiva para las mujeres

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Florencia Pinto
Por : Florencia Pinto Socia de la Comisión de Derecho Público ABOFEM
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Vemos con preocupación la propuesta de nueva Constitución sobre todo en materia de derechos de las mujeres. Ha sido ampliamente criticado por diversos sectores políticos, incluso por la Alcaldesa Evelyn Matthei, que hoy se retractó. Implica riesgosos retrocesos que detallamos en esta columna.


Desde la Asociación de Abogadas Feministas de Chile (ABOFEM) vemos con preocupación la propuesta de nueva Constitución sobre todo en materia de derechos de las mujeres.

El nuevo texto constitucional, que se plebiscitará el próximo 17 de diciembre, ha sido ampliamente criticado por diversos sectores políticos. Incluso, la Alcaldesa de Providencia Evelyn Matthei, a principios de agosto, cuestionó su apoyo a la opción a favor debido a los retroceso que la misma implica en torno a los derechos de las mujeres. Sin embargo, este 25 de octubre afirmó que votará a favor de la propuesta con ciertos reparos, pero que le parece un buen texto, des-diciéndose de lo antes planteado.

Así, le preguntamos a la Alcaldesa y a la ciudadanía ¿Puede ser bueno un texto que amenaza nuestros derechos? Nos parece que no, y sólo a modo ejemplar, en materia de paridad, para asegurar el “acceso equilibrado” a las candidaturas se propone un 60%-40% (y no 50-50%), y se limita al legislador a un mecanismo de cuotas (de entrada) para cargos de elección popular, dejando atrás el modelo de paridad que hemos impulsado las mujeres y feministas.

En materia de cuidados, estos no serán entendidos como un derecho, sino como un mero reconocimiento de los cuidados y corresponsabilidad parental. Asimismo, se incorpora el deber de retribución de cuidados entre madres, padres e hijas/os, pasando por alto que estos pueden haber sido víctimas de violencia intrafamiliar por parte de sus progenitores, lo cual sin duda es violento para esas hijas e hijos. También, se consagra la igualdad salarial pero sólo respecto del mismo empleador, y deja de ser un derecho para ser entendida como una “retribución”. A ello se suma, que la objeción de conciencia quedó redactada en términos genéricos y no excepcionales.

En torno al Poder Judicial, se eliminó la norma que había propuesto la Comisión Experta respecto a la prohibición de juzgar con sesgos y estereotipos de género, y ahora sólo se alude a la imparcialidad y a evitar los “prejuicios”, desechando inclusive la norma que incorporaba la perspectiva de género al momento de juzgar, pese a que había sido recomendada por el Presidente de la Corte Suprema y la Asociación de Magistradas Chilenas.

En definitiva, es una Constitución que profundiza un modelo de desigualdades y que, sin duda, en materia de derechos de las mujeres, niñas y adolescentes implica riesgosos retrocesos. Ante ello, invitamos a la alcaldesa Matthei, así como a toda la ciudadanía, a sumarse a la protección de los derechos de las niñas y mujeres del país, votando en contra en el plebiscito de salida.

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