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Queens of the Stone Age regresa con ‘Lullabies to Paralyze’

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Pese a ciertas turbulencias dentro de la banda californiana (incluidas las constantes variaciones entre sus integrantes), su nuevo trabajo discográfico mantiene la pasión por un hard rock muy en la línea de su homónimo álbum debut.


Formados en 1997 en California, Queens of the Stone Age surge como una banda explosiva que adquiere rasgos del hard rock setentero y que rescata pizcas de Black Sabbath, Cream o Soundgarden. Catalogada como una de las agrupaciones musicales relevantes del rock contemporáneo, Queens of the Stone Age regresa después de un par de años sin publicar discos -producto de los problemas internos de la banda- con su nueva apuesta, denominada "Lullabies to Paralyze".



Con la participación de Troy Van Leuween, Mark Lanegan y Joey Castillo, esta cuarta placa de la banda liderada por Josh Homme (y co-producida por Joe Barresi), apela a una atmósfera envolvente y ciertamente seductora, que le da al álbum en su conjunto, un matiz de distorsión agradable y armónica. Temas como "Little sister" (primer single), "Tangled up in plaid", "The blood is love", "I never came", "Someone’s in the wolf" o "Broken box", dan cuenta del sugerente sonido de Queens of the stone Age.



El álbum abre con la apacible "This Lullaby", para luego dar paso a las guitarras desenfrenadas, y con ello, el comienzo del show de Queens of the Stone Age. Lullabies to Paralyze es un álbum que pese a acarrear las convulsiones del grupo por años, logra ser un trabajo equilibrado en relación con la constante musical de la banda californiana desde sus inicios. Sin bien no supera a su placa Rated R, Lullabies to Paralyze hace gala de una capacidad de persuasión de principio a fin.



Los pegajosos y potentes ritmos, aquellos exquisitos riffs, una contundente batería y una interpretación soberbia, hacen de la nueva placa de Queens of the Stone Age un objeto de admiración. Es muy cierto, que este trabajo discográfico en particular logra generar una sensación de grata música inmediatamente; sin embargo al escuchar el disco una y otra vez, los temas van cediendo y las melodías se disfrutan aun más. Como si fuese una especie de hipnotismo.



Pegajosos estribillos con punteos bien marcados y baterías potentes logran fundirse con temas oscuros y más pausados, que dan a Lullabies to Paralyze una fuerza que brota de la gran capacidad de Queens of the Stone Age para estresar, atrapar y persuadir a quien los escucha. A ocho años desde su formación, y pese a los cambios de integrantes, el conjunto californiano nos sigue demostrando que están para grandes cosas. Y si bien, no es el mejor disco que se podría esperar de Queens of the Stone Age, este Lullabies to Paralyze logra recordarnos lo que significa una buena banda de rock.

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