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De la calle a los escenarios: «H3», hip hop a la brasileña Hoy es su segunda presentación a las 20 hrs. en el Parque Cultural de Valparaíso

De la calle a los escenarios: «H3», hip hop a la brasileña

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En el marco de la primera edición de Movimiento Sur, la Academia Internacional de Danza Contemporánea y Artes Escénicas para Latinoamérica, este espectáculo de la compañía brasilera Grupo de Rua fusiona el hip hop con la danza contemporánea.Tomando como base la danza callejera o street dance, propone un lenguaje coreográfico que disecciona y altera sistemáticamente los códigos del hip hop, incorporando elementos de este estilo pero readaptándolos a la danza contemporánea. Cultura+Ciudad conversó con Ugo Alexandre, director adjunto de la compañía, sobre el proceso creativo de la obra.



Entre el 18 de noviembre y el 1º de diciembre en Valparaíso se está desarrollando la primera edición de Movimiento Sur, la Academia Internacional de Danza Contemporánea y Artes Escénicas para Latinoamérica, evento que perfila conformarse como una plataforma intercultural e interdisciplinaria para el Cono Sur. Son dos semanas de intensas actividades ligadas a la danza y cuya programación reúne laboratorios interdisciplinarios, talleres, charlas y montajes de grandes artistas de la danza contemporánea de Europa, Argentina y Brasil.

Entre ellos «H3», un espectáculo de la compañía brasilera Grupo de Rua que fusiona el hip hop con la danza contemporánea, que hoy realiza su segunda presentación a las 20 hrs. en el Parque Cultural de Valparaíso. Tomando como base la danza callejera o street dance, la compañía propone un lenguaje coreográfico que disecciona y altera sistemáticamente los códigos del hip hop, incorporando elementos de este estilo pero readaptándolos a la danza contemporánea.

En escena vemos a viriles bailarines derrochando energía, vitalidad, girando, saltando, creando impresionantes dúos, mientras chocan y se equilibran entre sí. Es un espectáculo intenso basado en la explosiva materialidad del hip hop. Todos ellos sobre un escenario negro con espejos que capta el rechinar de los zapatos de los bailarines, que luego vuelven a manera de samples conformando el pulso de una banda sonora electrónica.

Bruno Beltrão, director de Grupo de Rua de Niteroi (GRN), se ha hecho famoso en Brasil por ampliar los límites de la danza contemporánea. Proveniente del street dance y con estudios de danza y filosofía en la Universidad de Rio de Janeiro, ha explorado ámbitos completamente nuevos, con diversas influencias como el hip hop, para proponer un lenguaje coreográfico totalmente novedoso. De ahí que se ha ganado el mote de ser posiblemente el coreógrafo joven más cotizado de Brasil en la actualidad, y la revista Ballettanz lo designó como el coreógrafo revelación del año 2012.

En palabras de Beltrao, el hip hop no es el objetivo de la compañía, sino una herramienta. H3 plantea una actitud crítica hacia este estilo, mostrando lo alienada y alienante que es esta cultura mediante un magistral desmontaje de las estructuras dominantes que la han creado, en un lenguaje comprensible para todo tipo de público.

Ugo Alexandre Foto: Javier Liaño

Ugo Alexandre Foto: Javier Liaño

Conversamos con Ugo Alexandre, director adjunto de GRN desde 2008, pionero de la danza de la calle en el estado de Río de Janeiro, quien trabaja como profesor, bailarín y coreógrafo desde 1991. Comenzó su historia en el grupo en 2003, como intérprete de las piezas “Too Legit to Quit” y “Telesquat”. Ha participado en festivales de hip hop y arte contemporáneo en más de 20 países., contribuyendo a la producción de los espectáculos “H3” y “Crackz”. A través del trabajo con GRN, ha dado cursos en países como Dinamarca, Suiza, Francia, Italia, Alemania y Canadá.

¿Cómo fue dándose el proceso creativo de H3: hubo un proceso de análisis de lo que pasaba en la calle y luego derivaron en el hip-hop, o siempre el hip hop fue su punto de partida?

