Exposición presenta fotografías hechas por personas con discapacidad visual
Una inédita muestra llega a Chile. Personas que casi no ven crearon una serie de retratos, pintados con luz, en los que expresan sus sentimientos y sus ilusiones. Se inaugura el 8 de junio y es una asombrosa ventana al mundo de quienes viven a oscuras.
Morty está en un cuarto completamente oscuro. Mariposas de distintos tamaños lo rodean, él viste una túnica blanca y alza sus manos en actitud de predicador, de sacerdote o de brujo tribal. Le indica a su asistente que oprima el obturador de la Polaroid y lo deje abierto por un largo tiempo. De acuerdo con las instrucciones que previamente ha dado Morty, el asistente toma una linterna y comienza a iluminar sucesivamente: la túnica, el rostro, las manos de Morty, que sigue inmóvil, y apenas mueve su mano derecha un poco. Luego el asistente cierra el obturador. Morty es fotógrafo. Morty es casi ciego.
Esta fotografía forma parte de la impresionante muestra que el próximo 8 de junio inaugura la Sala Gasco de Arte Contemporáneo, llamada "Shooting blind" (algo así como "disparando a ciegas"), y cuya particularidad es que los autores de las imágenes son personas con distintos tipos de discapacidad visual.
Pero se trata mucho más que de una rareza. Es una serie de retratos que muestra no sólo un resultado estético, sino también el estado espiritual y sicológico de quienes los hacen. A través de una técnica de pintar con luz, los fotógrafos enfatizan en los aspectos que más les interesan. "Es una muestra inédita, muy extraña y a la vez inquietante. Muy iluminadora para la gente", dice Daniela Rosenfeld, directora de la sala de arte Gasco.
Pero ¿qué motivaciones puede tener una persona que casi no ve para entregarse a una expresión artística visual? Precisamente ésa: mostrar que la ceguera no impide ver, en el sentido más profundo de la palabra. "La idea es demostrarle al mundo que no significa una discapacidad tan brutal, sino que pueden seguir aportando con visiones interesantes del mundo", asegura la licenciada en estética. Es, entonces, una obra doble: para el mundo y para sí mismos.
Ver a oscuras
En esta muestra -que fue exhibida con enorme éxito en Nueva York- participaron diez personas, todas pertenecientes al colectivo "seeing with photography" (ver a través de la fotografía), un grupo de gente con discapacidad visual y que desarrolla diferentes iniciativas para reivindicar la ceguera como un modo diferente de concebir el mundo, y exteriorizarlo.
"Estas personas son gente que veía antes absolutamente bien, y empezaron a perder la vista, pero no se quisieron echar a morir. Decidieron hacer algo por la vida, tenían algo que decir, y quisieron expresar sus sentimientos a través de la fotografía. Es también como un desafío para ellos, y una acción liberadora. Liberadora de este supuesto encierro que representaría la ceguera y que evidentemente, por la calidad de las obras, vemos que no es así" , explica Rosenfeld.
El grado de discapacidad visual de los artistas es variado. Hay personas con cataratas, glaucoma, degeneración macular y otro tipo de enfermedades. Algunos de ellos ven muy borroso, o sólo pueden distinguir una mancha negra al medio y alrededor de ella ven contornos. Algunos apenas notan la luz, otros pueden ver en colores. Lo que tienen en común es que se trata de grados importantes de discapacidad, de gente que necesita desplazarse con ayuda de un bastón o de otra persona.
Lo sorprendente de la exposición es que las imágenes no parecen tomadas "a ciegas", sino que responden a un propósito definido, y de enorme riqueza expresiva. Rosenfeld asegura que "en esta muestra la parte estética y la emotiva están súper unidas. La Parte estética de la foto te irradia una emoción, un sentimiento, una inquietud. Las fotos son también decidoras de lo que sienten estas personas. El problema que están viviendo ellos, su discapacidad, se ve inevitablemente reflejada en estas obras. Tú ves los reflejos, los rostros como aprisionados con bandas de luz… no son dramáticos en un sentido peyorativo, pero son dramáticos en el sentido de que evidencian una problemática."
"La muestra tiene una carga sicológica muy potente"
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Caras esculpidas a luz y sombra, movimiento, imágenes que transitan por el miedo, la melancolía, la paz, la placidez y el dolor. Retratos agudos e impactantes, que son fruto de un largo trabajo y de muchas horas de ensayo.
En una sala oscura el fotógrafo, con la ayuda de un asistente por lo general vidente, ubica a su modelo en el lugar, con la cámara al frente, y le va dando instrucciones al asistente de cómo quiere que el modelo esté. Sitúa mentalmente cómo quiere poner al retratado, y el asistente lo va ayudando. Luego aprieta el obturador de la cámara y el lente queda abierto. El fotógrafo, con una linterna, comienza a iluminar, a pintar con luz, los puntos que quiere destacar de su modelo. Una vez que termina, cierra el obturador. "Lo que destaca es la pintura con luz, porque el haz se ve como una raya, que es como un pincel que va destacando ciertas partes del modelo. Entonces aparecen con auras, con rayas, con rayos. Hacen miles de pruebas, hasta que obtienen la que más les interesa. Tiene harto de azar, pero también sacan varias fotos hasta que consiguen la que sienten que representa lo que ellos querían decir", explica la experta.
La elección de la imagen que finalmente quedará en la muestra se hace también gracias a la descripción de los asistentes y de otros profesionales, quienes describen a los autores las diferentes fotografías.
"Shooting blind" abre sus puertas el 8 de junio, y permanecerá abierta hasta el 29 de junio. Quienes la visiten tendrán la posibilidad de asomarse por una ventana insospechada al mundo de la ceguera. En palabras de Daniela Rosenfeld: "la muestra tiene una carga sicológica muy potente, muy potente. Las imágenes son lo más inquietante que hay, y dan ganas de quedarse pegado por mucho rato, ir descubriendo los gestos y las expresiones de las personas. Realmente encuentro que llega muy profundo en la mente de los espectadores".
