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Enorme desafío: Anuncian la intención de convertir el Ficvaldivia en el mejor festival de cine de Latinoamérica En la jornada inaugural del certamen en la capital de la Región de Los Ríos

Enorme desafío: Anuncian la intención de convertir el Ficvaldivia en el mejor festival de cine de Latinoamérica

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Héctor Cossio López
Por : Héctor Cossio López Editor General de El Mostrador
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En la jornada de apertura realizada anoche el Valdivia, unos de los anuncios que causó atención fue el compromiso del gobierno de buscar fórmulas para inyectar más recursos que eleven el festival a la categoría de Majors de Latinoamérica. El director del certamen, Raúl Camargo, anunció la idea se extender la educación cinematográfica a todo el año en Valdivia, defendió la condición plurinacional de Chile y llamó a rechazar las construcción de hidroeléctricas en la región.


El Festival Internacional de Cine de Valdivia inauguró anoche su vigésima primera versión.

En una Aula Magna de la Universidad Austral llena de tope a tope, donde destacó como brillante la ausencia de alfombra roja, varios de los discursos de apertura apelaron al estado de madurez alcanzado por el certamen tras cumplir 21 años, a la cuidada programación que lo convierte en un festival gourmet, pero un anuncio acaparó la atención: el gobierno, a través de la ministra de Cultura Claudia Barattini, comprometió apoyo para inyectar más recursos y convertir al Ficvaldivia en el certamen cinematográfico más importante de América Latina. Un compromiso arriesgado sabiendo que a la vuelta de la esquina está el Bafici de Buenos Aires y al otro extremo, el Festival de Cine de Guadalajara, en México. Dos majors.

Un certamen gourmet

Las actrices Blanca Lewin y Mariana Loyola -quien destaca por estos días con un papel notable y de desconcertante realismo como la protagonista de Génesis Nirvana- fueron las encargadas de abrir el festival, dotándolo de una justa dosis de glamour con lo que el festival se ahorró las avalanchas de fetichismo de la alfombra roja.

A los discursos del rector de la Universidad Austral, Óscar Galindo, quien recordó que hace 50 años esta casa de estudios albergó al primer Cine Club del país, y a la salida de libreto del intendente de la Región de Los Ríos, Egon Montecinos, que agradeció a Bachelet los privilegios del cargo que le permitieron fotografiarse y besar a las animadoras, los discursos se fueron centrando en la ciudad de Valdivia, en los desafíos culturales y turísticos de esta, y en la cuidada programación del Festival, su principal sello que contribuyó para que la capital de Los Ríos fuera elegida Capital Cultural de América Latina para el 2016.

Homenaje a Pedro Chaskel y Héctor García

Homenaje a Pedro Chaskel y Héctor Ríos

Uno de los aciertos lo marcó Juan Quintana, presidente del Centro de Promoción Cinematográfica de Valdivia, que para definir el festival, citó una reciente publicación del diario La Nación de Argentina que calificó el certamen como «el más grande de los pequeños», como un «festival gourmet».

«Hay unos que son como hipermercados como el de Toronto, que tiene de todo, pero también están los «gourmet», esos que apuestan a menos títulos, pero con una programación cuidada, con un perfil diferenciado que los identifica», sostiene el artículo del periodista argentino Diego Batlle.

Y en eso no se equivoca. El Ficvaldivia desplega en seis días un arsenal de títulos escogidos, entre los que destaca Songs from the North, de Soon-mi Yoo, filmada de forma clandestina en Corea del Norte, además de otros importantes títulos de la competencia internacional, nacional, de cortometrajes latinoamericanos, cine hecho por y para niños, y las muestras de cine Disidente y de Primeras Naciones, que rescata filmes de cosmovisión de los pueblos originarios, dirigidos por indígenas.

Contra la hidroeléctricas

La ovación de la jornada se la llevó el actual director del Ficvaldivia, Rául Camargo, quien en su primer año como director del certamen definió inmediatamente su sello al resaltar la necesidad de salir de la estacionalidad del festival en el mes de octubre para trasladar la creación de audiencias a las salas de clases, poblaciones, junta de vecinos, y sindicatos mediante actividades que duren todo el año.

Raúl Camargo, director del Ficvaldivia

Raúl Camargo, director del Ficvaldivia

Junto con ello, Camargo comunicó las definiciones políticas de este festival como rescatar la característica plurinacional del país, a través de la programación (a cargo del realizador Francisco Huichaqueo) de una batería de películas mapuches, cuya denominación de origen es Wallmapu (país mapuche) y no Chile.

En la ocasión, Camargo aprovechó la oportunidad de pedir por el respeto al patrimonio y manifestar su oposición a varios proyectos hidroeléctricos que quieren construirse en la región, por lo que pidió a las autoridades y a la comunidad defender los ríos de la región y los territorios sagrados de los mapuches.

Homenajes y cierre sísmico

En la jornada inaugural del Ficvaldivia se rindió homenaje a una de las duplas pioneras del cine chileno como Pedro Chaskel y Héctor Ríos. Chaskel, quien fuera profesor de Miguel Littin y Raúl Ruiz, entre muchos otros y montajista del multipremiado documental La Batalla de Chile, de Patricio Guzmán, agradeció el Pudú honorífico y con su habitual humor de auto ironía se quejó con la producción por haber puesto una foto de él bastante más joven. «No quisiera decepcionar», dijo.  Este premio se suma al que recibió recientemente de parte del Festival de Cine Chileno , Fecich 2014.

Para el cierre, se presentó el estreno mundial del documental de Tiziana Panizza Tierra en movimiento, una mirada muy personal sobre la inestabilidad de nuestra geografía tectónica y social.

 

 

 

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