Antes que nada, el proceso de creación de H3 está vinculado al de otro montaje que antecede a éste: H2. El título de la obra remite a los dos “H”s de Hip Hop. En esta obra se trataron cuestiones que giran en torno a la danza contemporánea. En H3, Bruno Beltrao, director y creador de estas obras, quiso abordar temas que habían quedado inconclusos en H2, y quería seguir explorándolos. En H3 no partimos de la música para crear este montaje, pero la música sigue el proceso coreográfico. Los bailarines salen de la individualidad de los cuerpos en el hip hop para entrar en contacto, entonces se chocan, se equilibran entre sí. La idea es ir más allá del hip hop, es interactuar con otras artes y lenguajes.

El hip hop es una cultura muy ligada a la juventud, pero no a la vejez. De ahí que H3 sea muy física y los bailarines escogidos sean muy jóvenes

Una pregunta recurrente cuando nos entrevistan es por qué es una compañía formada por hombres, únicamente. Pero eso no es así, tenemos una chica en el grupo que lo está haciendo muy bien, es una excelente bailarina. Tampoco somos un grupo, exclusivamente, formado por jóvenes bailarines. Uno de los más experimentados tiene 40 años, una edad en que muchos ya han dejado de bailar. Tratamos en H3 de una cuestión que concierne al universo de la danza urbana, que es la disputa, el enfrentamiento, y todos los hacen con el mismo vigor e intensidad, independiente de la edad o físico. Se trata de cuerpos que están acostumbrados a esa intensidad, a ese vigor, y si tú los apartas de esa realidad tan propia, se sienten perdidos, es preciso rescatarla. El proceso coreográfico en H3 parte de la realización de laboratorios, en los que los mismos bailarines van conformando propuestas que van poco a poco definiendo ese camino. Y nuestra materia prima no se limita al gesto humano, únicamente, sino también a la relación hombre-naturaleza.

¿Cómo fue el proceso de selección de los bailarines? Entiendo que algunos son chicos de la rua, no? ¿Hay un trabajo social en eso?

No, no hay una preocupación en hacer un trabajo social, sin embargo, es una consecuencia. Los bailarines de nuestra compañía han pasado por un proceso de selección, tienen estudios en danza, como el ballet clásico y el jazz, y esta selección es independiente de su condición social e intelectual. Existen en Brasil talentos increíbles, desconocidos para el público. Pasó con un chico que uno de los bailarines del grupo lo vio bailar en la calle, en el Ceará (costa al norte de Brasil), y lo llamó para formar parte de Grupo de Rua. Fue para Rio de Janeiro, pasó por un periodo de experiencia en el grupo y ahora está con nosotros.

La opción de escoger el hip hop y no algo más brasilero imagino es porque el hip hop es fuerte en Brasil y es un estilo internacional. Aunque en esta obra hay algo de capoeira, no, que también es street dance, aunque más “ancestral”, por decirlo así

No, no podemos comparar la capoeira con el street dance porque se trata de orígenes totalmente distintos: uno en Brasil, el otro en Estados Unidos. No elegimos el lenguaje del hip hop por ser mundial, no tenemos una preocupación en ser cosmopolitas, sino simplemente porque el hip hop es el origen de nuestro grupo. Hace muchos años es parte de nuestros objetivos, de nuestra experiencia, de nuestras vidas, y naturalmente nos hemos preocupado en llevarlo por otros caminos que no exclusivamente siguen las tendencias del hip hop a nivel mundial.

Y sobre los elementos de la capoeira que existen en nuestras obras es porque simplemente es una danza que es parte de nuestra cultura en Brasil. No hay una conciencia de “ya, vamos ahora usar la capoeira”. Igual hay una escena en H3 en la que los chicos entran corriendo de espaldas, que un bailarín hizo en H2 un movimiento muy parecido al patinaje. Eso porque él practicaba patinaje, y a Bruno le gustó y quiso recuperar ese movimiento en H3. En resumen, no existe en Grupo de Rua la intención de defender una “brasilidad”.

Obra H3
Foto: Javier Liaño

En este espectáculo se los ve correr a toda velocidad hacia atrás en círculos y dar cantidades de giros. Es un espectáculo explosivo y viril, los bailarines derrochan energía y vitalidad. ¿De qué hablan cuando bailan? ¿Qué nos dicen de la calle?

Cada persona lo interpreta a su manera. No podemos estar preocupados de explicar lo que queremos decir a través de la danza. Lo único que queremos es relacionarnos, comunicar, sea a través de una estética, de una historia, de un gesto. Hay algo que Bruno (Beltrao) siempre dice y que lo llevo muy presente: que no nos dedicamos a la danza para enseñar, pero sí para aprender. Y al mismo tiempo, a través de nuestra danza queremos oírnos a nosotros mismos, y hay, claro, una estética, una emoción, una historia, un poco de cada uno de nosotros en nuestra danza.

Respecto a la puesta escena, ¿cómo trabajaron el espacio? Cuéntanos de esta idea de un escenario negro con espejos que capta el rechinar de los zapatos de los bailarines, que luego vuelven a manera de samples con el pulso de la música electrónica

Eso es divertido, porque simplemente nos sentamos un día para conversar acerca de la escenografía y nos preguntamos: “¿Cuál es el mejor piso para el hip hop? Ah, del festival tal…”. Y ese piso es espejado, justamente. Elegimos el color negro porque ya habíamos usado el blanco en H2… y así fue. Es importante señalar que estamos lidiando con un proceso vivo, la danza es un arte vivo, que siempre pasa por diversos procesos de refinamiento. Todo está en constante movimiento, incluso elementos de la escenografía pueden cambiar de un teatro a otro, conforme a los elementos que tenemos a disposición.

h32

Obra H3
Foto: Javier Liaño

-De un tiempo a esta parte ustedes como compañía han venido presentando sus espectáculos en diferentes partes del mundo. ¿Qué nos puedes contar de las distintas audiencias y de sus respuestas los espectáculos de Grupo de Rua?

Bueno, nunca tuvimos ni tenemos la preocupación de querer agradar al público. Muchas veces, y ya nos ha pasado, pueden ir con una expectativa y se encuentran con algo totalmente inesperado. En general, el público que tiene una mirada más amplia del arte, se identifica con nuestro trabajo. Hemos sido muy bien recibidos en ciudades como Salvador y Fortaleza, en Brasil, que no tienen el aura cosmopolita de Sao Paulo y Rio de Janeiro. Grupo de Rua ya se ha presentado en más de cien ciudades alrededor del mundo, y en 30 países.

Grupo de Rua ya tiene otro espectáculo girando, llamado CRACKz (Dança morta), ¿qué nos puedes contar de esta obra y cuándo podría verse por Chile?

Sí, estamos con Crackz (dança morta), y el proceso de creación viene ya de hace un año y medio. Gracias al subsidio de la Petrobrás pudimos crear una compañía donde los bailarines tienen un sueldo mensual, un contrato de trabajo, derecho a salud, y todo lo que un trabajador de una empresa tiene. Para este proyecto empezamos con 11 bailarines y ahora son 14. Esta obra habla mucho de los derechos de autor. Se trata de un dialogo de qué pertenece a qué, o a quién/quienes. Para esta creación, Bruno nos pidió a cada uno que investigáramos videos de danza. Podía ser urbana o no, y por fin seleccionamos 28 videos de danza urbana. La idea era reproducir los movimientos de estos videos, en un primer momento. En un segundo momento, entrenar de manera que cada bailarín se transformara en parte del cuerpo de estos artistas que estaban en los videos. Es un trabajo de repetición en el que tratamos de copiar tales movimientos de la mejor manera posible. Replicar algo es una tarea muy, muy difícil. En Crackz, según la propia palabra lo dice, se trata de “quebrar” códigos.

 

 

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